¿A qué se dedica la Antropología?

La Antropología es el estudio de la humanidad, de los pueblos antiguos y modernos y de sus estilos de vida. Las diferentes ramas de la antropología se centran en distintos aspectos de la experiencia humana; cómo nuestra especie evolucionó a partir de especies más antiguas; cómo llegamos a poseer la aptitud para el lenguaje, de qué manera lo desarrollamos y diversificamos y los modos en que las lenguas modernas satisfacen la necesidad de comunicación humana; y por último se ocupan de las tradiciones aprendidas del pensamiento y la conducta humana, de la forma que evolucionaron y se diversificaron las culturas antiguas y de cómo y por qué cambian o permanecen inmutables las culturas modernas.
La antropología cultural se ocupa de la descripción y análisis de las culturas —las tradiciones socialmente aprendidas del pasado y del presente. La etnografía, describe e interpreta las culturas existentes hoy en día. La comparación de estas descripciones e interpretaciones permite formular hipótesis y teorías sobre las causas de las similitudes y diferencias culturales del pasado y del presente.
La arqueología y la antropología cultural tienen objetos similares pero se diferencian en los métodos que emplean y en las culturas que estudian. La arqueología estudia los restos materiales que dejan las culturas del pasado sobre o debajo de la superficie de la tierra.
La lingüística antropológica es el estudio de la gran diversidad de lenguas habladas por los seres humanos. Los lingüistas de orientación antropológica intentan reconstruir la historia de estas lenguas y de familias lingüísticas enteras. Se interesan por la forma en que el lenguaje influye y es influido por otros aspectos de la vida humana; por la relación entre la evolución del lenguaje y la evolución de nuestra especie; y de la relación de la evolución de las lenguas y la evolución de las diferentes culturas.
La antropología física asocia los demás campos antropológicos con el estudio de los orígenes animales y la naturaleza biológicamente determinada de nuestra especie. Los antropólogos físicos tratan de reconstruir el curso de la evolución humana mediante el estudio de los restos fósiles de especies antiguas similares a la especie humana.
Asimismo, intentan describir la distribución de las variaciones hereditarias entre las poblaciones contemporáneas, y deslindar y medir las aportaciones relativas a la herencia, la cultura y el medio ambiente a la vida humana.
La antropología aplicada utiliza los descubrimientos de los estudios culturales, arqueológicos, lingüísticos y biológicos para resolver los problemas prácticos que afectan a la salud, la educación, la seguridad y la prosperidad de los seres humanos en los más diversos marcos culturales.
La combinación de estos cinco campos de la antropología que se han citado con anterioridad se denomina antropología general.

¿Por qué la antropología?

Muchas disciplinas, además de la antropología, se ocupan del estudio de los seres humanos. Lo que diferencia esta disciplina de las otras es su carácter global y comparativo. Otras ramas del saber abordan únicamente un segmento concreto de la experiencia humana o una época o fase concreta de nuestro desarrollo cultural y biológico. Pero los antropólogos insisten en que se contrasten las conclusiones extraídas del estudio de un grupo humano o de una determinada civilización con datos provenientes de otros grupos o civilizaciones. Así aspiran a dominar los prejuicios de su propio sexo, raza, religión, nación, grupo étnico o cultura. Desde la perspectiva antropológica todos los pueblos y culturas son igualmente merecedores de estudio.
Los antropólogos creen que el único modo de alcanzar un conocimiento profundo de la humanidad consiste en estudiar tanto las tierras lejanas como las próximas, tanto en las épocas remotas como en las actuales. Y adoptando esta visión amplia de la totalidad de la experiencia humana, quizá logremos arrancarnos las anteojeras que nos imponen nuestros estilos de vida locales para ver al ser humano tal como realmente es.

Nos extenderemos en la definición del concepto de cultura, relacionándolo con el de sociedad e identificando ciertos procesos generales que han de ser tenidos en cuenta para explicar por qué las costumbres, las tradiciones y las conductas son, al mismo tiempo, tan distintas y tan parecidas en todo el mundo.

Definiciones de cultura

La cultura alude a las tradiciones aprendidas y socialmente adquiridas que aparecen en forma rudimentaria entre los mamíferos, especialmente entre los primates. Cuando los antropólogos hablan de una cultura humana se refieren a los modos socialmente adquiridos de pensar, sentir y actuar de los miembros de una sociedad concreta.
Muchos antropólogos, sin embargo, prefieren contemplar la cultura como un fenómeno puramente mental consistente en las ideas que la gente comparte sobre cómo se debería pensar o actuar. Está implícito en este punto de vista que son las ideas la causa y guía de conducta. Pero la relación entre ideas y conducta es mucho más compleja. La conducta puede también guiar y causar ideas, como puede verse en los momentos en que las culturas cambian con rapidez, tal y como sucede hoy en día en la mayor parte del mundo.
Otro inconveniente de abordar la cultura como un programa mental en vez de considerarla dotada de aspectos tanto mentales como conductuales proviene del hecho de que los más acuciantes problemas sociales de nuestro tiempo no están programados en absoluto.

