Tipos de familia

La esfera doméstica de la cultura

En la institución doméstico-familiar tienen lugar gran parte de todas las creencias y actividades de todas las culturas. El centro de la vida cotidiana es una vivienda, abrigo, residencia, choza, domicilio, etc., en el que se realizan actos recurrentes de carácter universal: preparación y consumo de alimentos, aseo, crianza y educación de la prole, dormir y relaciones sexuales. Aunque no en todas las culturas estas actividades se realizan exclusivamente dentro del hogar.

La familia nuclear

Se discute si hay un grupo de personas que esté presente en todos los marcos domésticos. La mayoría de los antropólogos creen que sí y lo denominan familia nuclear: marido, esposa e hijos. Tras hallar la familia nuclear en 250 sociedades Murdock sacó la conclusión de que era universal. De acuerdo con Murdock, la familia nuclear cumple funciones vitales que otros grupos no pueden llevar a cabo tan eficazmente. Las funciones identificadas por Murdock son:
  • Sexo: la familia nuclear satisface las necesidades sexuales y reduce la fuerza perturbadora de la competencia sexual.
  • Reproducción: la familia nuclear garantiza la protección de la mujer durante su embarazo, y durante el tiempo de lactancia.
  • Educación: la familia nuclear es esencial para la endoculturación, solo el hombre y la mujer adultos que residen juntos poseen conocimientos adecuados para la endoculturación de los niños de ambos sexos.
  • Subsitencia: dadas las especialidades conductuales impuestas a la hembra por su papel reproductor y las diferencias anatómicas fisiológicas entre hombres y mujeres, la división sexual del trabajo hace más eficiente la subsitencia.
Es importante investigar con detalle la validez de estas afirmaciones. El hecho de que frente a la familia existan otras alternativas, como se verá a continuación, y de que sus funciones también puedan desempeñarse fuera del entorno familiar, no disminuye la universalidad de esta institución.

La poligamia y familia nuclear

La poligamia, o matrimonio plural, se da en el 90% de todas las culturas. La fórmula padre-madre-hijos sigue teniendo valor funcional cuando el padre o la madre están casados y conviven simultáneamente con otro cónyuge. Por tanto, la familia nuclear sigue existiendo aunque hombre o mujer pertenezcan al mismo tiempo a más de una familia nuclear.
La forma llamada poliginia, es la unión matrimonial simultánea de un hombre con varias mujeres. Se da principalmente entre pueblos agricultores, pueblos-nómadas patriarcales y pueblos indígenas americanos. Entre los musulmanes está en trance de desaparición. Su finalidad es repartir el peso del trabajo doméstico (lactancia, cuidar la casa, limpiar, ir a recoger agua, cocinar, cuidar a los hijos,...) e incrementar el output doméstico.
La forma llamada poliandria, es la unión matrimonial simultánea de una mujer con varios hombres. Es mucho menos común que la poliginia y se da cuando la población femenina es escasa y en economías que deben limitar el número de hijos ante condiciones naturales adversas. Un ejemplo clásico es el Tíbet.

Familia extensa

Es el grupo doméstico domiciliario de dos o más familias nucleares integrado por germanos (hermanos de un mismo padre y una misma madre) y sus cónyuges e hijos, e incluyendo, a veces, también a los padres e hijos casados.
La mayor parte de las culturas contemporáneas realiza sus rutinas domésticas en alguna modalidad de este tipo de familia: los bathonga (Mozambique), los barotse (Zambia), China, India, las sectas agrícolas comunitarias de EE.UU.,...
Su fin es formar sociedades económicas y laborales para organizar más eficientemente la subsistencia por medio de agricultura y ganadería intensivas, y repartirse las labores domésticas. El matrimonio se realiza, pues, en el contexto de los intereses de la familia extensa para establecer «alianzas» con otros grupos.

Grupos domésticos monoparentales

Millones de niños de todo el mundo se crían en grupos domésticos en los que solo están presentes uno de sus padres. La forma más frecuente de instituciones domésticas no nucleares con un sólo progenitor es la matrifocalidad. La matriafocalidad es la unidad doméstica no nuclear en la que la madre está presente y el padre ausente (por separación, muerte, negativa o imposibilidad de convivir o de casarse). La familia se compone, pues, de madre e hijos, que pueden ser de distintos padres. En caso de presencia masculina, es la madre la que domina y gobierna la unidad doméstica. Se ha asociado a mujeres muy ricas o muy pobres, a prostitutas y a madres solteras.
Se la ha calificado de aberrante o patológica, cuando solo es, en muchas ocasiones, producto de la pobreza o del abandono de la mujer por el varón. Se olvida, además, que como en tantos otros ámbitos, en las instituciones domésticas no existe una pauta más «natural» que otra.
La matrifocalidad está extendida por el Caribe, N.E. del Brasil, Centroamérica, en los ghettos de negros y puertorriqueños de EE.UU. y entre madres prostitutas y madres solteras.

