Cambios Climáticos y Ecosistemas

Oscilaciones del Tardiglaciar

A partir de los criterios ya expuestos y quizá con la excepción de algún lugar del Mediterráneo, parece claro que en el continente europeo no puede hablarse de población mesolítica.
Por el contrario, las industrias posglaciares anteriores al Neolítico, son continuación del Paleolítico Superior, adaptadas a las nuevas situaciones climáticas y ecológicas, y sufren posteriormente un proceso de especialización y diversificación que durará hasta la llegada de la producción artificial de alimentos.

En Europa nos encontramos con una serie de cambios al final de la glaciación Würm que inciden en las asociaciones biocenéticas. La secuencia cronológica aplicada a Europa es la siguiente:
Oscilaciones del Tardiglaciar

  • Allërod: del 11.800 al 10.800 BP
  • Dryas III: del 10.800 al 10.200 BP

Oscilaciones postglaciares del Holoceno antiguo

  • Preboreal: del 10.800 al 8.800 BP
  • Boreal: del 8.800 al 7.500 BP
  • Atlántico: del 7.500 al 5.000 BP

Los cambios climáticos son graduales, y el bosque caducifolio penetra en zonas antes dominadas por la tundra. Las especies animales se aclimatan a este medio, como el ciervo, el corzo y el jabalí. El cambio en el postglaciar produjo un crecimiento de ungulados en el bosque caducifolio. En una gran extensión, el reno se sustituye por un espectro mayor de fauna y otros recursos, como plantas y recursos acuáticos estacionales.
El nuevo medio natural comporta la adaptación de las actividades económicas a la explotación de territorios con ecosistemas diferentes a los cuaternarios. Teniendo en cuenta que la economía se sigue apoyando en el aprovechamiento de recursos naturales, y no en la producción artificial de alimentos, las variaciones a considerar se refieren fundamentalmente a la importancia relativa de cada una de las actividades depredadoras –caza, pesca, recolección y marisqueo- y dentro de ellas a la frecuencia de las especies capturadas.

Hábitat


Los lugares de ocupación del Epipaleolítico europeo responden a la propia variedad del medio físico y de los complejos industriales conocidos. No se conocen asentamientos permanentes, y en algunos casos son claramente ocasionales, aunque en varios se ha podido documentar la reutilización sucesiva en diferentes ocasiones, lo que tal vez sea un indicio de estacionalidad.
Los yacimientos en cuevas y abrigos son frecuentes en el suroeste francés, Pirineos y región cantábrica, aunque se detecta su progresivo abandono, al contrario que en área mediterránea, donde seguirán utilizándose hasta el Neolítico.
Los yacimientos al aire libre se localizan en las márgenes de los ríos, lugares costeros, turberas y al pie de escarpes rocosos. De los refugios empleados al aire libre se conoce poco: puede deducirse un tamaño medio en torno a 10 m2.
Diversos datos apoyan el nomadismo estacional de estos grupos y la existencia de actividades especializadas en determinadas épocas del año.
Los asentamientos de los grupos ofrecen dos posibilidades:

  • Movilidad residencial: pequeños grupos moviéndose frecuentemente en su territorio, llegando a la extinción total de las fuentes de aprovisionamiento.. Están asociados a cazadores en llanuras.
  • Movilidad logística: en latitudes más altas, las poblaciones se extienden ampliamente, formando grupos más especializados, en asentamientos más permanentes. El movimiento es poco frecuente, dirigido desde el campamento base hacia un sector determinado de fuentes. Un ejemplo son los yacimientos de las Puertas de Hierro del Danubio (como Lepenski Vir).

Economía
El sistema de las comunidades epipaleolíticas es depredador, basado en el aprovechamiento de los recursos naturales a través de la caza, la pesca y la recolección. La caza se ve favorecida por el conocimiento del arco y las flechas. Se cazan grandes mamíferos, preferentemente en especies de bosque (ciervo, corzo o jabalí), así como especies menores (conejo, liebre o tejón). De la pesca se dispone de poca información, con especies fluviales (salmón, trucha y lucio) y marinas (maragota, sargo y dorada). Exisitió una amplia actividad marisquera (los concheros).

Sociedad
Ausencia de una ruptura entre las comunidades epipaleolíticas y las del Paleolítico Superior, sin apreciarse un proceso de transformación hacia una economía productora de alimentos. Se trata de una profunda crisis, propia de un modelo de existencia que se extingue, y cuyo símbolo principal es la desaparición del arte cuaternario.

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