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Introducción A La Antropología Política

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EL DESARROLLO DE LA ANTROPOLOGÍA POLÍTICA

La Antropología política como especialidad dentro de la A. Social no aparece hasta 1940 y no se desarrolla plenamente hasta después de la II Guerra Mundial. De hecho, y hasta que no comenzó a desprestigiarse el ideal de ciencia holística hacia los años cuarenta, la Antropología estuvo escasamente especializada.

LOS EVOLUCIONISTAS DEL SIGLO XIX.

La influencia de Darwin domina el desarrollo de la A. Cultural durante la segunda mitad del S. XX. La teoría evolucionista era rígida y simplificadora, los datos etnográficos se descontextualizan para ser analizados por antropólogos “de salón” que nunca han entrado en contacto directo con las culturas estudiadas. El etnocentrismo impregnaba la teoría.

Maine fue el primero en poner en duda el punto de vista de la tradición, según la cual gobierno y política eran productos de la civilización y los estadios inferiores se caracterizan por la anarquía. En “Ancient Law”, Maine postuló que la organización de la sociedad primitiva se basaba en líneas de parentesco, era patriarcal y se regía por prohibiciones sagradas. La evolución tendía a desviar la organización por parentesco hacia la organización por territorialidad.

Morgan en “Ancient Society” desarrolló una secuencia evolutiva basada en los modos de subsistencia, cuyos estadios denominó “Salvajismo”, “barbarie” y “civilización”. Morgan se había dedicado a estudiar también los sistemas de parentesco iroqueses y su terminología, y creía en el concepto de “unidad psíquica de la Humanidad”. Para él, la organización había empezado por la “horda promíscua”, que luego se había organizado en función de una serie de reglas sexuales (matrimonio de primos cruzados) que, al acentuar el papel de la exogamia, sentaba las bases de la Teoría de la Alianza de los estructuralistas franceses. Si bien muy criticado, gran parte de su pensamiento ha sido absorbido por la Antropología posterior. Especialmente importante fue su descubrimiento de la Gens como un linaje corporativo en el que la toma de decisiones correspondía sólo a un reducido grupo con un antepasado común por la línea de descendencia masculina o femenina. También importante fue la identificación del igualitarismo en la sociedad primitiva y su relación con la ausencia del concepto de propiedad privada.

LA REACCIÓN

La Antropología de principios del S. XX se caracterizó por dos cambios fundamentales:
  • Rechazo de la teoría y los métodos evolucionistas.
  • Separación entre la A. Estadounidense y la A. francesa e inglesa.

En Francia, destacan las aportaciones de Durkheim y Lévi-Strauss.

Inglaterra está dominada por los conceptos de “función” y “estructura”.

En EEUU priman el Historicismo de Boas y los grandes estudios descriptivos del Difusionismo.

Con excepción de los conceptos de solidaridad orgánica y mecánica aportados por Durkheim, no se avanzó mucho en el campo de la A. Política. “The Origin of the State” de Lowie fue una excepción. Este autor rechaza la evolución unilineal alegando que es imposible prrobar que todas las sociedades hayan pasado por estadios de desarrollo similares. Rechazó la idea mantenida por Morgan y Maine de que el orden político primitivo se sustentaba en base a las relaciones personales. Era más bien el vínculo territorial el que podía considerarse como universal. Algunas de las ideas de Lowie conservarán su validez:
  • Todas las asociaciones reconocen un territorio propio.
  • Los aumentos demográficos y los conflictos crecientes conllevan la creación de estados.
  • Que la estratificación en clases es un elemento clave en la escala evolutiva hacia el estado.
  • El elemento central del estado es el aumento del poder coercitivo.
Sin embargo, a pesar de que sus aportaciones todavía se mantienen, su pensamiento pareció anacrónico a sus contemporáneos, que creían haber erradicado para siempre el desatino evolucionista de los estudios antropológicos. El desarrollo de la A. Política se vio así frenado y hubo que esperar hasta 1940 para que se desarrollase.

LOS FUNCIONALISTAS BRITÁNICOS

En los años 30 en Inglaterra, y coincidiendo con la gran expansión colonial que centra sus investigaciones en África (y que se caracteriza en buena parte por ignorar el impacto de los colonizadores sobre los pueblos estudiados), coexisten dos tendencias:
  • FUNCIONALISMO PSICOBIOLÓGICO, siendo Malinowski la figura central de esta escuela. Se destaca la interpretación de las instituciones culturales como derivadas de necesidades psicológicas y biológicas básicas, y su gran apuesta metodológica es la “observación participante”.
  • FUNCIONALISMO ESTRUCTURAL. El principal teórico de esta escuela aparentemente opuesta a la primera es Radcliffe-Brown. Esta tendencia será la que acabe imponiéndose a la larga. Según el F. Estructural, una sociedad es un sistema de equilibrio en el que cada parte funciona para sostener el conjunto.
Sin embargo, es el trabajo “African Political Systems”, del también británico Evans-Pritchard, el que inicia oficialmente la A. Política tal y como la entendemos hoy. En dicho estudio, se distinguen dos tipos de sistemas políticos en África:
  1. ESTADOS PRIMITIVOS que ostentan autoridad centralizada e instituciones jurídicas.
  2. SOCIEDADES SIN ESTADO, que carecen de autoridad y de estas instituciones.
Una diferencia fundamental entre ambas es el papel del parentesco. En las primeras la organización administrativa es la que rige y une a los grupos. Las segundas en cambio están basadas en grupos de familias o bandas bilaterales y, en un nivel más elevado, en grupos corporativos de descendencia unilineal. Más tarde se acusó a esta teoría de ser demasiado simplista. También fueron analizados el papel de la religión y del símbolo, especialmente el papel del rito en la confirmación de los valores del grupo. El mérito fundamental de esta obra fue sentar las bases de una tipología que se iría refinando hasta que la taxonomía política llegara a convertirse en un campo de investigación autónomo.

LA TRANSICIÓN (EDMUND LEACH Y MAX GLUCKMAN).

A mediados de los años 50, el edificio del estructural-funcionalismo comienza a desmoronarse.

E. LEACH. En “Political Systems of Highland Burma”, Leach descubrió tres sistemas políticos conviviendo simultáneamente:
  1. El sistema semi-anárquico de los Kachin Gumlao.
  2. El sistema inestable intermedio de los Gumsa.
  3. El estado centralizado a pequeña escala, el estado Shan.
Los Kashin y los Shan eran comunidades más o menos diferentes, formadas cada una de ellas por muchos subgrupos políticos, lingüísticos y políticos. No podía suponérsele ningún tipo de equilibrio al sistema: los gumsa y gumlao aparecían muchas veces intercambiados entre sí. Leach sometió sus observaciones a un modelo apriorístico “cuyos conceptos son tratados como si fueran parte de un sistema equilibrado”. Esto suponía una repetición e lo que los propios pueblos hacían, dado que ellos también tenían un modelo cognitivo ideal para sus propias sociedades, modelo expresado a través del rito y del simbolismo. Sin embargo, aquellos pueblos apenas se esforzaban en ser fieles a su propia concepción del “como si”. Por otra parte, fue de importancia capital que Leach distinguiera entre la estructura política abstracta y la realidad política del día a día.

MAX GLUCKMAN, autor de “African Political Systems”, “Custom and Conflict in Africa” y “Order and Rebelion in tribal Africa”, desarrolla la idea de que el equilibrio no es estático ni estable, sino que surge de un proceso dialéctico en el que los conflictos dentro de la red de relaciones son absorbidos e integrados en otra red de relaciones: lealtades entre grupos, hechizos de los brujos que desplazan las hostilidades, apartheid que al separar radicalmente a blancos y negros cohesiona ambos grupos dentro de sí mismos: la máxima romana se invierte en la fórmula “cohesiona y vencerás”. De esto son ejemplos los rituales africanos e rebelión en los que el rey es sacrificado simbólicamente o es expuesto al odio y a los insultos de su pueblo. Gluckman fundaría la Escuela de Manchester, que representaría una nueva orientación y no ya basada en la estructura y la función, sino en el proceso y el equilibrio.

LOS NEOEVOLUCIONISTAS

Inglaterra domina ahora el panorama de la Antropología, en tanto Boas ha proscrito el evolucionismo de EEUU. Sin embargo, experimentará un lento resurgir de la mano de Leslie White y Julian Steward:

WHITE construyó una compleja secuencia en la que la intensificación de la agricultura conduce a la propiedad privada, la especialización, la estratificación de clases, la centralización política, etc., lo cual no fue obstáculo para que se le acusase de generalizar y de resucitar la vieja teoría unilineal del S. XIX.
2. STEWARD usó el patrón de “multilinealidad” en su propia teoría, lo cual sólo sirvió para validar una dicotomía innecesaria, ya que ningún evolucionista serio había defendido jamás una teoría netamente unilineal. Más tarde la oposición unilineal/multilineal fue reemplazada por los conceptos de evolución general y evolución específica. El nivel más alto se referiría a procesos evolutivos tales como una mayor especialización o la intensificación de la producción, y lemas bajo a la secuencia histórica de las formas. Por lo tanto, los antropólogos americanos empezaron a utilizar la idea de cambio en un contexto fundamentalmente ecológico y materialista.

Si White mide la evolución en términos de eficacia energética y considera la tecnología su motor primario, Steward centra la idea de ecología cultural en el “núcleo cultural”, disposiciones económicas y de subsistencia que determinan la estructura social e ideológica.

Las diferencias entre la A. Británica y la Estadounidense se han exagerado, y hasta entrados los 60 existió en EEUU una poderosa corriente de estructural-funcionalismo. Pero eran radicalmente distintas la una de la otra y apenas existió comunicación entre ambas.

Los dos principales trabajos evolucionistas de aquel período eran más taxonómicos y descriptivos que causales, pues se daba más importancia a las características de los distintos niveles de integración socio-cultural que a los factores causales que propiciaban la evolución de un nivel a otro. Estos trabajos fueron:
  • “Primitive Social Organization”, de Lehman Service.
  • “The Evolution of Political Society”, de Morton Fried.
  • “Origins of the State and Civilization” de Service tuvo también la facultad de unir la teoría arqueológica y la cultural.
PROCESO Y TOMA DE DECISIONES

Max Gluckman ya había apuntado al análisis de situaciones relativas a personas individuales en oposición al habitual análisis etnográfico centrado en las normas del grupo.

En “Schism and Continuity in an African Society”, Victor Turner ahondó en este planteamiento siguiendo a un solo individuo a través de una serie de “psicodramas sociales” en los que se ponía de relieve la manipulación personal y comunitaria de decisiones observada en situaciones de crisis. En consecuencia, se repudió el estructural-funcionalismo, puesto que la premisa de los primeros funcionalistas era que la unidad social (el equilibrio) era la norma, y no el conflicto, como parecían indicar los nuevos estudios. “Estructura” y “Función” fueron sustituidos por términos como “proceso”, “conflicto”, “fracción”, “lucha”; “estrategia manipulativa”...