Sociedad, subcultura y sistema sociocultural

Con el término sociedad nos referimos a un grupo organizado de personas que comparten un hábitat dependiendo unas de otras para su supervivencia y bienestar. Toda sociedad humana posee una cultura predominante, pero todas las sociedades contienen grupos de personas cuyos estilos de vida no son compartidos por el resto. Para referirse a los patrones de cultura característicos de tales grupos los antropólogos emplean a menudo el término subcultura.
El término sociocultural es una abreviatura de «social y cultural» y es útil para recordar que la sociedad y la cultura forman un complejo sistema de partes que interactúan.

Endoculturación y relativismo cultural

La cultura de una sociedad tiende a ser similar en muchos aspectos de una generación a la siguiente. En parte, esta continuidad en los estilos de vida se mantiene gracias al proceso conocido como endoculturación. La endoculturación es una experiencia de aprendizaje parcialmente consciente y parcialmente inconsciente a través de la cual la generación de más edad invita, induce y obliga a la generación más joven a adoptar los modos de pensar y comportarse tradicionales. La endoculturación se basa, principalmente, en el control que la generación de más edad ejerce sobre los medios para premiar y castigar a los niños. Cada generación es programada no sólo para replicar la conducta de la generación anterior, sino también para premiar la conducta que se conforma a las pautas de su propia existencia de endoculturación y castigar, o al menos no premiar, la conducta que se desvía de éstas.
El concepto de endoculturación ocupa una posición central en el punto de vista distintivo de la Antropología moderna. La incomprensión del papel que desempeña en el mantenimiento de las pautas de conducta y pensamiento de cada grupo forma el núcleo del fenómeno que llamamos etnocentrismo. El etnocentrismo es la creencia de que nuestras propias pautas de conducta son siempre naturales, buenas, hermosas o importantes, y que los extraños, por el hecho de actuar de forma diferente, viven según patrones salvajes, inhumanos, repugnantes o irracionales.

Relativismo cultural

Los antropólogos ponen un gran énfasis en el punto de vista conocido como relativismo cultural, lo que significa que se hayan comprometidos en la tarea de intentar comprender cómo se les representa el mundo a las gentes de diferentes culturas sin permitir que interfieran sus propias creencias y preferencias.

La ciencia y la relatividad de la verdad

La relatividad de los valores afirma que no existen valores morales universales y la relatividad de la verdad se basa en que no se puede obtener la verdad objetiva sobre los pensamientos y acciones humanas.
La objetividad científica no se obtiene por la ausencia de prejuicios sino impidiendo que éstos influyan en el resultado de la investigación.

Limitaciones del concepto de endoculturación

En las condiciones del mundo actual resulta fácil ver que la endoculturación no puede explicar una parte considerable de los estilos de vida de los grupos sociales existentes. Está claro que la replicación de las pautas culturales de una generación a otra nunca es completa. Las antiguas pautas no siempre se repiten con exactitud en generaciones sucesivas, y continuamente se añaden pautas nuevas. Esta carencia de continuidad intergeneracional ha sido denominada abismo generacional.
La endoculturación puede explicar la continuidad de la cultura; pero no puede dar cuenta de la evolución de la cultura. Incluso la endoculturación tiene limitaciones importantes en lo que atañe a la continuidad de la cultura. Las pautas replicadas no son el resultado de una programación que una generación experimenta por obra de otra. Muchas pautas son replicadas porque sucesivas generaciones se ajustan a condiciones similares en la vida social de formas similares. A veces, la programación recibida puede incluso diferir de las pautas reales; la gente puede ser endoculturada para comportarse de una determinada manera y verse obligada, a causa de condiciones que escapan a su control, a comportarse de otra.

