Historia de la Investigación

El conocimiento del arte paleolítico fue paralelo al de la formación de la ciencia prehistórica a partir de mediados del siglo XIX. Algunas noticias anteriores, o no fueron interpretadas, o se atribuyeron a los celtas, considerados entonces los más antiguos habitantes de Europa.
La primera evidencia se tuvo en 1864, al descubrir E. Lartet en la cueva de La Madeleine (Dordoña) un fragmento de marfil de mamut en el que estaba representada una imagen de este animal.
En 1879, Sanz de Sautuola realizaba unas excavaciones en la cueva de Altamira, cuando su hija observó la existencia de unas pinturas, cuya autenticidad fue rechazada durante más de 20 años. En los últimos años del siglo XIX, varios descubrimientos de cuevas con grabados y pinturas en Francia (La Mouthe, Les Combarelles, Marsoulas…) pusieron las bases para una rectificación del caso de Altamira. En este momento empezaba la labor del abate H.Breuil, que comprobó la autenticidad de La Mouthe e intervino en el descubrimiento de Les Combarelles y Font de Gaume; también estuvo en Altamira .
Mientras tanto, H.Alcalde del Río se convirtió en el mayor descubridor de cuevas con arte en la cornisa cantábrica. En Francia se producían también grandes avances y descubrimientos, sobre todo de mano del abate Breuil y sus colaboradores. Probablemente el más importante fue el de la cueva de Lascaux, y los más sorprendentes, los recientes de las cuevas Cosquer (cerca de Marsella) y Chauvet (Ardéche).
Hay que señalar que, al progresivo conocimiento del arte prehistórico y el de los primitivos actuales o subactuales, corresponde la imposición en la civilización occidental de nuevas corrientes artísticas (a partir del impresionismo) con nuevas formas de ver las cosas.

Compartir