El cambio de la Teoría Estructuralista a la Teoría Procesual tuvo su correlación objetiva en la disolución de la falsa estabilidad impuesta por el colonialismo en África, con la imposibilidad de que la política primitiva siguiera siendo considerada perpetuándose dentro de un sistema cerrado en el contexto de las naciones-estado postcoloniales.

Sin embargo, la Teoría Procesual es poco coherente, y aún menos lo es la Teoría de la Acción que toma al sujeto como objeto central de su estudio. Muchas etnografías que ponen de relieve el proceso cultural siguen centradas en las normas e instituciones. Estas ideas están resumidas en trabajos como “Political Anthropology” de Baladíes.

Por último, apuntar que la Teoría Procesual supuso un diálogo trasatlántico, si bien fue silenciada durante el apogeo del estructural-funcionalismo. Líderes de la Antropología política americana como Swartz y Ronald Cohen han demostrado un interés transitorio por el evolucionismo pero se han unido a los ingleses en lo que hoy constituye una tendencia internacional, puesto que puede aplicarse tanto al análisis de grupos tribales como al de estados industriales modernos.
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Tipos De Sistemas Politicos Preindustriales

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Una sociedad no es simplemente de seres humanos individuales, como tampoco una casa es solo un conglomerado de maderos, ladrillos y clavos.

Una casa viene definida en términos de su distribución interior y no de sus componentes, y esta estará influida por su entorno físico y por el nivel de tecnología del pueblo que la haya diseñado.

La comparación nos ayuda a recordar algo similar cuando manejamos clasificaciones antropológicas, al clasificar sistemas sociales, resulta más productivo pensar en términos de relaciones estructurales, en el sentido de que un elemento implica lógicamente al otro. Una tipología útil seria, aquella que determina sistemas, unidades con sus partes estructuralmente interrelacionadas de tal forma que a partir de la especificación de un elemento, se puedan predecir otros elementos.

Sin embargo, las interrelaciones entre rasgos sociales representan tan solo las probabilidades estadísticas.

La tabla, apunta algunas de las características sociales y económicas que podríamos asociar a cada uno de los tipos políticos fundamentales.



no centralizados centralizados

banda tribu jefatura estado
tipo de subsistencia cazadores-recolectores, domesticación escasa o inexistente agricultura extensiva y pastoreo agricultura extensiva, pesca intensiva agricultura intensiva
tipo de liderazgo Lideres informales y provisionales, pueden tener un cabecilla que actúe como arbitro en la toma de decisiones. Cabecilla carismático sin pode cero con una cierta autoridad en la toma d decisiones. Jefe carismático con poder limitado basado en la distribución de beneficios a sus partidarios líder soberano apoyado por una burocracia aristocrática
tipo e importancia del parentesco parentescobilateral, con relaciones de parentesco usadas de forma diferenciada cuando el tamaño y la composición de las bandas cambian El parentesco puede ser la estructura básica de la sociedad unilineal, con alguno bilateral, grupos de descendencia jerarquizados según el status elestado exige lealtades que trascienden el parentesco, el acceso alpoder se basa en grupos de parentesco unilianles o bilaterales jerarquizados
Principales medidas de integración social Alianzas matrimoniales, propician grupos mayores, bandas unidas por parentescos y familia; interdependencia económica asada en lareciprocidad Fratrías pan-tribales basadas en el parentesco, las asociaciones voluntarias o grupos de edades integración a traces de la lealtad al jefe, de linajes jerarquizados y de asociaciones voluntarias Lealtadesal estado desplazan todas las demás de nivel inferior, integración atraces del comercio y de la especialización de funciones
sucesión política puede haber cabecilla hereditario, pero el liderazgo real recae en aquellos con especiales conocimientos o capacidades sin medios formales de sucesión política cargo de jefe, no directamente heredado, pero el jefe debe pertenecer a un linaje de alto rango sucesión hereditaria directa del soberano, aumento de nombramientos burocráticos
principales formas de intercambio económico reciprocidad reciprocidad, el comercio puede estar mas desarrollado que en las bandas Redistribución a través del jefe; reciprocidad en los niveles inferiores. Redistribución basada en tributos y / o impuestos formales; mercados y comercios.
estratificación social igualitaria igualitaria rango clases (dominante y dominada, como mínimo)
posesión de propiedad escaso o nulo sentido de la propiedad personal propiedad comunal (linaje o clan) de las tierras de cultivo y del ganado propiedad comunal de la tierra en manos del linaje, pero fuerte sentido de lapropiedad privada de títulos, nombres, privilegios, objetos, rituales,etc. aumenta la propiedad privada y la del estado en detrimento de la propiedad comunal
ley y control legítimo de la fuerza sin leyes formales ni castigos, el derecho al uso de la fuerza es comunitario sin leyes ni castigos morales, el derecho al uso de de la fuerza pertenece al linaje, clan o asociación Puede haber leyes informales y castigos típicos por romper tabúes, el jefetiene un acceso limitado a la coacción física. coerción leyes i castigos formales, el estado tiene el acceso legítimo y absoluto al uso de la fuerza física
religión sin sacerdocio ni profesionales religiosos; chamanismo chamanismo, fuerte acento en los ritos de iniciación y otros ritos de transición que unen unos linajes con otros sacerdocio forma incipiente, religión jerarquizada basada en el culto a los antepasados Sacerdocio exclusivo y profesionalizado que legitimiza y sacraliza el estado
ejemplos actuales y contemporáneos los bosquimanos !kung os pigmeos los esquimales los shoshones los kpelle los yanomamo los nuer los cheyenne el Hawai precolonial los kwakiutl los tikopia los dagurs los ankole los jimma los kachari volta
ejemplos históricos y prehistóricos prácticamente todas las sociedades paleolíticas los iroqueses los montañeses de escocia los zulúes precoloniales, los aztecas, los incas y los sumerios


Esta tabla debe mirarse con estas reservas:
  1. no es de esperar que una sociedad encaje con todas las características propias de su tipo.
  2. lo que la tabla muestra, es el grado de "complejidad cultural"
  3. ciertas características son mejores indicadores que otras. El mejor y mas sólido detector de los tipos políticos, del parentesco, de la religión y similares es la densidad de población
  4. una tabla de esta clase implica que cada uno de estos tipos sea completamente distinto al otro, cuando en realidad estos tipos se distribuyen como puntos a lo largo de un continuo.
  5. un nivel de complejidad cultural mas alto no deja atrás las características d de los niveles inferiores.
SISTEMAS NO CENTRALIZADOS

Muchos d de los grupos estudiados por los antropólogos apenas tienen "gobierno". En la mayoría de sistemas tradicionales el poder es temporal y fragmentario, y esta repartido entre familias, bandas y linajes. Así pues l mejor forma de considerar estos sistemas sociales es como grupos fluidos que se unen para formar unidades "tribales" m extensas, que pueden ser divisibles. Si bien lo político es algo constante n estas sociedades.

Nunca se manifiesta a través del monopolio de la fuerza coercitiva i a traces la ninguna forma de sistema económico centralizado basado en impuestos o tributos.

LAS BANDAS

El término banda se venia aplicando indistintamente a grupos tan diversos como los de 25 miembros a los de 300 o 400.

La banda fue probablemente la forma más corriente de organización social en el paleolítico.

Las bandas suelen ser reducidas numéricamente, grupos en familias nucleares. No existe especialización del conocimiento práctico. Una estricta exogamia obliga alianzas matrimoniales entre diferentes banda. Los linajes no serian suficientemente flexibles para posibilitar las constantes fluctuaciones de las sociedades cazadoras-recolector.

La distribución de alimentos y otros bienes se da en base a un sistema muy rudimentario de reciprocidad. La organización política es igualitaria asta el extremo de que la toma de decisiones incumbe a todo el grupo.

El liderazgo se basa en las cualidades personales del individuo y carece de todo poder coactivo. Esta estructura social, puede subdividirse en bandas:
  • Patriarcales: se basan en la exogamia de la banda y en unas reglas matrimoniales que obligan a la mujer a vivir con el grupo del marido. Tiene la ventaja e la estabilidad para la banda, puesto que cada grupo se ve enriquecido con nuevos miembros de fuera de la banda.
  • Compuestas: grupo endogámico, sin leyes de residencia matrimonial
  • Anómalos: encontramos a los shoshone y a los esquimales, son estructuras sociales tan fragmentarias que has sido identificados como el nivel familiar por excelencia de l integración socio-cultural.
Los bosquimanos !kung (el signo "!" representa un chasquido de la lengua en la pronunciación). Se han adaptado bien a un medio extremadamente hostil. Un 80% del alimento lo suministran las mujeres, que diariamente recogen semillas, frutas, tubérculos y otros alimentos. El resto procede de la caza que es una ocupación exclusivamente masculina.

A pesar de que no exista entre los !kung una esfera política, tienen que resolverse diversos problemas políticos (defensa del territorio, protección y asignación de agua, etc.)

El puesto de cabecilla pasa de padre a hijo, la autoridad se limita el control de los recursos alimentarios silvestres y del agua , a la planificación y a la utilización de estos diversos recursos y esta a cargo de los movimientos del grupo de un área a otra dentro de los límites del territorio. Las decisiones importantes de adoptan por consenso del grupo.

El cargo de cabecilla comporta responsabilidad sin recompensa, dado que también, bien el ideal de los !kung es que ningún individuo este por encima de otro, se aspira muy raras veces activamente a tales puestos.

El cabecilla heredero puede ser el líder real de la banda pero puede también no merlo. Si es demasiado joven o n tiene capacidad de líder este papel puede recaer en alguien con mas cualidades personales de forma que el puesto "oficial" puede llegar a se prácticamente normal.

Los esquimales

El liderazgo fuera de la unidad domestica es muy elemental; un poblado puede crecer de cabecilla y si alguien tiene algo de influencia es el chaman local, cuya autoridad no es coercitiva ni cohesionadora.

En algunas zonas existen grandes asentamientos permanentes, y existen profundas diferencias entre os distintos tipos de liderazgo, desde virtuales jefaturas hasta l practica ausencia de autoridad mas allá del cabeza de familia.

LA TRIBUS

Las tribus son sistemas igualitarios no centralizados en lo que la autoridad esta repartida entre varios grupos reducidos, estos grupos se basa en recursos alimentarios domesticados, están más densamente poblados y son más sedentarios que las bandas cazadoras-recolectoras. Hay poca especialización política y económica, si exceptuamos la división del trabajo soba la base de la edad y el sexo, y no existe profesionalización religiosa. La cualidad definitoria de la tribu es la existencia de "sodalidades pantribales". Una sodalidad es una asociación formal o informal, tal como un grupo familiar, una congregación o como los boy scouts.

Si consideramos la tribus según los tipos de solidad que las unen o según quien toma las decisiones en nombre del grupo, encontramos que aparecen varios subtipos.

Una forma de organización política basada en el parentesco es el linaje segmentario (común en África) en el que varios grupos de poblados autónomos pueden unirse entre si para formar unidades mas amplias con fines rituales o defensivas contra alguna amenaza común.

En las sociedades tribales la religión puede llegar a ser extremadamente importante, sobretodo si esta vinculada algún culto de los antepasados. La estratificación ritual puede ser un elemento clave de integración ya que los responsables de los grandes rituales asumen el liderazgo de la toma de decisiones incluso en cuestiones profanas.

