EMIC, ETIC y la Nueva Etnografía

A mediados de siglo se produjo en la antropología cultural un movimiento consagrado a hacer más rigurosos los criterios de descripción y de análisis etnográfico, movimiento que tuvo como fuente de inspiración las técnicas de la lingüística. Este mo-vimiento, para el que se ha propuesto el nombre de «nueva etnografía» tuvo origen en Yale y se extendió rápidamente por to-dos los Estados Unidos. Conocido también con los nombres de etnolingüística, etnociencia y etnosemántica, su atractivo decla-rado reside en su promesa de conseguir dar a los informes etnográficos la precisión, la fuerza operativa y el valor paradigmáti-co que los lingüistas imprimen a sus descripciones fonológicas y gramaticales. en Francia, bajo el liderazgo de Lévi-Strauss se ha desarrollado un movimiento convergente, basado también en el modelo lingüístico, aunque operacionalmente menos sólido.

DEFINICIONES DE PIKE fonémica —«emic»— y fonética —«etic. La estructura emic tiene que corresponder a la «inten-ción» del actor en la acción observada. Es decir, una descripción emic tiene que ser el producto de un conjunto de procedi-mientos a través de los cuales se llega a conocer la intención y el sentido de los actores.
DEFINICION DE EMIC. Harris propone esta definición de emic: «Las proposiciones emic se refieren a sistemas cuyas «co-sas» están hechas de contrastes y discriminaciones que los actores mismos consideran importantes, con sentido, reales.

EL PUNTO DE VISTA DE LOS NATIVOS

Es conveniente distinguir dos campos amplios que se solapan:
  • el primero se refiere a los fenómenos semánticos (significado de las palabras) y de comunicación;
  • el segundo, a los estados y sentimientos internos.
Todos los análisis llevados a cabo por lingüistas y por etnógrafos constituyen estudios de orientación emic. Ni el sistema fo-némico ni las reglas gramaticales tienen por qué corresponder al análisis que el propio parlante nativo es habitualmente capaz de realizar. De hecho, el parlante nativo puede rechazar rotundamente el análisis del lingüista.

ESTADOS PSICOLOGICOS INTERNOS

El segundo gran dominio de los estudios emic es el que se ocupa del análisis de la conducta (las intenciones, las motivaciones, las actitudes, y los sentimientos). Coiby ha vinculado esos fenómenos con la semántica formal y ha hecho de ello el objeto de la «semántica etnográfica. En etnografía, el enfoque emic de las intenciones, los objetivos, las motivaciones, etc., se justifica por la suposición de que entre el actor y el observador es el actor el más capa-citado para conocer su propio estado interior y quien mejor puede expresar su estado interno, esencial para la comprensión de su conducta y de los actos en que él participa

LA CONFUSION DE LA DISTINCION EMIC-ETIC

En la investigación y en la práctica psico-analítica es frecuente con-siderar que el actor es un mal observador de sus propios estados internos. La tarea del analista consiste en penetrar detrás de las defensas que el autor pone. Hasta aquí, todo es etic. Pero si el actor acepta que la descripción del analista sí corresponde a su propio «verdadero» estado interno, entonces sí se ha logrado la verificación. las descripciones psicoanalíticas son emic.

DEFINICION DE ETIC

Las proposiciones etic quedan verificadas cuando varios observadores independientes, usando ope-raciones similares, están de acuerdo en que un acontecimiento dado ha ocurrido o es de una determinada forma.

TANTO LOS DATOS EMIC COMO LOS ETIC PUEDEN ESTUDIARSE INTERCULTURALMENTE

Unos y otros fenómenos, los emic y los etic, pueden ser definidos con una abundancia de detalle suficiente como para posibilitar las compa-raciones interculturales.

EMIC-ETIC VERSUS IDEAL-REAL

La distinción ideal-real supone que hay un conjunto de regularidades pautadas en lo que la gente dice que hace y otro conjunto distinto de regularidades en lo que «realmente» hace. En el contraste ideal-real, el problema de especificar las operaciones por las que uno llega a saber lo que la gente «realmente» hace ni siquiera se plantea, mientras que para la distinción emic-etic ese problema es fundamental. Así pues, la conducta real puede ser estudiada tanto desde una perspectiva etic como desde una perspectiva emic. La descripción de un informante de lo que realmente está ocu-rriendo en un festival, o dentro de una casa, no tiene por qué corresponder a lo que el etnógrafo ve o vería en las mismas situa-ciones.

LA AMBIGÜEDAD Y EL MODELO LINGÜÍSTICO

La teoría y la práctica del análisis lingüístico parten de suponer que las descripciones de un lenguaje pueden hacerse trabajando con un grupo muy pequeño de informantes. Pero puede ocurrir que no sea así. Es verdad que el significado de muchos mensajes complejos es producto también de su elevada proporción de la señal respecto del ruido, pero también hay funciones socioculturales y psicológicas importantes cumplidas por mensajes com-plejos que siendo perfectamente comunicativos a los niveles fonémico, morfémico y sintáctico son ambiguos o totalmente in-inteligibles en otros aspectos. La ambigüedad semántica característica de actividades como puedan ser la poesía y literaria, la filosofía y la teología no se pueden desechar como si se tratara de meras variaciones sin importancia. Para lo que nuestros et-nocientíficos no parecen estar preparados es para la contingencia de que en los repertorios culturales humanos haya realmente más dominios en los que el orden semántico dominante se derive de la ambigüedad. Las categorías raciales brasileñas, de las que se han descubierto varios centenares, constituyen un ejemplo de un dominio semántico eminentemente ambiguo.

