Educación Formal, No Formal, Informal

Vemos la educación como un fenómeno que difícilmente podemos encerrar en una clasificación más o menos compleja. Es mucho más amplia y rica que cualquier sistematización, ya que responde a las necesidades constantes y en continua evolución del ser humano. Estamos ante una realidad vital, que está reclamando a la Pedagogía la profundización y ampliación de su propio objeto de estudio.

Ante la multitud de procesos, sucesos, fenómenos, agentes o instituciones que se ha convenido en considerar como «educativos», y que presentan tal diversidad que, para poder seguir hablando con sentido de educación, se está reclamando la necesidad de definirlos y sistematizarlos, ordenar las diferentes acciones educativas que se están llevando a cabo, con el fin de dotar a cada una de ellas de su pleno sentido y función.

SISTEMATITACION DEL FENOMENO DE LA EDUCACION

SURGIMIENTO DE UNA NECESIDAD

No será hasta la segunda mitad del siglo XX cuando se plantee la necesidad de sistematizar y organizar la educación como fenómeno, de tal manera que se pueda lograr resultados más eficaces, junto con la satisfacción de necesidades hasta ahora no planteadas. Este nuevo proyecto también surgió ante la incapacidad del modelo tradicional de la escuela, identificado con la educación formal, para responder a las necesidades cada vez más acuciantes de la sociedad, pronto asumidas por otras instituciones.

Sin duda, la sociedad del aprendizaje, tal como ahora la denominamos, exige un cambio radical en el planteamiento, sistematización y organización de educación. Todas estas ideas emergentes surgen al hilo de nuevas situaciones sociales que irán condicionando todos estos proyectos. Nos referimos, en concreto, a:

  • La consolidación del derecho a la educación y la democratización del acceso a ésta.
  • Los cambios en la estructura demográfica de la población.
  • El avance de las nuevas tecnologías.
  • Los grandes cambios políticos.
  • La reorganización económica.
  • Los cambios sociales y culturales.

Ninguno por sí solo explica las grandes transformaciones que ha sufrido la sociedad occidental. Ahora, la interrelación de todos ellos ha conllevado unos cambios sin precedentes, especialmente por su rapidez.

Está ya claro que la escuela no es la única sede de formación, de aquí que surjan distintos modelos de actuación educativa que intentan delimitar los diferentes campos de intervención. Las denominaciones se suceden, aunque la que ha arraigado con mayor viso de permanencia es la terminología: educación «formal», «no formal» e «informal».

CRITERIOS PARA ELABORAR UNA SISTEMATIZACION

El problema principal que surge en este tema estriba en los criterios que se van a seguir para proponer una sistematización de toda la tarea educativa en cualquiera de los ámbitos en que se manifieste. Siguiendo los criterios de Jordán (1993), son dos los criterios básicos que deben estar presentes en toda propuesta educativa:

  • La intencionalidad del agente (personal o no).
  • Los efectos educativos logrados.

La intencionalidad es absolutamente imprescindible, ya sea explícita o implícita, por una doble vertiente:

Toda evolución espontánea no puede ser considerada como educación, ni aquellas influencias debidas a interacciones espontáneas o al azar. La intencionalidad es uno de los principios educativos determinantes.

Este primer criterio de intencionalidad debe analizarse en relación al efecto educativo logrado en el educando. No todo cambio o evolución de una persona puede considerarse como educativo. Será tal en la medida en que aporte algo valioso a ese sujeto, esté desarrollando, optimizando sus capacidades en cualquiera de sus dimensiones.

La sistematización de los diferentes ámbitos de intervención educativa permitirán a cada individuo trazarse su propio itinerario educativo de acuerdo con su situación, necesidades e intereses.

CONCEPTOS DE EDUCACION FORMAL, NO FORMAL, INFORMAL

Aunque posteriormente se analizará con más detalle cada uno de estos conceptos educativos, es conveniente realizar una primera aproximación a partir de las definiciones de estos tres conceptos (Coombs, 1990):

Educación Definición
Formal Sistema educativo altamente institucionalizado, cronológicamente graduado y jerárquicamente estructurado que se extiende desde los primeros años de la escuela primaria hasta los últimos de la universidad.
No formal Toda actividad organizada, sistemática, educativa, realizada fuera del marco del sistema oficial, para facilitar determinadas clases de aprendizaje a subgrupos particulares de la población.
Informal Proceso permanente en el que todo individuo adquiere y acumula conocimientos, habilidades, actitudes y modos de discernimiento mediante las experiencias diarias y su relación con el medio ambiente.