¿Que es el matrimonio?

El concepto de «matrimonio» es una parte fundamental en la definición de las familias nucleares, polígamas y extensas y de otras formas de organización doméstica. Kathleen Gough afirma que:
  1. El matrimonio es una relación establecida entre una mujer y una o más personas.
  2. Esta relación asegura que a un hijo nacido de esa mujer se le otorguen los plenos derechos por nacimiento que sean comunes a los miembros normales de su sociedad, siempre que
  3. El niño sea concebido y nazca bajo determinadas circunstancias aprobadas (no prohibidas).
¿Qué razones puede haber para definir el matrimonio como una relación entre una mujer y «personas» en vez de entre «mujeres y hombres»? La respuesta es que en varias culturas africanas, como los dahomey de África occidental, las mujeres «se casan» con mujeres.
Entre los kwakiutl, un hombre que desea adquirir los privilegios asociados a un determinado jefe puede «casarse» con el heredero varón de jefe.
En las culturas europeas y americanas contemporáneas, también se califica a menudo de matrimonio las relaciones estables entre varones o mujeres homosexuales que residen juntos.

La legitimidad

La esencia de la relación marital reside en esa parte de la definición de Gough que trata de la asignación de «derechos de nacimiento» a los hijos.
Es verdad que en todas partes se procura disuadir a las mujeres de que intenten criar o disponer de sus hijos recién nacidos según su propio antojo, pero muchas sociedades disponen de varios conjuntos diferentes de reglas que definen modos permisibles de concebir y criar.
A la mayor parte de los pueblos del mundo no les preocupa tanto la cuestión de la legitimidad del hijo como la cuestión de quién tendrá el derecho de controlar su destino. Ninguna sociedad garantiza a las mujeres total libertad de concepción, pero las restricciones impuestas a la maternidad y las ocasiones para el castigo y la desaprobación varían enormemente.
En los países industriales actuales las bases legales y morales de discriminación contra las madres solteras y sus hijos están dejando paso a una creciente aceptación del derecho de las mujeres a controlar su destino reproductivo al margen de que estén o no casadas.

El matrimonio en las familias extensas

En las familias extensas, debemos examinar el matrimonio principalmente en el contexto de intereses de grupos. Los individuos sirven a los intereses de la familia extensa. En muchas sociedades, la naturaleza corporativa del matrimonio se pone de manifiesto en intercambio de personal o de bienes valiosos entre los respectivos grupos domésticos en que han nacido el novio y la novia. Señalaremos algunas de esas transacciones:
  • Intercambio de hermanas: donación recíproca de hermanas del novio para compensar la pérdida de una mujer de cada familia; así, cada varón se casa con la hermana (o hermanas) del otro varón.
  • Precio del novio: trabajo que el novio realiza para la familia de la novia; a cambio, la familia de la novia compensa a la familia de aquel por la pérdida de sus capacidades productivas. Solo se conoce un caso bien documentado: entre los nagovisi de las Islas Salomón (Nueva Guinea).
  • Precio de la novia: donación de objetos, ganado o dinero, que efectúan los padres (o parientes) del novio a los padres (o parientes) de la novia, como compensación por la pérdida de su hija.
  • Servicio de la novia o servicio de pretendiente, cuando el pago del precio de la novia se realiza en trabajo. De esa forma, el marido compensa a los parientes por la pérdida de la mujer, trabajando para ellos durante varios meses o años, antes de llevar a la novia a vivir y trabajar con él y con su familia extensa.
Todos estos casos se dan donde la producción es intensiva, con abundante tierra o caza y abundantes recursos que requieren gran mano de obra y el trabajo adicional de mujeres e hijos.

La dote

Cuando la producción y los medios son escasos y la esposa resulta una carga, es la familia del novio la que recibe bienes de la familia de la novia, este pago se llama dote.
Lo contrario del precio de la novia no es la dote sino el precio del novio, en el que el novio va a vivir y a trabajar con la familia de la novia, compensando ésta a la familia del novio por la pérdida de sus capacidades productivas y reproductoras. Esta forma de compensación matrimonial es extremadamente rara.