La difusión

En tanto que la endoculturación designa el proceso por el que la cultura se transmite de una generación a otra, la difusión se refiere al proceso por el que la cultura se transmite de una sociedad a otra. Este proceso es tan frecuente que cabe afirmar que la mayoría de los rasgos hallados en cualquier sociedad se ha originado de otra.
A principios de este siglo, la difusión era considerada por muchos antropólogos como la explicación más importante de las diferencias y semejanzas socioculturales. Los persistentes efectos de este punto de vista todavía se pueden apreciar en intentos de explicar las semejanzas entre grandes civilizaciones como consecuencia de derivar unas de otras. No obstante, en los últimos años la difusión ha perdido fuerza como principio explicativo. Nadie duda de que, en general, cuanto más próximas están dos sociedades, tanto mayores serán sus semejanzas culturales. Pero estas semejanzas no se pueden atribuir, sencillamente, a una tendencia automática a la difusión de rasgos. Hay que recordar que es probable que sociedades próximas en el espacio ocupen ambientes similares; de ahí que sus semejanzas puedan deberse a la adaptación a condiciones parecidas (Harner). Existen, además, numerosos casos de sociedades en estrecho contacto durante cientos de años que mantienen estilos de vida radicalmente diferentes (cazadores africanos del bosque Ituri y sus vecinos los agricultores bantúes).
Además, aun cuando se acepte la difusión como explicación, todavía no se ha resuelto la pregunta de por qué el rasgo difundido tuvo su origen en el primer lugar. Finalmente, la difusión no puede explicar muchos casos notables en que gentes que se sabe nunca han tenido medio alguno de contacto inventaron útiles y técnicas bastante similares y desarrollaron formas de matrimonio y creencias notablemente parecidas.
En síntesis, la difusión no es más satisfactoria que la endoculturación como forma de explicar las diferencias y similitudes culturales. Si en la determinación de la vida social humana sólo interviniesen la difusión y la endoculturación, lo lógico sería esperar que todas las culturas fueran y permanecieran idénticas; pero esto no es así.
No hay que concluir, sin embargo, que la difusión no desempeña papel alguno en la evolución sociocultural. La proximidad entre dos culturas a menudo influye en la dirección y el ritmo de los cambios, y moldea detalles específicos de la vida sociocultural, aunque tal vez no logre moldear los rasgos generales de las dos culturas.

El trabajo de campo y los aspectos mentales y conductuales de la cultura

El método antropológico más distintivo es la observación de participantes. Este método implica convivir con una población por un periodo largo de tiempo y participar lo más posible en sus actividades cotidianas: charlar, escuchar o simplemente mirar.
El objetivo de un trabajador de campo es adquirir conocimiento tanto del aspecto mental como del conductual de una cultura. El aspecto mental está formado por un mundo interior de pensamientos y sentimientos que existe a diferentes niveles de conciencia:
  1. Las personas pueden poseer un «lenguaje corporal» prescrito sin ser conscientes de ello.
  2. Existen pautas más próximas a la conciencia, que se pueden conocer fácilmente planteando las preguntas adecuadas.
  3. Existen reglas de conducta y enunciados de valores.
  4. Las culturas no sólo poseen reglas para la conducta, sino también para romper las reglas de la conducta.

Aspectos emic y etic de la cultura

Al estudiar las culturas humanas, hay que explicar si se expresa el punto de vista del participante nativo o del observador. Estos son, respectivamente, los puntos de vista emic y etic. Los aspectos mentales y conductuales de la cultura son abordables desde ambos. Las versiones emic y etic de la realidad difieren a menudo de un modo acusado.
Sin embargo, existe normalmente algún grado de correspondencia entre ellas.
La prueba de la adecuación de las descripciones y análisis emic es su correspondencia con una visión del mundo que los participantes nativos aceptan como real, significativa o apropiada. Al llevar a cabo la investigación en el modo emic, los antropólogos tratan de adquirir un conocimiento de las categorías y reglas necesarias para pensar y actuar como un nativo.
En cambio, la prueba de la adecuación de las descripciones etic, es su capacidad para generar teorías fructíferas desde un punto de vista científico sobre las causas de las diferencias y semejanzas socioculturales. En vez de emplear conceptos que sean necesariamente reales, significativos y apropiados desde el punto de vista del nativo, el antropólogo emplea categorías y reglas derivadas del vocabulario de la ciencia que con frecuencia, no son familiares a este.

Emic, etic y vacas sagradas

En el distrito de Trivandrum, en el estado de Kerala, en la India meridional, los agricultores insistían en que nunca acortarían deliberadamente la vida de uno de sus animales, que nunca lo matarían ni lo dejarían morir de hambre afirmando así la prohibición hindú contra el sacrificio del ganado. Lo que hacen en lugar de sacrificar los terneros indeseados es dejarlos morir de hambre.