Los tres conceptos están interrelacionados, a la vez que denotan campos de actuación claramente delimitados. Una forma de analizarlos estriba en la concreción de los criterios de duración, universalidad, institución y estructuración, que están presentes de una u otra forma, en estos tres ámbitos de actuación educativa:

  • Duración. Partimos de la idea de que la educación es algo propio de la naturaleza humana y que se da necesariamente a lo largo de toda la vida. Desde este presupuesto se entiende que reconozcamos una educación continua y permanente, que se recoge en la educación informal; actuaciones educativas limitadas en el tiempo, diseñadas para satisfacer alguna necesidad o interés concreto, recogidas en la educación no formal; la educación de los primeros estadios vitales del ser humano (infancia, adolescencia, juventud), atendida por la educación formal.
  • Universalidad. La educación informal abarca a todos los individuos y en todo espacio de convivencia, ya que, de una forma u otra, aprendemos en todos ellos a lo largo de toda nuestra vida. La educación formal también es universal, en el sentido de que es un derecho, pero, por uno u otros motivos, no llega a todos, además que se limita a etapas de la vida determinadas. La educación no formal no se dirige de forma global a todos los individuos, sino que se centra de forma especializada en colectivos determinados y objetivos concretos.
  • Instituciones. La educación formal es la mas institucionalizada y se da en centros especializados creados y diseñados para ello. La educación no formal también presenta un grado alto de institucionalización, aunque se da tanto en centros diseñados para ello como fuera de ellos. La educación informal no presenta ninguna relación con alguna entidad concreta, es una educación puramente ambiental.
  • Estructuración. Tanto la educación formal como no formal están fuertemente estructuradas, planificadas para el logro de sus objetivos. En cambio en la educación no formal esta pauta no se da, al no pretenderse una acción educativa de forma expresa y directa.

Los tres ámbitos son necesarios y deben estar interactuando constantemente en una dinámica continua. A modo de ejemplo, puede clarificar el siguiente cuadro todo lo expuesto:

Formal No formal Informal
Instituciones y entornos Instituto de Secundaria Club infantil de tiempo libre La calle
Agentes personales Profesor de Matemáticas Monitor de tiempo libre Un guardia urbano
Proyectos y programas Curriculum de la ESO Curso de manualidades Programa de televisión
Medios e instrumentos Libro de texto Material autoinstructivo Una novela
Actividades concretas Clase de Matemáticas Clase de manualidades Una tertulia

(Trilla, 1993)

EDUCACION FORMAL


La educación formal recoge todo aquel proceso de enseñanza-aprendizaje que se acomete en las primeras etapas vitales, que está fuertemente planificada, sistematizada y jerarquizada, dirigida a la consolidación de conocimientos y destrezas básicos, y que se imparte en centros organizados específicamente para ello.

Lo primero que hay que destacar de la escuela es que la tarea que desempeña esta institución es imprescindible e insustituible. La escuela no puede desaparecer, ahora bien, debe evolucionar para saber atender a las demandas de la sociedad actual. El gran problema de la educación formal es su lentitud para responder a las demandas y a las nuevas necesidades de la sociedad, por lo que muchos la tachan de obsoleta.

Su función básica sigue siendo la misma: enseñar las destrezas básicas para el aprendizaje (lectura, escritura, expresión oral, cálculo y solución de problemas.) así como los contenidos básicos (conocimientos teóricos y prácticos, valores, actitudes). Su función más directa y evidente continúa siendo la instrucción (la transmisión del bagaje cultural específico de esa sociedad), pero no debe centrarse sola y exclusivamente en ella, ya que está llamada también a desenvolver otros cometidos que cumplimentan el desarrollo de todo individuo tanto a nivel personal como social. Nos referimos en concreto a acometer funciones de:

En el entorno de la educación formal, el término «escuela» es extensible a toda aquella institución educativa planificada, organizada, sistematizada y jerarquizada dirigida a la obtención de unos objetivos, que se verán respaldados con unas titulaciones socialmente reconocidas.