Los grupos domésticos y la evitación del incesto

El matrimonio entre miembros del mismo grupo doméstico está ampliamente prohibido. Los miembros del grupo doméstico deben «casarse fuera» (exogamia), no pueden «casarse dentro» (endogamia). Ciertas modalidades de endogamia están prohibidas universalmente. Ninguna cultura tolera los matrimonios entre padre e hija o entre madre e hijo o entre hermanos. Desde la perspectiva emic de la civilización occidental, las relaciones sexuales y el matrimonio entre hermanos, padre-hija y madre-hijo se llaman incesto.
¿Por que están tan ampliamente prohibidas estas relaciones sexuales y estos matrimonios?

Instinto

Westermark defiende que existe una tendencia innata entre los miembros de sexo opuesto a encontrar a los otros sexualmente sin interés si han sido educados en íntima proximidad física durante la primera infancia y la niñez.
Tras la teoría de Westermark y de otras explicaciones genéticas del rechazo al incesto se halla la suposición de que cruzamientos muy próximos dan lugar a una probabilidad muy alta de que los individuos portadores de genes defectuosos se apareen entre sí y den lugar al nacimiento de hijos que sufran condiciones patológicas que disminuyan su tasa de reproducción. Otro argumento sostiene que, simplemente mediante la disminución del monto de la diversidad genética de una población, el cruzamiento podría tener un efecto adverso sobre la capacidad de ésta para adaptarse a nuevas enfermedades o a nuevas amenazas medioambientales.
Si la endogamia se practica en pequeñas sociedades preagrícolas, en las que esa práctica lleva a una eliminación gradual de los genes recesivos perjudiciales porque esas sociedades tienen muy poca tolerancia con los recién nacidos y los niños congénitamente incapacitados o con defectos de nacimiento. La ausencia de apoyo a esos niños elimina las variaciones genéticas perjudiciales para las generaciones futuras y da lugar a poblaciones que llevan una «carga» mucho más pequeña de variantes de genes perjudiciales que las poblaciones modernas.

Adopta una hija, cásate con una hermana

El sistema taiwanés de «adoptar una hija; casarse con una hermana» ha demostrado que estos matrimonios, en los que el marido y la esposa se crían juntos en cuartos muy próximos, tienen menos hijos, más adulterios y unas tasas de divorcio mayores que las de los matrimonios normales, en los que los futuros esposos crecen en hogares separados.

El efecto Westermark en los kibutz

Para confirmar la teoría de Westermark se refiere a la supuesta falta de interés sexual desarrollada por chicos y chicas que asistían a las mismas clases desde el jardín de infancia hasta la edad de seis años en los kibutz (comunidades cooperativas israelíes). Supuestamente, la falta de interés de estos chicos y chicas era tan intensa que ni uno sólo de los matrimonios contraídos por personas educadas en el kibutz lo fue entre quienes habían sido criados juntos desde que nacieron hasta alcanzar la edad de los seis años.
La afirmación de que existe una aversión sexual instintiva dentro de la familia nuclear se ve también contradicha por la evidencia de la fuerte atracción sexual entre padre e hija y entre madre e hijo. El psicoanálisis freudiano indica que hijos y padres de sexo opuesto experimentan un fuerte deseo de tener encuentros sexuales entre ellos.

Ventajas sociales y culturales de la exogamia

Las ventajas que proporciona el evitar el incesto, es decir, la exogamia, son:
  • Potencial reproductivo: un grupo tribal compuesto por 20 o 30 personas, podría extinguirse si, por ejemplo, hubiera abundancia de nacimientos masculinos y fallecimiento de mujeres adultas.
  • Potencial productivo: Las sociedades organizadas en pequeñas bandas nómadas necesitan de intercambios matrimoniales para establecer redes parentales a lo largo de grandes distancias y poder subsistir. En las sociedades campesinas y de cazadores, la exogamia incrementa la fuerza productiva al permitir la explotación de recursos en áreas más vastas que requieren gran cantidad de input de trabajo como siembra, cuidados y recolección y cacerías comunitarias.
Observamos así que los tabúes contra el incesto son, pues, defensa de las relaciones económicas de intercambio recíproco.