En algunas tribus, los consejos de aldea ( o comunales) de ancianos tomaran las decisiones publicas. Finalmente, por toda la Melanesia algunos grandes hombres alcanzan una importante autoridad política a través de la riqueza, la generosidad y el valor en la guerra.

A diferencia de los conceptos de banda, jefatura y estado, el de tribu no se refiere a un topo de organización política.

Los kpelle (África occidental)

El mayor grupo cultural está fragmentado en varias comunidades, cada una posee un "propietario de la tierra" pero coexiste con un consejo de ancianos que toma las decisiones por consenso. Como complemento al poder político. Encontramos también la "sociedad secreta masculina", llamada Poro, posee un poder político sobrenatural que cortocircuita los vínculos propios del linaje y puede reunir así a los kpelle en grupos mas amplios.

Los yanomamo (Venezuela y Brasil)

Grupo de horticultores extremadamente agresivos y belicosos. La preeminencia a las cualidades guerreras masculinas provoca un infanticidio femenino gran escala, con la consiguiente escasez de mujeres. La poligamia, reservada cobre todo a los hombres mas viejos y ricos, agudiza la escasez de mujeres.

Dentro del poblado los hermanos se ven incitados a pelear entre si, el adulterio u las acusaciones de adulterio son moneda corriente, y los niveles de hostilidad son elevados.

El cabecilla no tiene autoridad coercitiva.

Las relaciones políticas entre poblados es una cuestión de supervivencia. Los yanomamo se lo toman "mortalmente en serio.

Su organización social es más compleja que la de los cazadores-recolectores nómadas; sus poblados son permanentes, sin embargo, no existe liderazgo coercitivo centralizado y todos los hombres del poblado tienen igual acceso al puesto de cabecilla.

Los nuer (sudan)

Proporcionan un ejemplo clásico de linaje segmentario o "linaje multicentrico". Su sistema social es extremadamente fluido. Tienen la reputación de ser ferozmente independientes.

La unidad económica corporativa mas pequeña es la unidad doméstica compuesta por varios hombres relacionados patrilianealmente entre sí. Varias de estas unidades domesticas pueden agruparse y formar una "aldea". Estas aldeas formarán un linaje y varios de ellos formaran un clan.

SISTEMAS CENTRALIZADOS

Una tipología para ser valida debiera poder establecer "sistemas". La categoría de "sistemas políticos centralizados" abarca unas sociedades en la que el poder y la autoridad son inherentes a una persona o grupo de personas.

El acceso a los cargos políticos ya no es igualitario y puede estar basado en la pertenencia a una cierta clase o linaje de edite.

Las jefaturas

El nivel de jefatura va más allá del nivel tribal e dos maneras fundamentales:
  1. tiene una densidad de población más alta
  2. es más compleja
Las jefaturas tienen órganos centrales de gobierno relativamente permanentes, basados en la acumulación y redistribución de un excedente económico.

El cargo de jefe, es un cargo de al menos un mínimo "poder", el jefe tiene acceso a cierto grado de coerción. Económicamente es el centro y coordinador del sistema de redistribución. Aunque el cargo de jefe no sea directamente hereditario, solo es accesible para ciertas familias o linajes.

Según Service, "la característica mas distintiva de las jefaturas es la dominante desigualdad de personas y grupos en l sociedad".

El jefe no posee un poder absoluto. Los cargos por debajo del jefe no están claramente definidos, un jefe es comprable al "caudillo" en el sentido de que camina por la cuerda floja entre grupos de intereses en conflicto y mantiene su posición gracias a un ato de equilibrio precario.

El Hawai precolonial

La persona del jefe estaba rodeada de una serie de tabúes, cuyo quebramiento podía significar la pena de muerte. Los jefes eran supremos lideres económicos, militares y rituales, , si bien estas funciones eran delegadas a un grupo de administradores nobles. Existían otros dos niveles por debajo de estos administradores: la baja nobleza y los plebeyos.

Para mantener la línea del jefe completamente pura, los herederos, eran el hijo primogénito del jefe y su hermana primogénita.

El jefe supremo cobraba tributo a la alta nobleza, a cual lo cobraba a su vez a la baja nobleza, y así sucesivamente, hasta llegar a la plebe. Este tributo se invertía n obras públicas y empresas bélicas.

Lo que impidió que estas comunidades alcanzaran el status de "estados" fue la falta de diferenciación de la esfera política; la autoridad no estaba todavía suficientemente diferenciada de la religión y del parentesco.

Los kwakiutl (América del norte)

Se distribuían en aproximadamente unos 25 poblados, constituidos cada uno de ellos por varios numayma (unidades cohesionadas formadas por una o varias familias extendidas, estaban jerarquizados en términos de prestigio dentro del poblado, y todo individuo tenía su rango dentro de los numayma) Los rangos, que se obtenían principalmente por línea hereditaria o matrimonio, se complicaban con la atribución de títulos, distintivos y privilegios ceremoniales.

Los kwakiutl presentan muchos elementos d la jefatura clásica: un sistema jerarquizado de papeles especializados de liderazgo basados en la herencia, órganos permanentes de gobierno, y redistribución. Pero esta muy lejos de encajar en el modelo teórico.

Existía muy poca integración dentro del poblado. El jefe de mayor rango podía tener, quizá, una cierta autoridad, pero en la práctica los numayma eran las entidades políticas cotidianas.

Los kwakiult y las culturas d el costa noroeste, se presentaban como una mezcla de elementos de las tribus y de las jefaturas .

EL ESTADO

A diferencia de las formas inferiores de organización política, el estado no tienen normalmente fisuras como parte de su procesos normal de actividad política.

Los estados son, sociedades amplias y complejas que abarcan una diversidad de clases, asociaciones y grupos profesionales.

Los zulúes precoloniales.

La unidad básica de residencia era la familia extendida patrilineal. La unidad política más extensa era el clan, aunque varios clanes podían formar una "tribu". Pero en realidad se trataba de una jefatura clásica.

El rey, recibía "regalos" de sus súbditos, lo que le convertía en el hombre mas rico del reino. A su vez debía mostrarse generoso en el suministro de alimentos y otros bienes. El rey se reservaba el derecho de dictar penas de muerte. La jerarquía de las personas y de los clanes dependía de su proximidad genealógica al rey.

El estado zulú desplegó muchos de os atributos propios de estados más complejos: aglutinaba numerosos grupos desiguales bajo una autoridad central; pretendía ostentar el monopolio del uso de la fuerza; su poder se ejercía a través de una compleja burocracia; y gobernaba de acuerdo con unas leyes objetivas.

El estado es un conjunto de clanes independientes. Las fidelidades estaban divididas entre el jefe y el rey. Los jefes conservaban los poderes relacionados con la cotidianidad, siempre que el rey estuviera informado.

Los zulúes precoloniales, ofrecían cambien muchos de los aspectos de las jefaturas en las que se basaba el estado.

Los incas (valle de Cuzco en Perú)

Concurrían un sistema de redistribuciones económicas, la fuerza militar y la centralización política. La producción de alimentos alcanzaba cotas muy elevadas debido a la creciente eficacia del trabajo.

Esta economía mantenía tres burocracias:
  1. La nobleza étnicamente incaica: tenia su base en cuzco y estaba constituida por una Cote Real, un consejo asesor real y servicios más o menos especializados par la administración de la justicia, del ejercito, de la educación, de los transportes y comunicaciones.
  2. Una burocracia religiosa paralela, administraba una religión d estado "abierta", capaz de incorporar los dioses, ídolos y ritos de las tribus conquistadas.
  3. Burocracia provincial que abarcaba unos ochenta grupos regionales a través de una jerarquía de jefes locales llamados "curacas"
La unidad básica de la estructura social andina siguió siendo el "ayllu", una comunidad basada en el linaje con la propiedad de la tierra en común y redistribuida según las necesidades, era autosuficiente.

Cada "ayllu" tenía su propio líder, sin autoridad coactiva. Cuidaba de sus propios enfermos y viejos y llevaba a cabo obras públicas y servicios de mantenimiento través del trabajo cooperativo. Varios ayllus se unían en tribus para la defensa.

El ayllu continúa existiendo intacto en muchas zonas de Perú y Bolivia.
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Evolucion del Estado

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Las trece ciudades-estado conocidas como Sumer se desarrollaron hace unos 5.500 años en los fértiles valles del Eúfrates y el Tigris (Mesopotamia, actual Irak). Era una nueva forma de organización política: de las relaciones de parentesco a la aparición de una burocracia administrativa permanente. La clase dirigente acumulaba el excedente agrícola y movilizaba la mano de obra necesaria para obras de irrigación a gran escala y la creación de una arquitectura monumental. Ciudades como Uruk y Ur tenían más de 40.000 ciudadanos. Una casta sacerdotal profesional presidía una compleja religión basada en los templos. Artesanos especializados manufacturaban objetos preciosos que enlazarían extensas regiones entre sí a través de redes comerciales. El “estado” había nacido.

Se puede hablar ya de una revolución del estado: un nuevo tipo de sociedad que producirá las grandes naciones-estado del mundo moderno. Adaptaciones similares que producen estructuras políticas similares se dan también en Egipto, el valle del Indo (India) y en el valle del Río Amarillo (norte de China) en Mesoamérica y en Perú.

Estos seis estados prístinos o primarios aparecen con diferencias de cientos o miles de años, cada uno con un origen totalmente independiente de los demás. Se desarrollan aisladamente, sin la influencia de otros.

Por tanto, si el estado evolucionó autónomamente no una sino seis veces, podemos intentar descubrir los procesos fundamentales comunes a todos ellos.

Los rudimentos de la evolución social humana pueden hallarse entre nuestros parientes más próximos, los grandes primates. En algunos se dan estructuras sociales muy complejas. Pueden transmitir capacidades adquiridas de una generación a otra y desarrollar una cooperación considerable en la educación de los jóvenes, defensa colectiva, apareamiento y comportamiento sexual. Pero sólo el género Homo ha podido ampliar estas adaptaciones básicas por medio de la cultura:
  • a través del simbolismo el hombre se comunica y embellece el pensamiento individual y colectivo.
  • la reciprocidad está en la base de la división del trabajo, crea el potencial para la organización social y une grupos de parentesco por medio del intercambio de mujeres.
El hombre ha pasado el 99% de su existencia (2-3.000.000) en pequeñas bandas: grupos flexibles, igualitarios y nómadas constituidos por varias familias diseminadas.

Si pervivió por tanto tiempo es porque se trataba de una línea evolutiva agotada, sin salida. La adaptación de los cazadores-recolectores (como pigmeos o esquimales) necesita de un equilibrio ecológico casi perfecto, es decir, de unos índices demográficos inferiores al nivel de recursos disponibles. De esta forma, apenas habría existido presión selectiva para el cambio.

Lo que se debe explicar no es la larga duración de esta forma de adaptación, sino por qué unos pocos grupos la abandonaron por formas más complejas de subsistencia y de sociedad.

