La Educación como Fenómeno Social

Ningún individuo se desarrollará plenamente sin la pertinente interrelación con su entorno, siendo esa interacción individuo-medio la que le convierte en un determinado tipo de persona que influye en el ambiente y a la vez es influido por él.

La sociedad educa, consciente o inconscientemente. Tanto de una u otra forma existen multitud de sujetos e instituciones educadores dentro de los grupos sociales. Esta tendencia de la sociedad a preservar su cultura, a transmitir sus ideas y actitudes, ha existido siempre y en todas partes. Es el proceso de «socialización» o «endoculturización» de sus miembros.

La educación se configura como fenómeno social, tanto por su origen como por sus funciones, dado que se educa en la sociedad, por exigencia de la misma, con las limitaciones que ella impone y para su mejora y el progreso de los miembros que la conforman.

LA DIMENSION SOCIAL DEL SER HUMANO

Todo ser humano vive en permanente interacción con otros, necesita a esos otros tanto para satisfacer sus propias necesidades como para aprender cómo atenderlas. A la vez, todo individuo es el resultado de una simbiosis de naturaleza y cultura. Hay que contar con la naturaleza del hombre, fundamentada en la indeterminación, la plasticidad, la razón, etc., que es la que ha posibilitado la generación de toda la cultura. «La cultura es la segunda naturaleza del hombre».

La biología por si sola no explica al ser humano. No existiría la cultura si no hubiera hombres, pero hay que reconocer que no hay hombre sin cultura: el hombre necesita de la cultura para sobrevivir biológicamente.

Cada ser humano siempre estará transformando el medio en el que vive, debe humanizar el medio en el que habita. Por ello la cultura es necesaria al hombre, y el hombre «hace» la cultura.

LA NECESARIA SOCIALIZACION DEL HOMBRE

Dentro del proceso de convertirse en persona que lleva a cabo cada individuo, debemos considerar el proceso de socialización, eje esencial del desarrollo humano. Al hablar de socialización, nos referimos a la evolución madurativa necesaria en todo individuo, con el fin de dotarle de las actitudes, hábitos, ideas, conductas... requeridos para su buena integración y adaptación en la sociedad a la cual pertenece. En definitiva, adquisición de rasgos sociales básicos para las futuras funciones y roles sociales, y para la adecuada interacción con los demás.

Ningún hombre ni mujer se desarrolla en soledad, sino en solidaridad. Necesita de los otros para madurar, para extraer lo mejor de sí mismo. A la vez que necesita también de los demás para aportar y dar lo mejor de si mismo a los demás, colaborar en la evolución continua de la cultura y de la sociedad. Por ello definimos socialización como aquel...

«proceso de interacción entre la sociedad y el individuo, por el que se interiorizan las pautas, las costumbres y valores compartidos por la mayoría de los integrantes de la comunidad, se integra la persona en el grupo, se aprende a conducirse socialmente, se adapta el hombre a las instituciones, se abre a los demás, convive con ellos y recibe la influencia de la cultura, de modo que se afirma el desarrollo de la personalidad» (Fermoso)

Esta sociabilidad, como capacidad propia de todo ser humano, debe ser desarrollada. Es una disposición natural del individuo a vivir con otros, pero esta aptitud debe ser formada. La socialización es un aprendizaje. Por último, la socialización se justifica también en la medida en que logra la perpetuación de la propia sociedad y de su cultura, junto con el desarrollo pleno de cada uno de sus individuos.

EL MEDIO, AGENTE EDUCADOR

A través de lo vemos en la calle, de la convivencia con la familia, con los amigos, en el trabajo, de lo que vemos y oímos en la televisión y radio, de lo que leemos, etc. estamos recibiendo constantemente influencias que están configurando todos nuestros aprendizajes a todos los niveles.

La educación, ya esté sistematizada o no, se produce siempre en contextos sociales tales como la familia, los amigos, la escuela, las asociaciones, etc., que a la vez son influidos por la cultura común de la sociedad en la que se inscriben.

