Grupos y categorías de parentesco

El parentesco

El estudio de la vida doméstica en cientos de culturas ha llevado a los antropólogos a concluir que hay dos tipos universales en la organización de la vida doméstica. El primero de éstos es la idea de afinidad o de las relaciones a través del matrimonio. El segundo es la idea de filiación o linaje. Las personas relaciondas entre sí a través de la filiación o de una combinación de afinidad y filiación son familiares o parientes. El conjunto de ideas, creencias y expectativas que los parientes comparten entre sÍ se llama parentesco.

La filiación

Las relaciones de parentesco se confunden a menudo con las relaciones biológicas. Pero el significado emic de la filiación no es equivalente a su significado biológico; por ello los antropólogos han distinguido entre el «padre» culturalmente definido y el genitor como padre biológico, así como a la «madre» cultural de la genetrix o madre biológica.
La filiación es la creencia de que ciertas personas desempeñan un importante papel en la creación, nacimiento y crianza de ciertos hijos. Puesto que implica la conservación de algún aspecto de la sustancia o espíritu de la gente en futuras generaciones se convierte en una forma simbólica de inmortalidad. Tal vez sea Ésta la razón por la que se cree universalmente en una forma u otra de parentesco y filiación.
La filiación no depende necesariamente de la idea de herencia de sangre, ni tampoco implica necesariamente aportaciones iguales del padre y de la madre.

La reglas de filiación

Considerando las relaciones de filiación de un individuo, pueden deducirse sus deberes, derechos y privilegios con respecto a otras personas y en relación con muchos aspectos distintos de la vida social (nombre, familia, residencia, rango, propiedad, estatus étnico y nacional....):
Igualmente, considerando las relaciones de filiación pueden establecerse distintos grupos de parentesco, a saber:
  • Parentela: El conjunto de parientes cercanos y lejanos del ego. Es producto de la filiación bilateral cognaticia.
  • Linaje y clanes: Los miembros pueden especificar los lazos genealógicos que los emparentan con el fundador del linaje. Son producto de la filiación ambilineal cognaticias.
  • Patri/Matrilinajes y patri/matriclanes: El grupo de parentesco desde un antepasado concreto que sigue la línea paterna o materna. Se deben a la filiación unilineal
Los antropólogos distinguen dos grandes clases de reglas de filiación que proporcionan la base para alinear a la gente en grupos de parentesco emic:
Reglas de filiación cognaticias son aquellas en las que se usa ambas filiaciones, masculina y femenina, para establecer los estatus adscritos antes mencionados.

Grupos de filiación cognaticia: variedad bilateral

La filiación bilateral es el parentesco que se traza de forma igual y simétrica siguiendo tanto la línea materna como paterna en las generaciones ascendentes y descendentes y a través de individuos de ambos sexos. La filiación bilateral da lugar al concepto de parentela a la hora de hablar de familia. Los parientes dentro de la parentela del ego pueden considerarse «cercanos» o «lejanos» dependiendo del número de lazos genealógicos que los separan, pero no hay ningún principio definido o uniforme para acotar la extensión del círculo de parentesco. Ello significa que es imposible que las parentelas mantengan intereses comunes en tierras y personas. Este tipo de filiación provoca que los hijos tengan parentelas diferentes de las de cualquiera de los padres. Es el caso de los actuales europeos y americanos.

Grupos de filiación cognaticia: variedad ambilineal

La filiación ambilineal se traza igualmente la filiación a través de varones y féminas pero no computa de forma simultánea e igual a través de madres, padres y abuelos. Se incluyen o excluyen tanto a ciertos parientes femeninos como a otros masculinos. Este tipo de filiación establece el llamado linaje cognaticio, que se basa en el supuesto de que todos los miembros del grupo de filiación pueden especificar los lazos genealógicos exactos que los emparientan con el fundador del linaje. Es el caso de los clanes ambilineales de Escocia, en los que la transmisión del nombre del fundador a través de las generaciones hace que en virtud de ese mismo nombre las personas pertenezcan al clan. Por ello la pertenencia al clan más que demostrada, es estipulada. Una designación adecuada para estos grupos es la de clan cognaticio.