El sedentarismo y las densidades de población más altas (posibles por la domesticación de animales y plantas) hicieron posible la aparición de nuevos tipos de estructura social. Esto no fue repentino ni condujo inmediatamente a la formación del estado. La domesticación agrícola y animal se desarrolló de forma independiente en distintas zonas de nuestro planeta, pero tan sólo unas pocas llegaron a evolucionar y a convertirse en estados. En el valle de Tehuacán (México), se tardó más de 7.000 años en pasar de bandas cazadoras-recolectoras a estados de base agrícola. En otras áreas, la agricultura sedentaria, los asentamientos permanentes e incluso las obras intensivas de irrigación precedieron a la centralización política.

Los antropólogos americanos y holandeses han sido quienes más se han ocupado del origen del estado (más que británicos y franceses). Hasta hace poco se diferenciaba los seis estados prístinos de los estados secundarios (los que evolucionaron a partir de estados ya existentes o por el contacto con ellos). Pero actualmente en esta tipología se incluyen también estados recientes (Ankole de Uganda), siempre que sean prístinos.

Teorías del conflicto interno

En la obra de Engels The Origin of the Family, Private Property and the State (1892) se desarrolla plenamente la teoría de que el estado evolucionó por medio de la lucha de clases, sólo implícita en los escritos de Marx. Engels se inspiró en el evolucionista Morgan para afirmar que la forma más primitiva de organización social era la comunista: los recursos se repartían equitativamente entre todos y no existía un concepto claro de propiedad personal. La innovación tecnológica creó excedentes, que posibilitaron el desarrollo de una clase no productora. La propiedad privada, relacionada con la producción de bienes de consumo, inicia una cadena de causa-efecto que acaba creando una clase empresarial. Esto determina a su vez un acceso diferencial a los recursos (desigualdades entre ricos y pobres). La élite, para proteger sus intereses de clase, tiene que estructurar una fuerza centralizada permanente.

Aquí hallamos ya la idea de la reciprocidad como forma elemental primaria de intercambio económico en las bandas y en las sociedades tribales, y la visión de que los sistemas más complejos implican concentración de riqueza y de distribución a través de un agente central (jefe, rey o burocracia). Engels aplica el materialismo marxista a la evolución social humana desde una perspectiva histórica: las causas básicas del cambio serían la tecnología y la economía, no las ideas. También se identifica la estratificación social como uno de los elementos definitorios del estado.

Sin embargo, recuerda Lewellen, los conceptos de “comunismo” y “capitalismo” no se pueden aplicar a bandas o jefaturas, que son muy diferentes de los estados industriales modernos.

Morton Fried basa su tipología evolutiva de sistemas políticos en el grado de acceso individual a los recursos y cargos de prestigio, y presenta una variante de la teoría del conflicto de clases: desde que aparece una verdadera estratificación está implícito el estado, porque la existencia de un sistema de clases necesita un poder concentrado en manos de una élite, y ello genera conflicto en el seno de la sociedad. El acceso diferencial a los recursos y la explotación del trabajo humano crean tensiones. El conflicto que nace de la estratificación social no es la causa de la formación del estado, sino una pre-condición para su desarrollo. Una estratificación social incipiente es inestable, y la sociedad en esa fase o bien se desintegra y pasa a un nivel inferior de organización, o continúa avanzando en la centralización del poder político. Es decir, cuando las clases comienzan a distanciarse de las jerarquías individuales o de parentesco, la élite privilegiada debe asumir rápidamente el poder si ha llegado el momento adecuado para la aparición del verdadero estado.

Teorías del conflicto externo

La idea de que los estados nacen de las guerras tuvo su gran momento con desarrollo del darwinismo social (S. XIX). Herbert Spencer, radical interpretador de la teoría evolucionista, aplicó la idea de la “supervivencia del más fuerte” a personas, pero enseguida se aplicó a las sociedades: las más fuertes y belicosas prevalecerían inevitablemente sobre grupos más débiles, unificándolos bajo un gobierno centralizado con el monopolio del uso de la fuerza. El militarismo por sí mismo sería suficiente incluso sin conflictos armados: la sola existencia de un peligro externo que exigiera un gran ejército permanente podría empujar a una sociedad poco cohesionada hacia un fuerte liderazgo centralizado.

En este tipo de teorías el gobierno de un estado se configura de acuerdo con el modelo militar en su estructura jerárquica y en el control centralizado de la fuerza física. La teoría de Darwin del mecanismo de la evolución basado en la reproducción diferencial se transformó en una “ley de la jungla”. Aplicada a la sociedad, proporcionó la justificación filosófica del colonialismo, del imperialismo, del capitalismo monopolista y de cualquier otra forma de explotación.

La investigación intercultural sí confirma la hipótesis de que la guerra y la conquista son factores importantes en el desarrollo de algunos estados, pero pueden hacerse dos objeciones a la teoría de la guerra como causa primaria:
  1. una sociedad puede adiestrar y movilizar fuerzas sólo si posee los niveles adecuados de población y de organización: así, la guerra debería considerarse como función y no como causa de un determinado nivel de integración social.
  2. en tribus y jefaturas, la guerra puede ser más un obstáculo que la causa de la formación del estado: los grupos se dispersarán si se saben amenazados por una fuerza más poderosa que ellos mismos.
Esto último es objeto de atención en la teoría de la circunscripción ambiental de Robert Carniero. Puesto que la guerra es prácticamente universal y suele tender a dispersar más que a aglutinar a la gente, el conflicto sólo podría propiciar la centralización en algunas situaciones. Carniero observa que los estados prístinos se han desarrollado en tierras de cultivo acotadas (rodeadas y limitadas por montañas, mar o desierto). Sin esa limitación, las presiones demográficas pueden desbordar el medio y las poblaciones vecinas vencidas en la guerra pueden trasladar su asentamiento a una nueva zona. Pero esto es imposible cuando la única tierra cultivable está rodeada de tierra improductiva: la presión demográfica se canalizará por vía de la unificación y de una mayor capacidad productiva (ambas características del estado).

En áreas limitadas por mar, desierto o montañas, como en el litoral peruano, los pequeños y dispersos poblados neolíticos crecían y se fragmentaban, y la densidad demográfica de los estrechos valles era cada vez mayor. La intensificación de la agricultura (con terrazas agrícolas) solucionó el problema sólo temporalmente. Las acciones de represalia se convirtieron en guerras por la posesión de la tierra, con un grupo intentando aumentar su capacidad productiva a expensas de los demás. Para el bando más débil no había refugio posible que pudiera proporcionar ni siquiera un nivel mínimo de subsistencia; la única estrategia viable de supervivencia era la sumisión a una fuerza dominante. De esta forma varias jefaturas independientes quedaron unificadas bajo un solo gobierno militar jerárquicamente estructurado.

La circunscripción también puede ser social, y no sólo estrictamente física. Para los yanomamo de la jungla venezolana no existe aislamiento físico, pero la expansión hacia territorio virgen resulta más fácil para los de la periferia del grupo tribal que para los próximos al centro. Los poblados centrales rodeados de otros poblados guerreros son mayores y tienen cabecillas más poderosos que los periféricos. Los yanomamo están lejos de la integración cultural propia del estado, pero los poblados socialmente acotados presentan una tendencia más clara hacia la centralización.

Carniero incluye estos procesos dentro del “principio de la exclusión competitiva” derivado de la biología evolucionista: dos especies que ocupen y exploten la misma porción de hábitat no pueden coexistir indefinidamente, pues una eliminará a la otra. Carniero observa que a lo largo de la historia las jefaturas se han unido entre sí para formar estados, provocando la guerra para crear estados más extensos. La rivalidad y la selección fomentan la creación de unidades cada vez mayores. El número de unidades políticas autónomas en el mundo se ha reducido desde el 1000 a.C., y Carniero predice la unificación de todo el planeta para el año 2300.

La civilización hidráulica

Marx y Engels constataron que había una diferencia fundamental entre las pequeñas comunidades agrícolas y las sociedades con estado: las últimas necesitaban el apoyo de sistemas extensivos de riego. Para Julian Steward, el mecanismo fundamental del desarrollo del estado fue la irrigación; sólo el control del agua posibilitaba una agricultura suficientemente intensiva para obtener grandes densidades demográficas; la construcción de grandes sistemas hidráulicos sólo era posible con nuevos niveles de organización social, poder y coordinación del trabajo.

Karl Wittfogel elaboraría la teoría hidráulica: los agricultores neolíticos de las zonas donde se desarrollaron estados prístinos, como Egipto o los valles litorales de Perú, dependían para regar de las inundaciones anuales; sus campos se regaban una vez al año y las inundaciones depositaban nuevas tierras de aluvión, sistema muy variable que sólo proporciona una cosecha al año. Los agricultores empezaron a controlar las inundaciones por medio de diques y embalses y un sistema de canales. Los primeros eran pequeños y primitivos, ejecutados por unas pocas unidades agrícolas; pero según aumentaba la capacidad productiva de la tierra y crecía la población, las obras de irrigación crecieron en tamaño y complejidad. Apareció un grupo de especialistas para planificar y coordinar la construcción y controlar el caudal del agua. De ellos dependía literalmente la vida de la comunidad, y se convirtieron en una élite administrativa que dominó estados centralizados y despóticos.

Esta teoría ha sido bien aceptada, puesto que la irrigación parece haber sido importante en todos los estados prístinos. A pesar de todo es preferible no aplicarla rígidamente: en algunas áreas, complejos sistemas de irrigación precedieron con mucho al desarrollo del estado; en otras (Mesopotamia), los sistemas de control del agua a gran escala sólo se llevaron a cabo después de las fases iniciales del estado; y en el suroeste americano existieron grandes sistemas hidráulicos durante siglos sin centralización política. Para terminar, la teoría es aplicable sólo con reparos a los estados secundarios, muchos de los cuales tuvieron sólo sistemas de irrigación muy rudimentarios.

Estas objeciones no descalifican la teoría de Wittfogel; ésta no concierne en realidad al origen del estado en sí, sino al desarrollo de ciertos tipos de sistemas empresariales: no niega la importancia de la densidad de población, el comercio, la guerra, la circunscripción ambiental o de otros factores claves en la creciente integración de la sociedad.

Presión demográfica

Entre los años 23.000 a.C. y 2000 d.C. la población mundial ha pasado de unos 3 millones y medio a 6,5 mil millones y de una densidad de 0,2 a 50, acompañado este aumento de población de la aparición del estado. Robert Carniero trazó la relación entre densidad de población y complejidad social en 46 sociedades y encontró una correlación estadística significativa entre ambas variables. Carneiro se refería a la “densidad aritmética” (media de gente por km2 en todo un territorio), pero la relación es más evidente considerando la “densidad económica”, es decir, la relación entre población y medios de producción (en Egipto la población se concentra a lo largo de una estrecha franja de tierra cultivable a ambos lados del Nilo).

