Galicia

Hay dos grandes grupos de arte rupestre: los grabados y pinturas albergados en las cámaras de los monumentos megalíticos y los petroglifos al aire libre. No se conocen prácticamente pinturas, quizás desaparecidas por las desfavorables condiciones climáticas. Recientemente se han descubierto también grabados en cistas funerarias.
Comparando los tres grupos de grabados podemos señalar como más antiguo al vinculñado con el megalitismo. Los grabados y pinturas megalíticas y los de las cistas parecen guardar una cierta relación en cuanto a su función y significado, mientras que los petroglifos al aire libre representan en gran medida un mundo simbólico distinto.

Grabados y pinturas en monumentos megalíticos


Los monumentos megalíticos son muy numerosos en Galicia, y se conservan alrededor de una veintena de monumentos con grabados y/o pintura.
Las insculturas, que se encuentran siempre en las cámaras, están formadas por la combinación de un reducido repertorio de tipos. Los más abundantes son las líneas onduladas dispuestas de forma vertical, horizontal u oblicua, aisladas o formando conjuntos. Otras figuras (círculos, cazoletas y soliformes) están menos representados.
El conjunto pictórico de Pedra Coberta (La Coruña), invisible hoy día, ocupaba la cámara y el corredor, formando una compleja composición estructurada en zonas, con temas y ordenación semejantes con el mundo megalítico de la fachada atlántica de la Península.
La datación de estas manifestaciones asociadas con monumentos de cámara y corredor, se pueden colocar en el III milenio. Se les atribuye un significado religioso vinculado con el ámbito funerario.

Petroglifos al aire libre


En amplias zonas de Galicia, en especial en la costa pontevedresa, se localizan los grabados al aire libre sobre rocas, sobre todo graníticas. Presentan una cierta riqueza de tipos, que pueden aparecer en solitario o bien formando conjuntos sin ninguna relación entre figuras, aunque a veces aparecen ordenados. Son más frecuentes los motivos esquemáticos, semiesquemáticos, geométricos y abstractos que los figurativos.
Los temas más abundantes son las cazoletas, seguidos a distancia por espirales, ciervos, caballos y culebras. Más escasamente aparecen ídolos, laberintos, esvásticas, paletas y huellas de pies humanos.
Abarcan un considerable espacio de tiempo, desde el mundo del megalitismo hasta la fase de la Cultura Castreña, en la Edad del Hierro.
Los petroglifos gallegos presentan paralelos con el área portuguesa al norte del Duero y de un modo más vago con áreas de la Europa atlántica.

Grabados en cistas funerarias


Estudios recientes han puesto de manifiesto la existencia de cistas funerarias, atribuibles a una temprana Edad del Bronce en Galicia. Presentan grabados en sus lajas formando composiciones geométricas, como en el caso de A Insua (La Coruña), con líneas paralelas, triángulos, cazoletas, retículas, etc.
Los grabados de estas tumbas recuerdan temas característicos del arte megalítico de la Península Ibérica, pero también presentan innovaciones. Cabe considerarlos como representaciones simbólicas vinculadas con ideas religiosas funerarias.
Si comparamos los grabados del interior de las cistas con los existentes al aire libre y que pertenecen a la misma época, se observan notables diferencias en la temática y tratamiento. Aparece así una dualidad de manifestaciones artísticas sincrónicas: los grabados en un contexto funerario que por sus temas recuerdan al mundo megalítico, y los que se encuentran sobre rocas al aire libre y presentan tipos distintos. Esta dualidad puede resumirse así:

  • Grabados en cistas funerarias: arte religioso funerario que muestra un carácter arcaizante como herencia del mundo anterior.
  • Petroglifos al aire libre: nuevos temas, arte simbólico con una componente religiosa al servicio de nuevas ideas.

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