Grupos de filiación unilineal

Igualmente hay dos grandes variedades de filiación unilineal:
  • Filiación patrilineal: en la que se siguen las líneas genealógicas ascendiente y descendiente sólo a través de los varones. Ello no significa que los individuos emparentados sean sólo varones, se consideran los de ambos sexos pero en el paso de una generación a otra sólo son pertinentes los lazos masculinos; los hijos de las mujeres se omiten en el cómputo. En la sociedad occidental moderna subsisten variantes de este sistema arcaico, como la transmisión del apellido paterno (patronímico), aunque otras formas de patrilinaje, como que la herencia sea exclusiva para los varones, están en plena extinción.
  • Filiación matrilineal: en la que se siguen las líneas genealógicas ascendiente y descendiente sólo a través de las féminas. Una vez más hay que observar que ello no significa que los individuos emparentados sean sólo mujeres, pero en el paso de una generación a otra sólo son pertinentes los lazos femeninos; los hijos de los hombres se omiten en el cómputo.
Una de las consecuencias más importantes de la filiación unilineal consiste en que separa a los hijos de hermanos de sexo opuesto en categorías diferentes de filiación con el ego (los antropólogos emplean la palabra ego para designar el yo desde cuyo punto de vista se consideran las relaciones de parentesco).
Los grupos resultantes de la filiación unilineal se denominan patrilinajes o matrilinajes. Todos los linajes incluyen el mismo conjunto de personas con independencia de la perspectiva genealógica, es decir, del ego. Ello provoca que se mantengan intereses colectivos sobre personas y propiedades.
Algunos linajes incluyen todas las generaciones y descendientes del primer antepasado. Son los linajes máximos. Otros, sin embargo, sólo abarcan tres generaciones, constituyendo los linajes mínimos.
Cuando la filiación unilineal desde un antepasado específico es estipulada, el grupo resultante se denomina patriclán o matriclán. No obstante a veces es muy difícil distinguir entre clan y linaje. Un ejemplo de la filiación unilineal es la de los trobriandeses del Pacífico (Nueva Guinea).
Los antropólogos distinguen una variedad adicional de regla de filiación:
Reglas de doble filiación en la que el ego traza de modo simultáneo tanto la filiación matrilineal como la patrilineal. Esta clase de filiación difiere de la unilineal en que el cómputo se realiza a través de hombres y de mujeres, pero no de ambos a la vez. No obstante hay que tener en cuenta que puede haber muchas combinaciones de estas reglas, pudiendo convivir de forma simultánea distintas variedades de filiación en la misma sociedad.

Pautas de residencia postmarital

Existe un amplio acuerdo entre los antropólogos en el sentido de que la pauta de residencia que se sigue después del matrimonio constituye un importante determinante de las reglas de filiación.
Las principales variedades de residencia postmarital son las siguientes:
  • Neolocalidad: domicilio diferente del de los parientes de cualquiera de los cónyuges.
  • Bilocalidad: cambia alternativamente desde los parientes del marido a los de la esposa.
  • Ambilocalidad: algunas parejas residen junto a los parientes del marido y otras junto a los de la esposa.
  • Virilocalidad: Residencia junto a los parientes del marido.
  • Uxorilocalidad: Residencia junto a los parientes de la esposa.
  • Patrilocalidad: Residencia en el domicilio del padre del marido.
  • Matrilocalidad: Residencia en el domicilio de la madre de la esposa.
  • Avunculocalidad: Residencia en el domicilio del hermano de la madre del marido.
  • Amitalocalidad: Residencia en el domicilio de la hermana del padre de la esposa.

Causas de filiación bilateral

Se asocia con diferentes combinaciones de neolocalidad, ambilocalidad y bilocalidad, lo que refleja un alto grado de movilidad y flexibilidad entre las familias nucleares. Situación muy provechosa para los cazadores y recolectores y un rasgo intrínseco de la organización de bandas.
En las sociedades industriales, la bilateralidad refleja una pauta neolocal que es ventajosa respecto a las oportunidades de trabajo asalariado. Estas familias nucleares viven a menudo alejadas de sus parientes e interactúan con ellos principalmente en las fiestas, bodas y funerales.