Según Malthus, si la población sobrepasa el nivel de recursos alimentarios, la tendencia se nivela por la enfermedad, el hambre y la guerra. Pero si sólo funcionara este principio, el aumento demográfico se hubiera estabilizado a un nivel mucho más bajo que el actual. Y es que es posible otra respuesta a la presión demográfica sobre los recursos alimentarios: los alimentos pueden ser incrementados con la intensificación de la producción a través del desarrollo de una nueva tecnología o el perfeccionamiento de la ya existente: irrigación, cultivos en terraza, fertilización, uso de la tracción animal, diversificación de los tipos de cultivo o explotación de tierras baldías.

Los aumentos de densidad de población necesitaron formas más complejas de organización social y política. La correlación entre población y evolución social fue estudiada por Ester Boserup. Matizando su teoría, Michael Harner postula que la presión demográfica no sólo es directamente responsable de la intensificación de la producción alimentaria, sino que además conduce a un acceso desigual a los recursos y, por consiguiente, a una acentuación de la estratificación social.

Marvin Harris incorpora estas ideas a su argumentación, un complicado “determinismo tecno-ecológico” (dice Lewellen): la organización social y la ideología serían el resultado de la adaptación tecnológica de una determinada sociedad a su hábitat. Harris afirma que la densidad poblacional tiende a estabilizarse por debajo de la capacidad productiva de la tierra.

Y es cierto que todas las sociedades tienen medios culturales para llevar a cabo un control demográfico. El equilibrio entre población y recursos en todas las sociedades preindustriales se mantiene con prácticas como el infanticidio femenino, los tabúes contra las relaciones sexuales con la mujer que ha tenido un hijo y una lactación prolongada que retrasa la ovulación. Sólo en tiempos modernos se ha dejado crecer a la población sin control alguno. El equilibrio demográfico era la norma en casi todas las sociedades premodernas, y la pregunta es por qué la población aumentó hasta el punto de forzar formas más complejas de organización social.

Harris lo explica así: durante el Pleistoceno (10.000-15.000 a.C.) las bandas cazadoras disponían de una abundante caza mayor, y las poblaciones se habían estabilizado a los niveles que permitían esos recursos. Al final del Pleistoceno, cientos de aquellas grandes especies se extinguieron, lo que obligó a que pasaran a depender gradualmente de recursos alimentario alternativos. Siempre habían existido plantas silvestres domesticables, pero se habían rechazado por razones de rentabilidad (sin presión demográfica la caza y la recolección eran actividades más idóneas para gastar un mínimo de calorías).

En esta situación, la domesticación de las plantas silvestres aumentaba la capacidad productiva de la tierra y posibilitaba el aumento demográfico. La población se estabilizaría nuevamente, pero con el tiempo se iniciaría una disminución inevitable de la productividad de la tierra. Es decir, la presión demográfica tiene su origen tanto en el aumento demográfico como en una caída natural de la productividad de la tierra.

Según Harris, en las sociedades tribales se solía controlar el equilibrio demográfico por medio de un “complejo de supremacía masculina”, resultado de un estado de guerra constante. El mayor valor otorgado a la gallardía masculina minimiza, en la misma medida, el valor de la mujer, por lo que el infanticidio femenino (uno de los medios más eficaces de control demográfico) se convertía prácticamente en norma. Por su parte, los agricultores tenían otra opción: en lugar de reducir la población, podían trabajar más horas o recurrir a técnicas más productivas. Esto producía excedentes agrícolas, que eran almacenados y redistribuidos por los “grandes hombres” que aprovechaban esta función para mejorar su status y su poder. Estos jefes redistribuidores (que solían ser también jefes guerreros) representaban una fuerza coercitiva centralizada. Aquí Harris aprovecha la teoría de la circunscripción ambiental de Carniero y la teoría hidráulica de Wittfogel para apuntar las conclusiones necesarias para que el proceso de centralización continúe hasta la formación del estado.

Para Harris, el elemento desencadenante de todo este proceso es la población, pero a diferencia de Boserup, Harris ve una población relativamente estable adaptándose a una disminución de recursos alimentarios. Un elemento central de la teoría (no muy optimista para nuestro el futuro) es que cualquier forma de productividad conducirá gradualmente al agotamiento de las materias primas, y todas las sociedades tendrán que enfrentarse tarde o temprano a la alternativa entre el colapso definitivo o el paso a una nueva intensificación de la producción. Cuando la domesticación de animales y plantas se convierte en base de subsistencia, la estabilización a largo plazo es imposible.

La teoría de Harris no deja de ser polémica, porque estos procesos no parecen ser universales. Por ejemplo, no en todas las áreas se puede relacionar la presión demográfica sobre los recursos con la caída de la productividad. Además, Boserup puede tener razón cuando pone el acento en el aumento demográfico y no en el agotamiento de los recursos. Los recursos alimentarios son muy elásticos, y pueden verse afectados tanto por una redefinición de los recursos alimentarios disponibles como por ligeros cambios tecnológicos, y cambios relativamente inapreciables en la nutrición pueden alterar radicalmente el tamaño de la población.

Institucionalización del liderazgo

Elman Service propone una teoría “integradora”. Rechaza todas las teorías basadas en el conflicto (la guerra y la conquista son experiencias demasiado universales para que sean las causas de una forma determinada de organización social) y las teorías basadas en la irrigación o en otras formas de intensificación, que tienen demasiadas excepciones (en Perú la intensificación agrícola con irrigación se alcanzó 1.500 años antes de la aparición de un estado urbano). También rechaza parcialmente la idea de que la presión demográfica crea conflictos cuya solución depende sólo de un gobierno centralizado, porque esa misma presión demográfica puede igualmente propiciar la descentralización del poder. Service rechaza específicamente la teoría del conflicto, pero lo que niega implícitamente es la validez del materialismo cultural.

Service establece un desarrollo lógico entre la desigualdad básica inicial en la sociedad humana y la posterior desigualdad formalizada y centralizada: en todas las sociedades, incluso en las bandas y tribus más igualitarias, ciertos individuos destacan por su talante, inteligencia, fuerza o belleza excepcionales, y es muy natural que esas personas adquieran status por ello, pero las desigualdades resultantes son individuales, no de clase, y no implican ni privilegios ni riqueza.

Algunas circunstancias tienden a favorecer la concentración del trabajo (por ejemplo, cuando la diversidad de nichos ecológicos locales impone una producción más especializada y un comercio que atienda a esa especialización, o cuando el trabajo colectivo para obras públicas requiere una división del trabajo). Tales circunstancias favorecen también una redistribución centralizada, que evidentemente estará en manos de los personajes más carismáticos. Dado que la centralización presenta ventajas y beneficios evidentes, tendrá un efecto acumulativo que desembocará en una concentración administrativa aún mayor. Esta revalorización del liderazgo es económica, pero no se basa en la propiedad; es más bien el resultado de una forma de dependencia derivada de la generosidad y de los favores otorgados.

Este tipo de liderazgo es inestable porque se basa en un solo individuo, y cuando éste enferma, muere o le abandona la suerte, no existe un método formal de sucesión. Cuando los líderes carismáticos temporales se transforman en jerarquía permanente, tenemos una jefatura, la primera institucionalización del poder. Y es también una institucionalización de la desigualdad: según crece el centro de poder, para la nueva clase dirigente necesita proteger más sus privilegios. Esto se consigue con el uso de la fuerza y con la legitimación de la élite en el poder asociándola con lo sobrenatural, es decir, divinizándola. El uso de la fuerza no crea por sí sola el estado, sino que representa un fracaso temporal en el funcionamiento del estado responsable de asegurar la protección, la redistribución y la coordinación del comercio.

La teoría de Service no es un simple cambio de énfasis con respecto a algunos factores, sino de un cambio en la clase de teoría: el fondo de la cuestión ya no es el medio, sino el nivel cognitivo, es decir, la percepción por la gente de un bienestar creciente; además, Service utiliza modelos basados en la cooperación y en la integración, mientras que para la mayoría de las demás teorías el conflicto y la inestabilidad han sido las condiciones fundamentales para la aparición del estado.

El punto de vista de Service es innovador, pero conflicto e integración no tienen por qué ser excluyentes; todas las sociedades incluyen ambos aspectos, alternativa y simultáneamente, al igual que las sociedades son “materialistas” y “cognitivas” al mismo tiempo.

Teorías de sistemas

La evolución de los estados ya no se explica a partir de un modelo unicausal, aunque las teorías llamadas unicausales (Carniero, Wittfogel, Boserup) son monofocales sólo en el énfasis, y todas incluyen interacciones entre distintos elementos (población, hábitat, tecnología e irrigación). Los modelos sintéticos, como el de Harris, hacen más explícitas estas interrelaciones. Pero todos se basan en que, con ciertas condiciones, causas concretas generan efectos concretos, de forma más o menos secuencial.

El modelo de sistemas se basa en un conjunto de principios derivados de la física y de la biología, que incluyen los mecanismos de feedback negativo y positivo, el elemento desencadenante, los sistemas de autoconservación y autodesarrollo.

El mecanismo de feedback negativo es el proceso mediante el cual un sistema estable minimiza toda alteración de equilibrio: el aumento de la natalidad entre cazadores-recolectores se reequilibra con tasas de mortalidad infantil más altas, siempre que haya peligro de que la población exceda los recursos alimentarios.

El mecanismo de feedback positivo o autorregulación es lo contrario: una pequeña variación puede poner en marcha un proceso de cambio creciente. Si al aumento demográfico se responde con la agricultura intensiva, el resultado será un mayor aumento demográfico, que a su vez generará mayor intensificación, y la espiral seguirá hasta alcanzar un determinado límite.

El impulso desencadenante que propicia el paso de un sistema de feedback negativo a otro positivo puede ser insignificante. Según Kent Flannery, en el valle de Tehuacan, México, los procesos civilizatorios se desencadenaron cuando las bandas nómadas empezaron a cultivar unas pocas plantas silvestres comestibles. Durante generaciones, esto determinó una mayor dependencia de estos alimentos, un estilo de vida más sedentario y aumento demográfico, lo que de nuevo aumentaba la dependencia de las plantas domesticadas. Todo ello acabó obligando a la gente a asentarse en aldeas agrícolas permanentes.

Las sociedades estables se automantienen mediante pequeños ajustes constantes frente a los medios del cambio físico y social. Una vez los procesos de feedback positivo se ponen en marcha, una sociedad llega a autodesarrollarse en la medida en que el aumento demográfico, la intensificación agrícola, la urbanización y la centralización política se nutren entre sí por un proceso constante de causalidad circular.

Con un feedback positivo el más mínimo elemento desencadenante puede a largo plazo provocar un cambio radical a largo plazo. Ya no es necesario que para explicar el estado tengamos que recurrir a una causa de igual gravedad o trascendencia.

Han aparecido diferentes teorías de sistemas en relación con la evolución política. Algunas se centran en el hábitat y en la tecnología y otras en la toma de decisiones. Pero todas tienen en común la idea de que las sociedades responden a la diversidad de circunstancias con la adaptación. La explicación tiende, no a identificar uno o dos motores del cambio que se apliquen a todos los casos, sino a especificar los procesos por los que los sistemas sociales alteran sus estructuras internas como respuesta a las presiones selectivas. “La formación de un estado es una progresión convergente de interacciones, en las que diferentes sistemas preestatales, en respuesta a diferentes determinantes del cambio, se ven obligados, por conflictos que no ofrecen otra salida, a optar por niveles de jerarquización política más complejos” (Ronald Cohen). Un modelo sistémico puede integrar simultáneamente distintas perspectivas que ya no son opuestas: la teoría de la fuerza y la del provecho, el materialismo y lo cognitivo, y el modelo del conflicto y el de la integración.