EL MEDIO AMBIENTE

Los seres humanos vivimos en un determinado medio, en un ambiente específico. Se trata del medio material, un ambiente natural, geográficamente identificable, en el que se habita con todos los elementos físicos, biológicos y socioculturales que componen el entorno, y que configuran los estímulos que cada individuo va a recibir a lo largo de su vida.

Este medio natural incide en el individuo coaccionándolo de modo que éste se adapte al mismo, pero mediante la educación se procurará que esta adaptación sea algo más que simple acomodación para sobrevivir, pretendiendo una adaptación dinámica que provea de mecanismos al hombre para transformar ese medio, superándolo.

La sociedad, por otra parte, constituye el ambiente o medio social, marco o escenario en el que se desenvuelve la vida. El protagonismo de este ambiente social sobre la educación de los individuos es muy superior al del medio natural.

En definitiva, en el medio se realiza la educación, del medio se toman argumentos educativos, el medio facilita los contenidos y del medio social surgen los grandes fines, los objetivos y las formas de educar que diferencias claramente la educación de las sociedades primitivas de la que imparten las comunidades industrializadas; la educación del medio rural y la que se genera en las grandes urbes.

LA INTERACCION HERENCIA-MEDIO

En todo ser humano está presente, como base de su personalidad, una constitución biológica, expresión de su carga genética, que se verá mediatizada en su posterior desarrollo por las influencias que recibe del ambiente en el que está inscrito.

La herencia se presenta, obviamente, como el primer elemento configurador de la individualidad, pero resulta evidente que un hombre sujeto a la influencia de un determinado ambiente, conforma su personalidad de manera diferente a como lo haría otro hombre (o incluso el mismo hombre) criado en un medio distinto, sea este social (diferente familia, escuela, grupo...) o cultural (distinta lengua, arte, ciencia, costumbres...).

Podemos afirmar que herencia y medio han de considerarse en interacción constante, complementándose lo innato con lo adquirido a lo largo de la existencia humana.

LA CULTURA COMO CONDICIONANTE SOCIAL

Cada grupo social dispone de su propia cultura que le hace ser peculiar y distinto de otros grupos, por el conjunto de comportamientos, actitudes y valores que conforman su modo de vida y su propia identidad. En este punto, debemos precisar que entendemos por «cultura, todo aquel universo simbólico que el hombre ha elaborado y suma al mundo físico y natural» (Gervilla).


Esta cultura, que representa el aspecto dinámico de la estructura social, se acepta, se comparte, se defiende y se transmite de unas generaciones a otras. Transmisión que supone aprendizaje, dado que la cultura no se hereda en el sentido biológico del término.

El comportamiento de los individuos se adapta, mediante el proceso de socialización, al ambiente cultural que es propio de cada grupo en cuanto a normas y códigos de conducta. Por eso cada sociedad tiene sus propios procedimientos y normas que aplican básicamente padres y educadores en la forma que esa cultura entiende como la más adecuada. La educación se mueve en un determinado y determinante marco socio-cultural.

LOS FACTORES SOCIALES CONDICIONANTES DE LA EDUCACION

Además de los factores biológicos, sociales, culturales... que, sin duda, determinan todo proceso de aprendizaje, la sociedad y sus estructuras desencadenan también una serie de condicionantes que posibilitan, potencian, delimitan u obstaculizan la educación. Destacan los factores de orden económico, cultural y político.

FACTORES ECONOMICOS

Es patente la relación entre desarrollo económico y social de un país con su sistema educativo. A mayor desarrollo de un país, mayores esfuerzos por adecuar la educación las complejas y múltiples necesidades de las sociedades tecnológicas. El desarrollo de la educación se convierte así en una de las dimensiones del desarrollo global, al igual que los desarrollos social, económico o político.

No es posible elevar el nivel educativo de un país si no se cuenta con la suficiente dotación económica. Todo proceso de enseñanza-aprendizaje precisa de recursos humanos y materiales, que se traducen en costes.

FACTORES CULTURALES

La cultura impregna desde los ideales de vida y las aspiraciones individuales y colectivas, hasta los más elementales hábitos y costumbres. Estos componentes culturales de la sociedad dependen de la educación que se imparta, tanto en sus fines como en sus medios, en el proceso...