EL PROBLEMA DEL INFORMANTE BIEN INFORMADO

Con excesiva frecuencia los datos se han obtenido de unos pocos «informantes bien informados» , pero, que cabe la posibilidad de que en realidad sean “informantes mal informados”.

LA PERSPECTIVA EMIC Y LA CONDUCTA VERBAL REAL

Muchos de los datos básicos de la nueva etnografía consisten en afirmaciones verbales en las que las gentes dicen qué dirían en determinadas circunstancias hipotéticas e imaginarias. » Por ejemplo, la mayoría de los brasileños se muestran verbalmente de acuerdo en los contrastes a partir de los cuales se pueden construir las reglas para distinguir un «preto» (negro) de un «branco». Mas esas reglas resultan demostrablemente inadecuadas para predecir cuándo un individuo concreto llamará a otro «preto» o «branco».

LA PERSPECTIVA EMIC Y LA CONDUCTA NO VERBAL

Queda aún la cuestión de lo que la gente dice que hará, y la de la relación entre eso que dice y lo que efectivamente hace. Las pruebas, demuestran que las reglas emic de conducta consti-tuyen una guía totalmente indigna de confianza para entender o predecir los acontecimientos históricos y las regularidades etic en los subsistemas económico, social y político

CONVERGENCIA EN EL MENTALISMO

En la nueva etnografía se da una confluencia de los intereses de un enfoque emic más antiguo, con un mentalismo nuevo, cuyo desarrollo empezó en la lingüística. El modelo lingüístico ha ejercido in-fluencia entre los antropólogos franceses y británicos, a los que ha conducido , hacia una estrategia emic en la que la lógica y la razón han ocupado el sitio del sentido emocional. Para Lévi-Strauss, como para los etnosemánticos, el modelo de todo análi-sis cultural debería ser un modelo lingüístico casi matemático. El etnógrafo, como el lingüista, trata de describir un conjunto infinito de mensajes diversos, para la construcción e interpretación de mensajes socialmente aprobados.
El mentalismo de Lévi-Strauss y de sus colegas americanos se aparta de los enfoques emic anteriores en que centra su aten-ción en las funciones lógicas de la mente y no en los componentes emocionales. « la emoción es meramente sentimental, mien-tras que la estructura es lógica». Similar desdén por las emociones caracteriza también a la etnosemántica.

RETORNO A PLATON

Algunos etnosemánticos insisten en que el campo de la cultura sólo es definible en términos emic: «De hecho, me cuesta trabajo imaginar un hecho, un objeto o un acontecimiento que pueda ser descrito como un artefacto cul-tural, sin. alguna referencia a la forma en que la gente habla de él.

LAS CULTURAS NO SON SOLO CODIGOS

Los actos, los objetos o los acontecimientos relevantes para la conducta humana rara vez expresan una/s regla/s de un código. Algunos ejemplos:
- La fisión de un poblado es un acontecimiento cultural y no es concebible en un sentido operacional como manifestación de un código. Por el contrario, sí que es operacionalmente concebible como un fenómeno etic en el que el ritmo de la fisión no expresa un código mental, sino la densidad y la necesaria dispersión de la población animal y humana en las condiciones tec-noecológicas de un lugar.

Otro ejemplo es, la relación entre producción de batata, población humana y porcina, guerra y festivales que incluyen enormes matanzas de cerdos entre los maring de Nueva Guinea. Cada una de estas actividades tiene sus reglas emic. Los cerdos tienen que ser alimentados con batatas de baja calidad. Pero a medida que la piara va aumentando, los cerdos van requiriendo cada vez más cantidad del trabajo que se invierte en la producción de la batata. Ninguna regla entre los maring dice que los cerdos tengan que multiplicarse hasta un punto en el que se conviertan en una amenaza para la ración calórica humana. Mas sin espe-cificar las regularidades etic cíclicas en la proporción entre cerdos, personas y tierras de cultivo, no es posible describir ade-cuadamente la etnografía de la guerra y de los banquetes maring.

LA ETNOSEMANTICA Y LA ARQUEOLOGIA

El modelo lingüístico es todavía menos capaz que el modelo empleado por los funcionalistas estructurales británicos en lo referente a hacer descubrimientos sobre el contenido de la historia y la na-turaleza de los procesos históricos. Si la antropología ha de tener un componente diacrónico, ese componente no puede consis-tir en un inventario de reglas cognitivas. La razón de esto es que para la mayor parte de la historia humana no tenemos ningún medio de llegar al interior de las cabezas de las gentes.

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