Matrimonios preferentes

Los matrimonios preferentes reflejan los fuertes intereses económicos-corporativos de los grupos domésticos. Como se ha visto, la exogamia y la prohibición del incesto proporcionan numerosas ventajas, por lo que hay un gran número de reglas no escritas que protegen y dan preferencia a los matrimonios exógamos:
  • El matrimonio entre primos cruzados: relaciones de reciprocidad en los intercambios y el aumento de lazos familiares entre miembros colaterales, que irán haciendo a la familia más extensa, explican su existencia.
  • El connubio (matrimonio) circular: sistema matrimonial preferente en el que un círculo de grupos domésticos establecen alianzas matrimoniales intercambiando esposas en una o más direcciones, que alternan en cada generación.
  • Sororato: sistema matrimonial preferente por el que un viudo se casa con la hermana (menor) o hermanas de su mujer fallecida.
  • Levirato: sistema matrimonial preferente por el que una viuda se casa con el hermano de su marido fallecido.

Los valores y la familia matrifocal

Los principales rasgos estructurales de la matrifocalidad son los siguientes:
  • Unidad doméstica formada por la madre y sus hijos con varios hombres diferentes.
  • Los padres proveen manutención sólo parcial y temporal.
  • Diferencias emic y etic de las relaciones de los varones con la mujer.
El informe Moynihan (1965) indica que la matrifocalidad es una de las principales causas de la perpetuación de la pobreza de los negros de EE.UU.
La familia matrifocal en EE.UU., como todas las instituciones domésticas, representa un ajuste a ciertas condiciones que están más allá del control de sus miembros. Las condiciones en cuestión son:
  • Ni hombres ni mujeres poseen propiedades importantes.
  • Hay trabajos asalariados asequibles a ambos.
  • Las mujeres ganan tanto o más que los varones.
  • Los salarios de los varones no pueden mantener una esposa e hijos dependientes.
Las políticas oficiales del gobierno de EE.UU. fomentan la formación de familias matrifocales, ya que este tipo de estructuras domésticas son más favorables a la obtención de las ayudas gubernamentales.

Los Flats

El estudio de los Flats (Carol Stack, 1974), un gueto negro de una ciudad del Medio Oeste en EE.UU., nos brinda una vívida descripción de las estrategias adaptativas que siguen las familias negras del nivel de la pobreza al intentar maximizar su seguridad y bienestar, dadas las leyes del AFDC y el salario insuficiente del varón no cualificado:
  • Carencia de familias nucleares.
  • Organización en grandes redes de parientes y vecinos de la mujer.
  • El desempleo y la dificultad masculina de encontrar trabajos seguros.
  • La política de seguridad social desalienta la formación de familias nucleares y fomenta las redes domésticas cooperativas y no corresidenciales.

La familia hiperindustrial y los roles de género

La economía de servicios e información contribuyó a un intenso cambio en la composición por sexos de la fuerza de trabajo en EE.UU.
Se pueden trazar cuatro clases principales de efectos del desplazamiento de la composición de la fuerza de trabajo y el incremento del coste de la crianza de los hijos:
  • Disminución de la tasa de fertilidad.
  • Caída de las tasas de matrimonio.
  • Nuevas formas de estructura familiar.
  • Nuevos roles de género y nuevas formas de sexualidad.

Fertilidad

  • Elevación y caída de la tasa de fertilidad desde 1945 y el leve aumento de la tasa de natalidad bruta por 1000 mujeres desde 1975.
  • Las expresiones ideológicas de la tendencia a la disminución del número de hijos por mujer: el deseo o no de tener hijos y el número esperado de éstos.
  • Tasas de nupcialidad y divorcio.
  • El incremento en el número de divorcios por matrimonios actuales y el incremento de las segundas nupcias y del tiempo de espera antes del primer matrimonio.
  • El matrimonio como tal no es una institución en declive. Lo que está en declive son los matrimonios monógamos que duran hasta la muerte de uno de los cónyuges.

Estructura familiar

  • El gran incremento en grupos domésticos matrifocales desde 1960: más frecuente en los negros, pero en rápido crecimiento también en los blancos.
  • Vínculos, responsabilidades y conflictos entre padres, padrastros, hermanos, hermanastros, hijos naturales y adoptivos.

Nuevos roles sexuales nuevas formas de sexualidad

  • Incremento en la aceptación de las relaciones pre- y extramaritales, en el número de parejas no casadas declaradas y en el número de jóvenes que afirman vivir solos.
  • El incremento en las relaciones sexuales y embarazos entre adolescentes.
  • Separación entre los aspectos hedonistas y reproductivos de la sexualidad: la pornografía.
  • Mayor tolerancia hacia la homosexualidad en el marco de la separación entre sexo y reproducción.
  • El miedo al sida, el «neoocultamiento» homosexual y la disminución de la promiscuidad sexual.

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