Éste es el enfoque seguido por Clifford Jolly y Fred Plog en el valle de México; allí el estímulo inicial había sido el aumento demográfico, pero otra presión sobre el sistema de equilibrio hubiera originado cambios significativos. Con esa presión, había varias opciones: reducir la población por medio del infanticidio o de otro medio cultural, dispersar los asentamientos más amplios, migrar hacia nuevas tierras o intensificar la producción agrícola. De todas estas alternativas, sólo la última habría conducido a la formación del estado.

Se puede optar por la intensificación por varias razones: las tierras cultivables pueden estar acotadas y no hay lugar para la dispersión; los agricultores pueden llegar, sin darse cuenta, a la intensificación a través de pequeños avances tecnológicos, como pequeños canales de regadío; la obligación a pagar tributo a un grupo conquistador exigirá aumentar la producción.

Cualquier opción elegida desencadena una espiral de feedback hacia la nucleación, la estratificación, la diferencia y la centralización. La nucleación (vagamente sinónima de urbanización) se hace necesaria para trabajos cooperativos de gran envergadura. A su vez, puesto que la gente se concentra en áreas relativamente pequeñas, se agrava la presión sobre los recursos locales, lo que hace necesaria una mayor intensificación de la producción de alimentos. La estratificación económica aparece cuando técnicas agrícolas más productivas amplifican las pequeñas diferencias del medio, de forma que aquel que tenga mejor tierra cultivable se hará más rico que sus vecinos. Estas fuerzas estimulan también la centralización de la toma de decisiones, dado que la concentración es más eficaz para la planificación de proyectos a gran escala y para la organización de la mano de obra. El cultivo llega a ser más diferenciado a medida que campos enteros se reservan para el monocultivo para aumentar la eficacia de la labranza y de la irrigación. Un excedente de alimentos libera a algunos por completo del trabajo agrícola y posibilita el desarrollo de la especialización artesanal. Finalmente, cada uno de estos factores estimula a los demás.

Este modelo utiliza muchos de los elementos de la teoría unicausal y de la teoría sintética. Pero la diferencia fundamental es que Jolly y Plog son menos específicos con respecto al curso real de los acontecimientos. Los procesos con los que trabajan (nucleación, diferenciación, etc.) son abstractos y las presiones derivan de innumerables procedencias. La sociedad es vista no como una serie de fichas de dominó cayendo una tras otra según un modelo predecible, sino como un sistema flexible y adaptable con constantes ajustes internos frente a las distintas presiones. Estos ajustes modifican el hábitat, lo que a su vez obliga al sistema social a hacer nuevas adaptaciones siguiendo un proceso de autodesarrollo.

El estado primitivo: la evidencia intercultural

En The early State, trabajo colectivo editado por Henri J.M. Claessen y Peter Skalnik, se estudia minuciosamente la formación de diecinueve estados, obviando la distinción entre estado prístino y estado secundario de forma deliberada: se ha dado siempre tanta importancia al desarrollo del estado prístino que se han desestimado los testimonios de la evolución social de otros estados históricos.

Los autores trabajan sobre un amplio espectro de sistemas sociales, dentro de su definición de “el estado primitivo” como “organización sociopolítica centralizada para la normalización de las reclamaciones sociales dentro de una sociedad compleja y estratificada dividida en, por lo menos, dos estratos básicos, o clases sociales incipientes (dominantes y dominados), cuyas relaciones se caracterizan por el dominio político de los primeros y las obligaciones tributarias de los últimos, legitimado todo ello por una ideología común…”.

La definición resume muchos elementos recurrentes hallados en la muestra, y equivale a decir que la estratificación en clases es una característica primaria del estado, pero no es necesariamente su causa, puesto que el acceso diferencial a los recursos materiales puede ser muy anterior al nacimiento del estado. La estratificación social, junto con una economía capaz de producir excedentes sí se considera como prerrequisitos para el surgimiento del estado primitivo.

Cuatro elementos son directamente causales:
  1. el crecimiento demográfico y/o la presión demográfica,
  2. la guerra o el peligro de guerra,
  3. la conquista,
  4. la influencia de estados preexistentes.
Los estados más primitivos parecen haber surgido de una combinación de estos cuatro elementos, en interacción mutua y sin seguir un orden concreto. No se confirma la teoría hidráulica de Wittfogel, pues una dependencia clara de sistemas extensivos de irrigación aparece sólo en menos de la mitad de la muestra. Sin embargo, tanto el modelo de “circunscripción ambiental” de Carniero como la teoría de Boserup sobre la presión demográfica podrían aceptarse, pero sólo si son incorporadas en algún tipo de modelo sistémico donde estos factores aparezcan no como causas primarias, sino como elementos en interacción con otros muchos elementos más (véase tabla).

Las conclusiones sobre la génesis de esta forma de organización política son algo prosaicas, dice Lewellen. A medida que el alcance de la teoría se amplía de los estados prístinos a los numerosos sistemas clasificables como “estados primitivos”, debería darse un descenso en el número de generalizaciones válidas para toda la muestra, además de la probable y poderosa influencia de los estados preexistentes.

Se han hecho progresos, continúa Lewellen. Ya no se busca una única causa dominante y destacan las teorías de interacción sistémica de muchas causas. Sin embargo, estas teorías no hacen más que combinar fuerzas y procesos conocidos ya hace mucho tiempo y nos preguntamos si han aportado en realidad gran cosa. Los teóricos del modelo sistémico han llevado el modelo de la evolución del estado a un grado de abstracción tal que ya no resulta fácil encontrar excepciones para cada generalización.

Frente a esta pérdida de especificidad, no debemos olvidar que hablamos de seres humanos reales, que viven, luchan, mueren, y se esfuerzan en ser dueños de su propio destino. Las generalizaciones deben reservarse para las excavaciones arqueológicas. La teoría, dice Lewellen, debe mantener una posición intermedia en la antropología, porque en última instancia todo empieza y acaba con la realidad.

TIPOLOGÍA Y CARACTERÍSTICAS DE 21 ESTADOS PRIMITIVOS. CLAESSEN Y SKALNIK.


Incipientes Típicos De transición
Ejemplos (y periodo que abarca la muestra) Ankole (Uganda) 1650-1900 d.C. Hawai 1700-1850 d.C. Noruega 900-1100 d.C. Tahití 1700-1800 d.C. Volta (Alto Volta y Ghana) 1400-1900 d.C. Zande (Sudán) 1750-1850 d.C. Angkor (Camboya) 1150-1300 d.C. Axum (Etiopía) 25-625 d.C. Egipto 2950-2500 a.C. Incas (Perú) 1425-1532 d.C. Mongolia 1200-1325 d.C. Kachari (India) 1800 d.C. Seythia (Ucrania) 400-725 d.C. Yoruba (Nigeria) 1400-1900 d.C. Aztecas (México) 1425-1521 d.C. China 250 aC-225 d.C. Francia 900-110 d.C. Jimma (Etiopía) 1825 d.C. Kuba (Zaire) 1850-1900 d.C. Maurya (India) 1100-1275 d.C.
Comercio y mercados De importancia limitada Desarrollados a nivel supralocal Plenamente desarrollados y de gran importancia
Forma de sucesión a los cargos políticos Predominantemente hereditaria Hereditaria y por designación Por designación principalmente
Posesión de la tierra Propiedad privada casi inexistente. Principalmente propiedad comunal de tierra y ganado Propiedad privada de la tierra limitada, en contraste con creciente propiedad del Estado Propiedad privada de la tierra importante tanto para la aristocracia como para el pueblo llano
Sistema jurídico Sin leyes ni castigos codificados. Sin jueces formales especializados Incipiente codificación de leyes y castigos. Jueves formales y funcionarios generales (no especializados) que dictan sentencias Leyes y castigos plenamente codificados. Administración de justicia en manos de jueces formales
Impuestos Tributación voluntaria irregular y prestaciones en trabajos ocasionales Tributación periódica. Obras importantes llevadas a cabo gracias al trabajo obligatorio Sistema de impuestos bien definido con burocracia compleja para asegurar una liquidez continua

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La Religión en la Politica

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La religión casi nunca está muy lejos de la política. Mitines del partido nazi nos pueden recordar una ceremonia religiosa, y la religiosidad subyace a la Declaración de Independencia de Estados Unidos; el conflicto político es en ocasiones indiferenciable del religioso (Irán e Irlanda). En las sociedades preindustriales los límites entre los subsistemas (político, de parentesco, económico, religioso…) son menos nítidos que en sociedades más complejas y especializadas. Pero la misma impresión de depender de lo sobrenatural puede tener un aspirante africano a cabecilla que pide ayuda a sus antepasados que un candidato al Senado de EE.UU. al aceptar una contribución de campaña de una multinacional.

No es fácil hallar una correlación entre el papel de la religión en la política y la complejidad evolutiva, pues en todos los niveles encontramos un poder basado en lo sobrenatural: los chamanes de grupos esquimales, ceremonias y danzas entre los hopi tribales del sudoeste americano, la industrial y poderosa Israel que se basa en una religión común… pero en otros pueblos la religión desempeña un papel insignificante: cazadores-recolectores (!Kung, tasaday de Filipinas), grupos tribales (yanomamos) y estados industriales modernos (URSS[1]).

El papel de la religión y lo sobrenatural en política se manifiesta de tres maneras:
  1. el poder puede reposar directamente en la religión (teocracia).
  2. la religión puede utilizarse para legitimar a la élite dominante.
  3. la religión puede proporcionar las estructuras, creencias y tradiciones subyacentes que son manipuladas por cuantos aspiran al poder.
La legitimidad sagrada

No existe una línea divisoria entre teocracia y estado laico. Lo que cuenta no es la clase de confesionalidad, sino el grado, puesto que todos los estados preindustriales pretenden algún grado de legitimidad divina y que todas las administraciones (hasta las más confesionales) tienen asuntos seculares que resolver (defensa, comercio, obras públicas…). Incluso en este último caso, la burocracia laica se mantiene independiente de la sacerdotal (como en incas y mayas), y el enorme poder de los sacerdotes no se utiliza en el gobierno mundano.

Los reyes por la gracia de Dios, como el papa, expresan su divinidad sólo en ocasiones determinadas y en contextos muy concretos. Según Jacobus Janssen, así ocurría con los faraones egipcios, que “garantizaban y mantenían el orden cósmico”, pero supeditados al mismo tiempo a ese orden; su persona era tabú, pero era incapaz de hacer milagros; era omnipotente, pero supeditado a los dioses y obligado a gobernar a través de medios puramente seculares. En estados con un gran grado de cohesión, la gente no tiene dificultad en manejar simultáneamente lo humano y lo divino, lo sagrado y lo profano.