EDUCACION NO FORMAL

Desde finales de la década del los 60 se fue afianzando poco a apoco un nuevo ámbito de atención educadora, la después denominada educación no formal. «Desde su inicio abarcó todo proceso de aprendizaje que se acomete a lo largo de la vida para el acceso efectivo a conocimientos y destrezas, básicos y avanzados, de cualquier ámbito de conocimiento, esté o no institucionalizado, que permite asumir eficazmente responsabilidades concretas en la vida activa» (Díez Hochleitner, 1990). La enorme variedad de actividades educativas que se reúnen bajo la denominación de educación no formal presentan cuatro características en común (Coombs, 1990):

  • Estar organizadas conscientemente al servicio de grupos y/o individuos con necesidades o intereses concretos.
  • Operar fuera de la estructura de la educación formal, liberándose de sus limitaciones espacio/temporales y de sus estrictas regulaciones normativas.
  • Responder a necesidades formativas puntuales, mucho más flexibles y adaptables a toda situación, por lo que atienden mejor y antes a las demandas formativas de la población.
  • Adecuarse mejor a las características del grupo al que se dirige.


En definitiva entendemos por educación no formal, «el conjunto de procesos, medios e instituciones específica y diferenciadamente diseñados en función de explícitos objetivos de formación o de instrucción, que no están directamente dirigidos a la provisión de los grados propios del sistema educador reglado» (Trilla, 1993).

En suma, la educación no formal presenta una «clara e insustituible función compensatoria, extraescolar, recuperadora, orientadora, difusora, asistencial y dinamizadora» (Colom, 1992), que hace que su actividad sea necesaria dentro de la actual concepción de educación. Como ejemplo de actividades específicas que se desarrollan dentro de la educación no formal, se adjunta el siguiente diagrama:

EDUCACION INFORMAL

A la educación informal se la define como:

Aquel aprendizaje que se genera por la exposición al propio entorno, por las experiencias que adquirimos día a día, a raíz de la interacción dinámica y constante que mantenemos con todo lo que nos rodea.

Se trata de un aprendizaje no organizado, no estructurado, no sistematizado, que puede denominarse como accidental. Los rasgos que la caracterizan son la ausencia de intencionalidad expresa y de sistematización. En esta línea, la educación informal podemos comprenderla íntimamente conectada con los procesos de socialización y de enculturación.

A modo de ejemplo, puede ayudarnos la siguiente propuesta de ámbitos específicos donde se desarrolla la educación informal:

COMPLEMENTARIEDAD DE LOS TRES AMBITOS EDUCATIVOS

Como señala Coombs (1990), el hecho clave que debemos reconocer es que ninguna de estas tres formas de educación es capaz, por sí sola de satisfacer todas las necesidades de aprendizaje que envuelven la vida del individuo en la sociedad actual.

Son necesarias las tres en conjunto al servicio de la educación de cada hombre y de cada mujer a lo largo de la vida. Entre ellas se reconocen una serie de relaciones, entre las que destacamos como más significativas las siguientes:

  • Complementariedad, ya que estamos inmersos en una realidad pluridimensional, donde los límites entre estos tres ámbitos son exclusivamente académicos y metódicos. Cada uno de estos ámbitos es insuficiente por sí solo, dado que no abarca todas las posibilidades educadoras.
  • Suplencia, al ser tan diversas las exigencias educativas que recaba la sociedad, resulta necesario una división de funciones educativas.
  • Refuerzo y colaboración, al ser una de las funciones más claras de los tres ámbitos educativos ante la necesidad de apoyo mutuo en una sociedad en continuo cambio.

Como final de este tema, resulta ilustrativo aportar el gráfico elaborado por Núñez Cubero (1992) en el que se resumen y contrastan estos tres ámbitos educativos:

Educación
Formal No formal Informal
Actividad educativa Consciente Consciente No consciente
Estructura Jerárquica Semi estructurada No estructurada
Organización Dentro del sistema formal Fuera del sistema formal No organizada
Proceso Abarca un período determinado Abarca un tiempo determinado Abarca toda la vida
Atención Grupos homogéneos determinados Grupos en relación a intereses, necesidades... Indefinida
Objetivos Claramente definidos, progresivos, período largo Persigue determinados objetivos, período corto No hay definición ni previsión
Instituciones Oficiales, al servicio del sistema educativo Naturales, y/o al servicio de las demandas Ausencia de instituciones preestablecidas
Surgimiento No espontánea Espontánea Espontánea
Ambiente Formal y curricular Elemento motivacional Alta influencia en sentido amplio y no formal
Control Nivel alto Nivel medio Nivel bajo
Diplomas De carácter y validez oficial De carácter y validez no oficial, uso restringido Ausencia total de diplomas y certificaciones

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