El patrón universal

Para poder comparar las culturas, el antropólogo tiene que recoger y organizar los datos culturales en relación con aspectos interculturales o partes del sistema sociocultural. Al inventario total de estos aspectos recurrentes o partes se le denomina el patrón universal.
Los antropólogos están de acuerdo en que toda sociedad humana ha de tener dispositivos de índole conductual y mental relacionados con la subsistencia en el medio ambiente, la reproducción, la organización del intercambio de bienes y trabajo, la vida en el seno de grupos domésticos y comunidades más amplias, así como los aspectos creativos, expresivos, lúdicos, estéticos, morales e intelectuales de la vida humana. Sin embargo, no hay acuerdo sobre cuántas subdivisiones de estas categorías deben reconocerse ni sobre qué prioridad ha de otorgárseles a la hora de encaminar la investigación. Aquí utilizaremos el patrón universal que consta de tres grandes divisiones: infraestructura, estructura y superestructura.

Infraestructura

Consiste en las tecnologías y en las actividades productivas y reproductivas que conducen directamente a proveerse de alimentos y alojamiento, a protegerse frente a la enfermedad y a la satisfacción de la sexualidad y de otras necesidades e impulsos humanos básicos. La infraestructura abarca, asimismo, las limitaciones y las posibilidades que sobre la producción y la reproducción suponen el hábitat natural de la sociedad, así como los medios que emplean para aumentar o disminuir el crecimiento de la población.

Estructura

Consiste en los grupos y organizaciones existentes en todas las sociedades que distribuyen, regulan e intercambian bienes, trabajo e información. El centro principal de algunos grupos radica en el parentesco o en las relaciones familiares; algunos proveen la organización política y económica de toda la sociedad, mientras que otros se encargan de la organización de los ritos religiosos y de diversas actividades intelectuales. Evidentemente, el centro principal de actividad de un determinado grupo social puede solaparse con el de otro. Pero para que podamos analizar estas conexiones, debemos partir de una representación preliminar de la estructura social basada en el centro principal de sus grupos más importantes.

Superestructura

Consiste en conductas y pensamientos dedicados a labores artísticas, lúdicas, religiosas e intelectuales junto con todos los aspectos mentales y emic de la estructura e infraestructura de una cultura.

La diversidad de las teorías antropológicas

Los tipos de investigación que desarrollan los antropólogos, así como los tipos de conclusiones que subrayan, están muy influidos por las premisas básicas que establecen sobre las causas de la evolución cultural. Estas premisas básicas que establecen los antropólogos pertenecientes a las distintas doctrinas teóricas se denominan estrategias de investigación o paradigmas.
El punto de vista adoptado por Harris se conoce como materialismo cultural. Esta estrategia sostiene que la tarea principal de la Antropología cultural es proporcionar explicaciones causales científicas de las diferencias y similitudes en el pensamiento y la conducta de los diversos grupos humanos. El materialismo cultural parte de la base de que el mejor modo de desarrollar esta labor es estudiar constricciones materiales a las que la existencia humana está sujeta. Se denominará a éstas constricciones o condiciones materiales con el objeto de distinguirlas de las constricciones o condiciones impuestas por las ideas u otros aspectos mentales o espirituales de la superestructura de una sociedad. Para los materialistas culturales, las variaciones en la infraestructura de una sociedad constituyen las causas más probables para dar cuenta de la variación de los aspectos mentales o espirituales de la vida humana. Esto no significa que la estructura y la superestructura sean menos importantes o esenciales para la vida social humana.
Así infraestructura, estructura y superestructura no son igualmente eficientes para determinar el mantenimiento o la extinción de las innovaciones socioculturales.

La cultura como paisaje

Los seres humanos nacemos y nos formamos en una cultura que tiene un «paisaje» de objetos e intangibles producidos por las generaciones precedentes a las que aceptamos como la realidad misma. La ideología imperante ha instalado la idea de que la cultura está por encima de la gente y que es sinónimo de refinamiento. Se obtiene con eso un doble resultado: ponerla en un lugar inaccesible y ajeno –como superestructura independiente- y negar la participación del pueblo. Sutilmente se incluye al ser humano dentro de una serie biológica como heredando una cultura producida por una minoría de individuos especiales.
Así la cultura es la expresión de la intencionalidad humana, esto es, es creada por el hombre y no existe por sí misma.
La cultura inunda nuestras vidas, contribuimos a su desarrollo con ideas, inventos y otras producciones y, sin embargo, somos ampliamente inconscientes de ella. Sin embargo, nuestro aporte al desarrollo cultural será el producto del análisis de nuestra sociedad y la decisión de por qué sociedad es válido luchar.

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