Lucy Mair señala dos requisitos para la realeza en África: el apoyo de un séquito leal y la pretensión del pretendiente al trono de mantener una relación especial con los seres sobrenaturales. Es decir, un rey necesita por igual el apoyo laico y la legitimidad sagrada. El apoyo laico procede de sus capacidades y de la justeza de su pretensión al trono según las normas tradicionales; la legitimidad la consigue vinculándose mitológicamente con un antepasado sobrenatural responsable del origen del grupo, o de algún acontecimiento crucial en la historia mitológica.

James Frazer defendió que el rey representaba la fertilidad de la tierra y del ganado, pero sobre todo descubrió un elemento importante de la realeza africana: la identificación simbólica de la persona del rey con el bienestar de la sociedad. En su obra The Golden Bough, escogió como ejemplo a los shilluk de Sudán. Éstos creen en un héroe semidivino que unificó a su pueblo, levantó los primeros poblados y fundó las divisiones básicas de su sociedad. El espíritu de este héroe entra en cada nuevo rey. Según Frazer, el rey tenía que morir ritualmente antes de llegar a la vejez para que la potencia mística permaneciera siempre en un líder viril. Aunque muchos mueren jóvenes, en la guerra o asesinados, la creencia de que al rey tiene que dársele una muerte ritual es parte de su mitología. El sucesor era elegido por un consejo de jefes.

Los rituales religiosos también cumplen funciones políticas. La revalidación periódica de mitos de legitimación une a toda la comunidad con un vínculo sagrado, que trasciende los intereses privados y los conflictos cotidianos y reintroduce en la sociedad el poder místico del mundo de los antepasados. En algunas sociedades no centralizadas, la ceremonia religiosa era el foco más importante de integración social: para muchos indios de las praderas sólo durante dos semanas, durante la danza del sol en verano, se reunía toda la tribu, así como el consejo de jefes, que tomaba decisiones colectivas, y era ocasión de intercambiar manojos medicinales, que otorgaban un poder tanto místico como profano.

Manipulación de los símbolos religiosos

Lo sobrenatural no es un conjunto de creencias pasivas que forman el fondo inmutable para la acción política. Las creencias pueden ser manipuladas tanto por los que luchan por el poder, como por los que dan (o niegan) apoyo a los contendientes.

Un ejemplo lo encontramos en el sistema político de los lughara de Uganda: con un sistema clásico de linajes segmentarios, no poseían un gobierno formal antes del periodo colonial. La unidad efectiva más pequeña de la sociedad era el grupo patrilineal local constituido por una agrupación de familias, y la autoridad emanaba de un sistema basado en los grupos de edad. A medida que los miembros del grupo de los “jóvenes” y del grupo de los “jóvenes adultos” crecían, entraban en conflicto con sus mayores en torno a la cuestión de la tierra y de la autoridad.

La violencia no estaba permitida entre los miembros de un mismo grupo de parentesco, y los conflictos generacionales canalizaban por medios místicos: si una de los contendientes contraía una enfermedad y los oráculos mostraban que su enemigo había invocado a sus antepasados para que la provocaran, la autoridad del conjurador se afirmaba y aumentaba su poder. Pero si alguien había invocado a los muertos en beneficio propio y no para el del linaje, podía ser acusado de brujería y así perder status. Apenas existe diferencia entre ambas interpretaciones, pero pueden tener un efecto opuesto: legitimar o destruir la autoridad de una persona. Así pues, la manipulación del sistema de creencias, se realiza no sólo por parte de los individuos implicados, sino también por parte del público y del guardián del oráculo que toman la decisión. Esto no se aplica a conflictos entre grupos locales, porque se cree que la invocación de los espíritus y la brujería no tienen eficacia más allá del linaje.

En cualquier caso, toda autoridad política era esencialmente sobrenatural, dado que estaba controlada por los antepasados difuntos y que de ahí emanaba también el poder de las sanciones.

Valor adaptativo de la religión “desviada”

El papel más habitual de la religión, que hemos analizado hasta aquí, es el de una poderosa fuerza conservadora de la sociedad. Sin embargo, la religión puede ser también un elemento importante de progreso. Ahora veremos cómo una religión “desviada” (el protestantismo en una sociedad tradicionalmente católica) puede proporcionar la variabilidad necesaria para el cambio adaptativo.

Los indios aymara que habitan en la comunidad de Soqa, en la región del lago Titicaca, en Perú, fueron evangelizados por primera vez en 1915 por la secta protestante de los Adventistas del Séptimo Día. Por entonces, la religión tradicional de los aymara se basaba en la tierra-madre, además de unos pocos santos católicos, la Virgen María y un sistema de fiesta (en las que bailaban y se emborrachaban durante unos pocos días al año). Los aymara eran económicamente autosuficientes, monolingües, y con apenas relación con la clase explotadora de los mestizos.

Los adventistas, tras muchos años de rotundos fracasos, comenzaron a ofrecer su religión como parte de un “paquete” que incluía la sanidad, la educación y Jesús (por este orden). En contra de lo que se podría suponer, no fueron los individuos culturalmente marginales, sino los líderes más intelectualizados, los que estuvieron dispuestos a probar el “paquete”.

La educación y la alfabetización hacían peligrar el sistema tradicional de las haciendas, y los adventistas comenzaron a ser perseguidos de forma constante: apaleamientos, cárcel y hasta asesinatos e incendios de iglesias. El pequeño grupo fue condenado al ostracismo, sus líderes fueron perdiendo autoridad y la situación duró así casi cuarenta años.

El sistema político en aquel tiempo se basaba en el ayllu (véase Cap. 2). Con el paso de los siglos, muchos ayllus habían perdido gran parte de su cohesión y solidez estructural, y se mantenían unidos sobre todo gracias a las numerosas fiestas a lo largo del año; éstas proporcionaban líderes, en la persona de los patrocinadores, y una excusa para reunirse como grupo social y políticamente unificado. Sin embargo, a principios de los años 50, cuando la población empezó a sobrepasar los límites productivos de las tierras dedicadas a la agricultura de subsistencia, el sistema de fiestas llegó a ser excesivamente caro de mantener. En 1955, el ayllu fue sustituido por una estructura política basada en la comunidad, con alcalde, teniente de alcalde y consistorio, lo que supuso dos efectos:
  1. a través del alcalde y el teniente de alcalde se establecieron líneas formales de comunicación entre Soqa y el mundo mestizo.
  2. el fin del ayllu, que había sobrevivido gracias a la fiesta católica, significó la secularización del gobierno local por primera vez en siglos.
Los adventistas, por su parte, eran los únicos de la comunidad que podían leer y escribir castellano, y sabían cómo tratar con la burocracia nacional por haber luchado por el derecho a practicar su religión en administraciones y ministerios. De forma natural, los adventistas alcanzaron rápidamente puestos de poder en el nuevo gobierno de Soqa, y se convirtieron en intermediarios culturales en la transición de la economía de subsistencia primaria de base agrícola a la economía capitalista basada en el dinero.

En estos momentos, los adventistas, despreciados durante tanto tiempo, siguen manteniendo el monopolio del poder político en numerosas comunidades del altiplano peruano. Dado que las escuelas adventistas son superiores a las escuelas públicas, el poder derivado de la educación se mantendrá probablemente durante muchos años.
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La Sucesión Política

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El poder es uno de los recursos mas escasos y el mas deseable. No creemos necesaria la postulación de un Hombre político siempre dispuesto a ejercer su poder sobre los otros equivalente del Hombre Económico, creado por los economistas dispuesto siempre a maximalizar el beneficio; siempre habrá suficientes individuos dispuestos a luchar por acceder a la cúspide de la pirámide del poder, que casi siempre está ocupado por un solo individuo.

Si habitualmente hay un solo líder, los segundones suelen ser muchos. Si hubiera un segundo candidato al liderazgo, esa persona seria muy peligrosa. La ambigüedad en torno a la sucesión del líder tiene a demás otras ventajas. Si las reglas son demasiado rígidas, el estado podría acabar en las manos de un niño, de un cobarde, de un loco o de un necio.

Una lucha por el poder es una vía excelente para que los diversos contendientes demuestren su talante para manipular la opinión pública, ganar el apoyo de varias facciones, matar rivales, hacer la guerra y, en cualquier caso, demostrar que son capaces de reunir los requisitos necesarios para el puesto.

El periodo entre la muerte de un viejo rey y la coronación del nuevo es extremadamente precario para el conjunto del grupo. Si dos candidatos consiguen aglutinar un apoyo relativamente parecido, casi seguro que habrá guerra civil. Unas reglas demasiado rígidas para la sucesión política pondrán en peligro a la comunidad debido a la debilidad de arriba; demasiada flexibilidad puede reducirla.

EL LIDERAZGO INDEFINIDO

En las bandas u en las sociedades tribales, el problema de la sucesión del líder se soluciona muy fácilmente; no hay sucesión. Con la muerte del líder muere su poder y todo aspirante debe construir una base de poder partiendo desde cero. En las bandas cazadoras-recolectoras el liderazgo puede ser, en función de una situación determinada y en cualquier caso, será mínimo. El poder que puede haber más allá de la familia se limita a arbitrar mas que a tomar decisiones, y el liderazgo se basa en características o capacidades personales que son intransferibles.

Cuanto más poder se tiene, más adeptos se consiguen atraer. Algunos “grandes hombres” llegan a acumular un poder considerable, disponiendo de economías semi-redistributivas y capacidad para hacer la guerra. Su linaje no le otorga ninguna superioridad, con su muerte toda la estructura se derrumba y las lealtades pasan a otro u otros buscadores de poder.

LA SUCESIÓN HEREDITARIA

Los sistemas de parentesco unilineal pueden considerarse como el fundamento sobre el que se construyen originalmente las sociedades centralizadas.

En los sistemas hereditarios suelen evitarse dos extremos: no se designa a una sola persona como sucesor, pero tampoco son elegibles todos los hombres de un mismo linaje.

Southwold distingue 5 categorías de “reglas”, costumbres y principios a través de los cuales se elegía sucesor del rey:
  1. Reglas prescriptivas: Si bien todos los descendientes del rey estaban incluidos entre los “reales” solo lo “príncipes del tambor” (los hijos y nietos del rey) podían ser elegidos para el cargo mas alto, pero el hijo primogénito del rey no era elegible y los nietos solo podían elegirse si todos los hijos elegibles estaban muertos. El cuidado de los hijos del jefe era responsabilidad del “primer ministro”, quien podía hacer recomendaciones” en base a los “factores de personalidad”
  2. Reglas preferenciales
  3. Factores de la personalidad
  4. factores políticos: El pueblo tenía la ultima palabra en la elección del rey y cuidaba muy bien de que su poder no fuera excesivamente centralizado. El poder de los clanes maternos eran elementos de primerísima importancia en la elección del rey.
  5. Instituciones electorales: Eran igualmente importantes; muchos plebeyos y jefes reales intervenían en el proceso
Alternativas sucesorias en las jefaturas y en los estados primitivos:


Principales ventajas Principales desventajas Comentarios
Un solo dirigente Mas eficaz, mas fuerte en situaciones de competencia Desunión y competencia durante el periodo sucesorio Un liderazgo colectivo es muy poco habitual
Vs.