«Hombre-cultura-educación forman un círculo, cuyos múltiples puntos de encuentro ocasionan siempre relación, frecuentemente identificación y, a veces, hasta confusión». En esta línea, concretamos los siguientes aspectos que definen la relación entre cultura y educación (Gervilla):

Cultura y educación Son una intervención intencional humana
Se dirigen al cultivo y cuidado del valor
Son proceso y resultado
Son una necesidad en cuanto contenido humano y humanizador
Coinciden en su finalidad socializadora
Son plurales en cuanto a su evolución espacio-temporal
Se cultivan en ámbitos formales, no formales e informales

FACTORES DE ORDEN POLITICO

La educación suele estar dominada por la política dado que ha de formar a los hombres que en el futuro van a habitar, mantener y desarrollar el país, por lo que tanto las sociedades democráticas como aquellas de regímenes autoritarios, sean del signo que sean, fijan en la educación parte de sus metas de acción política.

Según el caso, se dan distintos aspectos del uso de la educación por parte de la política, que la utiliza como agente de modificación y mejora social o como instrumento de estabilidad social, e incluso de permanencia en el poder.

LA SOCIEDAD EDUCADORA

Toda sociedad está compuesta por un conjunto de hombres y mujeres, adultos y niños que, habitando una determinada zona geográfica, comparten una serie de normas, hábitos, costumbres, metas y valores. Esta urdimbre, que constituye la cultura de esa sociedad, es la que sirve de lazo de unión entre sus miembros, es la que da cohesión y consistencia a los grupos humanos que, al ser conscientes de ello, tratan de preservarla, educando a las nuevas generaciones para que asimilen esas formas de vida y se integren en el grupo, aceptando la cultura, asumiéndola y promoviéndola. Así, por una parte, se cohesiona a la sociedad y, por otra, se garantiza su continuidad.

La sociedad se convierte en educadora porque persigue sobre todo su autoconservación. Cada sociedad se preocupa de que a través de la educación la identidad cultural perviva, se consolide y se extienda a todos sus miembros. Esta identidad cultural se consolida a través de:

LAS FUNCIONES SOCIALES DE LA EDUCACION

Una de las funciones básicas de la educación es, sin duda, la de preservar unos modos tradicionales de vida asumidos por la colectividad. Esta sería la función conservadora o de continuidad de la educación. Pero es admitido que las sociedades son dinámicas y su cultura evoluciona. se hace preciso preparar individuos innovadores, críticos, con capacidad para promover cambios que presuntamente mejorarán la sociedad. Esta sería la función innovadora o creadora de la educación.

Estas funciones sociales de la educación, la conservadora y la promotora de cambios, aparentemente contrapuestas, son a la vez, necesarias y compatibles.

También podemos establecer un triple enfoque, a partir del cual se entienda la educación como (Gervilla):

  • Adquisición de la cultura, por lo que se asimila, posee y se integra en el propio esquema de conocimiento.
  • Creación de la cultura, por lo que se critica, reforma y recrea aquello que se recibe para entregarlo después renovado.
  • Transmisión de la cultura a la sociedad, a partir de la cual se logra una innovación y renovación de ésta y, consecuentemente, de la propia sociedad.

Los políticos y teóricos de la planificación social valoran destacadamente el papel de la educación en el logro de esa sociedad del bienestar que todos persiguen, ya que no existe educación sin sociedad, pero tampoco existe sociedad sin educación. Conviene reflexionar sobre cada una de las funciones básicas que presenta la educación dentro de esta vertiente social, destacando entre ellas:

MEDIO DE CONTROL SOCIAL

Son los cambios sociales los que preceden y son causa de los cambios educacionales. La educación se comprometerá con el cambio social, cuando sea la propia sociedad la que esté interesada en promover ese cambio.

La sociedad incide en la educación, para que ésta, a su vez, influya sobre esa sociedad, forjando a sus hombres de la manera que previamente se ha dictado. Pero aunque la influencia de la educación sobre la sociedad no sea determinante, sí que podemos considerar que puede iniciar, modificar o potenciar algunas transformaciones de carácter social.