Determinantes de los linajes y clanes cognaticios

Estos linajes y clanes cognaticios están asociados a la ambilocalidad. La residencia se establece junto a un grupo definido de parientes y los posibles traslados se producen con escasa frecuencia. Esto implica una forma de vida aldeana relativamente más sedentaria, así como un potencial algo mayor para el desarrollo de intereses «corporativos».

Determinantes de los linajes y clanes unilineales

Los grupos de filiación unilineal están fuertemente asociados a una u otra variedad de residencia unilocal:
  • Patrilinealidad – patrilocalidad (padres, hermanos e hijos forman el núcleo doméstico).
  • Matrilinealidad – matrilocalidad (madres, hermanas e hijas forman el núcleo doméstico).
Avunculocalidad (hermanos de la madre y los hijos de la hermana). Con el desarrollo de la agricultura y una vida más sedentaria en poblados, la identificación entre grupos domésticos o aldeas y territorios definidos se desarrolló y se volvió más exclusiva. La densidad demográfica se incrementó y la guerra se intensificó, lo que contribuyó a la necesidad de poner Énfasis en la solidaridad y la unidad de grupo. Tal vez por todo ello, las sociedades de aldeanos agricultores de organizan principalmente en linajes y clanes unilineales.

Causas de la patrilocalidad

La abrumadora mayoría de las sociedades conocidas muestran pautas de residencia y filiación centradas en el varón. La razón subyacente de este predominio en las sociedades basadas en aldeas consiste en que la cooperación entre los varones es más crucial que la cooperación entre mujeres. Los hombres poseen mayor eficacia en el combate cuerpo a cuerpo y como consecuencia, los hombres monopolizan las armas de guerra y la caza, lo que lleva al control masculino sobre el comercio y la política.

Causas de la matrilocalidad

La cuestión que debe plantearse con relación al origen de la matrilocalidad es ésta: ¿bajo qué condiciones las especialidades masculinas de la guerra, la caza y el comercio se beneficiarían del cambio a la matrilocalidad? La respuesta más probable es que cuando la guerra, la caza y el comercio precisaran de expediciones de larga distancia que pudieran durar varios meses, la matrilocalidad se volvería más ventajosa que la patrilocalidad. Cuando los varones patrilocales se ausentaban de la aldea durante largos períodos de tiempo, los intereses quedaban al cuidado exclusivo de sus esposas. Sin embargo, las lealtades de las esposas se debían a un grupo de parentesco distinto. Por decirlo coloquialmente, no quedaba nadie que «atendiera el negocio». La matrilocalidad resolvería este problema porque estructura la unidad doméstica en torno a un núcleo permanente de madres, hijas y hermanas residentes que cuidarían de sus intereses. De esta manera, los grupos domésticos matrilocales no se desorganizarían en ausencia prolongada de sus varones adultos.
En las culturas matrilineales, los vínculos se establecen mediante la integración en el grupo, por vía matrimonial, de varones procedentes de distintos grupos domésticos y esto impide la formación de grupos de interés fraterno de talante competitivo y belicoso (al separar a los padres y hermanos). Así, sociedades matrilocales y matrilineales gozan de un alto grado de paz interna, pero sostienen una historia de intensas guerras dirigidas hacia el exterior.
Tal es el caso de los iroqueses norteamericanos, los hurón de Canadá, de los mayas centroamericanos y de los mundurucu del Amazonas entre otros.

Causas de la avunculocalidad

En las sociedades matrilocales y matrilineales, los varones son reacios a ceder el control sobre sus propios hijos a los miembros de los grupos de parentesco de sus esposas. Debido a esta contradicción, los sistemas matrilocales y matrilineales manifiestan una tendencia a retornar a los sistemas patrilocal-patrilineal tan pronto como desaparecen o se mitigan las causas que obligan a los varones a ausentarse de sus aldeas y grupos domésticos.
Una manera de resolver esta contradicción consiste en reducir las obligaciones maritales del varón hasta el punto de que la convivencia con la esposa deje de ser necesaria. Es el caso de los nayar de la India. Pero la solución más común a la tensión entre los intereses masculinos y la matrilinealidad es el desarrollo de pautas de residencia avunculocal donde el varón acaba yéndose a vivir con los hermanos de su madre, formándose un grupo de interés fraterno masculino como núcleo residencial del grupo de filiación.
Así, la avunculocalidad proporciona lo mejor de los dos mundos a los varones que aspiran al liderazgo político y militar. Pueden influir y dirigir a los hijos e hijas de sus hermanas y, al mismo tiempo, a todos aquellos con los que se criaron desde su nacimiento hasta el matrimonio.
Una tenue línea separa la avunculocalidad de la patrilocalidad. Si el grupo residencial hermanos decide permitir que uno o más de sus hijos permanezcan con ellos tras casarse, el núcleo residencial comenzará a parecerse a un grupo ambilocal. Si mantienen en la residencia más hijos que sobrinos, se formará la base para una reafirmación de la filiación patrilineal.