Liderazgo colectivo Mas responsable en relación con la exigencias colectivas Inestable a causa de la competencia dentro del grupo
Sucesión hereditaria La descendencia es una base de poder natural económicamente interdependiente Otros grupos de parentesco pueden no apoyar el sistema dada su falta de posibilidades para acceder al poder La sucesión hereditaria es prácticamente universal en los estados primitivos
vs.

Sucesión no hereditaria Posibilita el acceso igualitario al poder Sociedad expuesta a la desmembración
Herencia general del poder Proporciona una gama mas amplia de opciones al liderazgo Crea rivalidad La herencia general prácticamente no existe
Sucesión patrilineal (restringida) Los hombres detentan el poder, la sucesión pasa a los hijos En un sistema matrilineal, la descendencia patrilineal cortocircuitara la línea del parentesco y confundirá lealtades La sucesión patrilineal puede coexistir con una sociedad matrilineal; en ninguna parte se podría encontrar lo contrario
vs.


Sucesión matrilineal Mantendrá el poder dentro de un solo linaje La sucesión pasaría del líder al sobrino La sucesión patrilineal puede coexistir con una sociedad matrilineal, en ninguna parte se podría encontrar lo contrario
Sucesión fraternal Si el rey muere joven, hay menos posibilidades de que un niño suba al trono ¿Quién asume el poder tras la muerte del último hermano? La sucesión filial puede ser sustituida temporalmente por la sucesión fraternal en caso de que no haya heredero o que el heredero sea un niño
vs.


Sucesión filial Liderazgo más joven Posibilidad de que el trono lo herede un niño o de que no haya heredero
Sucesión designada Elimina la competencia Pueden subir al trono personas débiles e incompetentes Reglas de prioridad suelen limitar las luchas sucesorias
vs.

Libre competencia por el liderazgo Permite a los “mejores hombres” alcanzar el poder Si hay demasiados aspirantes hay peligro de caos

EL MODELO LATINOAMERICANO

En América latina, pueden cambiar los tipos de gobierno con la misma frecuencia que se cambia de líderes.

En América latina, la tierra fue considerada como fuente de materias primas para España; por ello se dejó que los indios permanecieran en sus lugares de origen para que trabajaran los vastos eriales que habían sido cedidos a los conquistadores como premio de sus servicios a la Iglesia y a la Corona.

Un poder absoluto lo han detentado muy pocos dictadores. Un requisito básico es la habilidad para equilibrar las diversas fuerzas del país yugulando las pretensiones e intereses de la oposición.

Todos los países latinoamericanos tienen constituciones derogadas y reescritas tantas veces como cambios de gobierno. El principal objetivo del gobierno ha sido proteger la riqueza de la edite y el poder de los militares.

Eric Wolf y Edward Hansen (1972) han desarrollado una topología de la sucesión latinoamericana El “machetismo” (proceso por el que un caudillo acumula suficiente poder para imponer su absoluta voluntad con un séquito de hombres armados.

El “cuartelazo” (sublevación de los cuarteles) un grupo de oficiales del ejercito coordina ataques simultáneos contra los centros de comunicación, los abastecimientos militares y contra la sede del gobierno, seguidos inmediatamente por el anuncio de una nueva junta y de algunas reformas.

“Golpe de estado” se asalta directamente la sede del poder previo asesinato o detención del presidente., el nuevo gobierno puede tener muy poca legitimidad a los ojos del pueblo.

“sublevación”: Una de las formas mas violentas de sucesión política, cambia el jefe del estado pero el sistema sigue intacto. Una verdadera revolución. Ha ocurrido solo en México, Cuba y Nicaragua.
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Estructura y Proceso

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Introducción

En este capitulo se trata de determinar si el poder político es una estructura existente en todas las culturas ( planteamiento del estructural funcionalismo) o bien es el resultado de un conjunto de normas, costumbres y valores y de los procesos de conflicto que surgen entre ellas, y que podríamos identificar como un proceso.

El estructural-funcionalismo

El estructural-funcionalismo podría resumirse en cuatro palabras:
  1. Sincrónico: Conjunto de acontecimientos ocurridos en un periodo limitado de tiempo con independencia de sus antecedentes históricos (Webster). El estructural-funcionalismo analizada las sociedades como si las arrancara de su contexto histórico y además no hubiese evolucionado a lo largo del tiempo. Eran especies de fotografías estáticas.
  2. Teleológico: El objetivo ultimo de todo grupo era el “equilibrio del conjunto”. Esa es su finalidad. Las instituciones sociales cambian en la medida que garantizan ese equilibrio.
  3. África: Territorios dominados por el colonialismo británico, escogiendo los más típicos y usándolos como prototipos.
  4. Sistema Cerrado: Las tribus eran consideradas como sistemas autónomos con sus culturas, valores y sistemas adaptativos propios, con independencia de la nación o estado donde se ubicasen.
El objetivo ultimo de todo grupo es la búsqueda del equilibrio en términos globales, y toda institución social deja de ser estática para poder adaptarse y contribuir al alcance de un nuevo equilibrio. Cada institución social o actividad concreta, tienen una “función manifiesta” (aquellas que el propio grupo explica, como por ejemplo para que sirve un ritual religiosos), pero también posee una “función latente” (oculta e inconsciente por el individuo) y que es la que da sentido a la totalidad del sistema.

El análisis, según estas premisas, se realizó fundamentalmente en el África del colonialismo británico, con criterios paternalistas y con muy poco contacto cultural con las tribus. La obra clásica de E.E. Evans-Prritchard The nuer (1940) es un ejemplo de este tipo de trabajos. En esta obra se demuestra que el conflicto entre las tribus es una estructura que cohesiona al gran grupo (función latente), aunque las constantes rivalidades parecen que quieren lo contrario (función manifiesta),

El estructural-funcionalismo puede identificarse actualmente con lo que se conoce como cultura política, conjunto de valores e interacciones comunes a una sociedad tradicional, con un conjuntote símbolos inconscientes que forman el marco de la acción política.

El estructural-funcionalismo “muere” con el derrumbamiento del colonialismo después de la Segunda Guerra Mundial. El análisis (casi de laboratorio que necesitaba el estructural funcionalismo) no se podía aplicar a un mundo real. Además se les acuso de ser agentes del colonialismo

Los conceptos del estructural-funcionalismo sobre las funciones latentes y los ajustes de la sociedad para mantener el equilibrio, han sido revitalizados por los antropólogos de la escuela ecologista que enmarcan sus trabajos desde la teoría general de sistemas.

Del enfoque procesual se obtiene información sobre el cambio, del estructural-funcionalismo se obtiene información sobre el telón de fondo del cambio.

El enfoque procesual

“El estudio de los procesos que intervienen en la determinación y realización de objetivos publico y en la obtención y uso diferenciado del poder por parte de los miembros del grupo implicados en dichos objetivos” Esta definición de Swartz, Turner y Tuden de 1966 resume el enfoque procesual del análisis político.

Hay que destacar los conceptos de proceso, referenciando procesos públicos que afectan a la totalidad del grupo; objetivos , que sean asumidos de forma consciente por el grupo. El poder es la capacidad de tomar y hacer cumplir estos objetivos. La antropología política es el estudio de la lucha por el poder y de la forma en que se llevan a cabo los objetivos colectivos por parte de aquellos que detentan el poder.

¿Qué supone el enfoque procesual?
  1. Cambio del centro de interés: del equilibrio se pasa al cambio.
  2. Estudio en profundidad de la lucha por le poder.
  3. Estudio de los cambios adaptativos de culturas tradicionales al estado moderno.
Las diferentes ubicaciones del comportamiento político en el tiempo(como por ejemplo elecciones municipales, huelgas, manifestaciones, elecciones generales...) enmarca el concepto de terreno político (área fluida de tensión dinámica en la que se produce la toma de decisiones polacas y la lucha competitiva) Cuando se centra la atención en una parte concreta del terreno político, es a esa porción la que denominamos arena.

El poder es de tan diversa índole que su definición puede resultar complicada. Ronal Cohen (1970), lo define como “una capacidad para influir en el comportamiento ajeno y/o para influir en el control de las acciones importantes”

Hay que distinguir además entre:
  1. poder privado ( un padre en su casa) y el poder público (el que se ejerce en el terreno político)
  2. poder independiente (basado en las capacidades del individuo que lo ejerce) y poder dependiente (se otorga poder a otra persona por parte de quien ya tiene poder independiente) Este poder dependiente puede ser por:
    1. concesión: otorgación de poderes a otro individuo.
    2. asignación: el grupo que detenta el poder lo asigna a otros individuos.
    3. delegación: se delega los derechos del poder a otros individuos o grupos.
  3. poder coercitivo (fundamentado en la fuerza) y poder consensuado (con consentimiento popular, aunque sea en base a tradiciones como en las monarquías). El poder consensuado también usa la fuerza coercitiva de forma que no son fácilmente diferenciables. El poder coercitivo en exclusiva es muy rígido y no permite adaptaciones a condiciones nuevas. Cuando el poder es aceptado sin que exista razones concretas ni consecuencias negativas, estamos ante un poder consensuado y legítimo.
La legitimidad del poder procede la cultura política y de las expectativas del grupo respecto a quien detenta el poder. Esta legitimidad puede adquirirse de diferentes maneras según las diferentes culturas y situaciones (linaje, votos, valor en el combate, prebendas, elecciones fraudulentas...)

La legitimidad y la coacción son tipos de apoyo opuestos. El apoyo es “todo cuanto coadyuva a la formulación y/o realización de fines políticos” (Swartz, Turner y Tuden.1966). Los apoyos se sitúan en un continuo que va desde la legitimidad hasta la coacción. El apoyo puede ser directo ( a la persona) o indirecto (al grupo al que pertenece la persona que luego va a detentar el poder)


El enfoque procesual

Estructural-funcionalismo Teoría Procesual Teoría de la acción
Objetivos Demostrar que instituciones concretas sirven para mantener el equilibrio Definir los procesos de luchas políticas y consecución de objetivos públicos Describir estrategias individuales para conseguir y mantener el poder
Unidad de Análisis Grupo social cerrado (v.g. tribu) Terreno (o ámbito) político Arena política
Enfoque analítico del tiempo Sincrónico Diacrónico (centrado en la historia) Diacrónico (pero centrado en el individuo)
Actitud hacia el cambio Como ajuste adaptativo para conseguir el equilibrio. Elemento normal de la sociedad Constante aunque exista estabilidad relativa
Términos claves Estructura, función, equilibrio, integración Proceso, competencia, conflicto, poder, legitimidad, apoyo Estrategia, manipulación, toma de decisiones, papeles, objetivos, juegos, reglas
Ejemplos African Political System (Frotes y Evans-Pritchard) y The Nuer (Evans-Pritchard) Political Systems of Highland Burna (Leach) y Poltical Anthropology (Swartz, Turner y Tuden) Schism and Continuity in an African Society (Turner), Lugbara Religion (Middleton) y Political Anthropology :Manipulative Stategies (Vincent)

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