Más que como causa o efecto de los cambios sociales probablemente más cierto sea considerar a la educación como instrumento de estabilidad social, de control social, esto es, que la sociedad se preocupa de que sus miembros se conformen a las pautas de vida socialmente asumidas.

VIA DE ESTRATIFICACION SOCIAL

Los individuos son diferentes biológica y psíquicamente. Sus capacidades son distintas, al igual que sus intereses y motivaciones, sus expectativas y aspiraciones. En la sociedad los individuos desempeñan papeles distintos, se sitúan en status diferentes debido a su nivel educativo, ocupación, situación económica, origen social, etc. Esta realidad genera la desigualdad y conformación de unos determinados estratos sociales.

En nuestra sociedad existen clases sociales o grupos de individuos que mantienen una posición socioeconómica similar, aunque la distancia entre clases es cada vez más corta, sus límites y rasgos definitorios muy difusos y la permeabilidad de acceso a la clase superior o a la inferior cada vez más palpable.

Pero si el componente de nivel educativo alcanzado se muestra como un indicador fiel de la ubicación en una determinada clase social, debemos aceptar que las diferencias individuales y la educación, que legitima la capacidad de los sujetos, se convierten en fuente de estratificación social.

No todos los estratos sociales cuentan con las mismas oportunidades educativas. Este razonamiento apoya a quienes defienden la teoría de que la educación consolida privilegios y marginaciones de clase. La igualdad de oportunidades se convierte así en un principio que se propone luchar contra la desigualdad social ante la educación.

AGENTE DE CAMBIO

La educación, no lo olvidemos, cambia la conducta de las personas procurando desarrollar sus máximas potencialidades. Una sociedad que persiga la modernización de sus estructuras, de sus procesos de producción, en definitiva, que persiga un mayor desarrollo, debe potenciar una educación que prime la formación de hombres creativos, innovadores, libres, atendiendo a todos los sectores sociales, no solo a las clases acomodadas.

Esta actitud de una sociedad hacia su sistema educativo está propiciando que la educación se convierta en un agente de cambio, impulsora de una renovación los valores, normas y patrones de comportamiento, así como innovadora de las propias estructuras sociales (instituciones, economía, política, etc.).

AGENTE DE MOVILIDAD SOCIAL

En una sociedad donde existen grupos que difieren de otros por su posición social, cultural y económica, existe la posibilidad de cambiar dentro de la misma clase social o, lo que es más importante, de ascender o descender en los distintos estratos o clases sociales.

Se dan circunstancias que favorecen o entorpecen esa movilidad social que obviamente se da con más frecuencia en las sociedades abiertas. Entre esas circunstancias o elementos que pueden favorecer el ascenso social debemos señalar la educación, que tradicionalmente se la ha considerado como factor fundamental de la promoción socioeconómica.

Las sociedades más avanzadas, gracias a la educación, logran aminorar las distancias sociales entre las distintas clases. Se convierte así la educación en un factor de igualdad social, a la vez que de movilidad.

PROMOTORA DEL DESARROLLO

Sin duda, el desarrollo económico es uno de los factores que condicionan la expansión de los sistemas educativos.

La educación se considera hoy como un bien tanto de consumo como de inversión, pero al contrario que sucede con la inversión en bienes de consumo, en la inversión educativa la recuperación de lo gastado es lenta y exige la cooperación activa de la persona objeto de la misma.

A los individuos se les debe potenciar que consuman educación para su mejora tanto individual como social. Son muchos los sujetos que estudian por el hecho de saber más, por satisfacción personal. Sin embargo, la perspectiva de la inversión se nos muestra hoy en día más real. Se invierte en educación porque se espera obtener rentabilidad de ese gasto, tanto a nivel personal como social. Los beneficios al ser producidos por el hombre, reciben el nombre de capital humano porque se invierte en las personas con el fin de que sean más productivas, generen más beneficios que los gastos en ellas invertidos.

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