Causas de la amitalocalidad

El opuesto de la avunculocalidad es la amitalocalidad (amita = tía) y se da cuando las hermanas del hermano y del padre constituyen el núcleo residencial de una unidad doméstica patrilineal (no son las mujeres el centro del núcleo doméstico y son ellas las que abandonan sus domicilios natales al casarse).
Se puede concluir que entre los grupos domésticos existe una poderosa tendencia a la coherencia en sus adaptaciones ecológica, militar y política y sus ideologías de filiación.

Terminologías del parentesco.

Otro aspecto de la ideología doméstica que mantiene la coherencia funcional es la terminología del parentesco. Todas las culturas poseen un cómputo especial de términos para designar a los distintos tipos de parientes (padre, madre, primo…). Los términos y las reglas para usarlos constituyen el sistema terminológico de parentesco de una cultura.
Lewis Henry Morgan fue el primer antropólogo que comprendió que pese a los miles de lenguas (y términos de parentesco) que existen sobre la faz de la tierra, sólo hay un pequeño número de tipos básicos de sistemas terminológicos de parentesco.
A continuación examinaremos tres de los sistemas mejor conocidos para ilustrar la naturaleza de las relaciones que ligan las distintas terminologías con los demás aspectos de la organización doméstica.

Terminología esquimal

Tiene dos rasgos fundamentales:
  • Ninguno de los términos que designan a los parientes nucleares del ego se aplica fuera de la familia nuclear ya que ésta tiende a sobresalir como una unidad productiva y reproductora independiente y funcionalmente dominante.
  • No se establece distinción alguna entre los lados materno y paterno, consecuencia clara de la filiación bilateral.
El sistema esquimal se encuentra frecuentemente entre cazadores y recolectores. Es más, todos los factores que aíslan a la familia nuclear incrementan la probabilidad de que aparezca una terminología de este tipo. Esta pauta terminológica es seguida también en las sociedades industriales actuales. El sistema español también es de tipo esquimal.

Terminología hawaiana

Es el sistema con menor número de términos, incluso en algunas versiones se omite la distinción de sexos, empleándose un término para los miembros de la generación del ego y otro para la de los progenitores.
Con respecto a la terminología esquimal podemos decir de ésta que:
  • Usa términos idénticos para parientes que están dentro y fuera de la familia nuclear. Hecho característico de las familias extensas y otros grupos de filiación corporativos.
  • Tampoco se establece distinción alguna entre los lados materno y paterno, lo que debería ser una consecuencia clara de la filiación cognaticia (bilateral y ambilineal). Sin embargo, los datos de la muestra etnográfica de Murdock sólo respaldan parcialmente esta suposición, por lo que no se dispone todavÍa de una explicación aceptable.

Terminología iroquesa

Una terminología iroquesa existe donde —además de las distinciones entre primos cruzados y paralelos, tías y tíos cruzados y paralelos— la hermana de la madre se asimila terminológicamente a la madre, el hermano del padre al padre y los primos paralelos a los hermanos y hermanas del ego.
Esta pauta obedece a grupos de filiación unilineal de carácter corporativo y a que las alianzas matrimoniales se basan en matrimonios de primos cruzados entre estos grupos.
Como hemos visto, los sistemas terminológicos de parentesco poseen una notable coherencia lógica. Los principales rasgos de estos sistemas representan adaptaciones inconscientes y repetitivas a las condiciones en que se desarrolla la vida doméstica.
No obstante, todavÍa no se comprende bien muchos detalles de las terminologías de parentesco, así como muchos otros fenómenos propios del parentesco.

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