Genealogías y terminologías del parentesco

GENEALOGÍAS

La historia de la Antropología del Parentesco se inicia con la recopilación e interpretación por Morgan de distintas terminologías para parientes en las más diversas culturas y con la recomendación de los etnógrafos, por parte de Rivers, de que interroguen a los nativos por sus genealogías como método idóneo para penetrar en el esqueleto de su estructura social y recopilar datos sobre su cultura.
David M. Scheider, el crítico más radical a los presupuestos teóricos de la Antropología del Parentesco, bautizó como DOGMA DE LA UNIDAD GENEALÓGICA DE LA HUMANIDAD, la presunción que sustenta el consejo metodología d Rivers. Ese Dogma presupone que todas las sociedades categorizar simbólicamente y asignan un valor especial a las relaciones genealógicas, concebidas como las relaciones que derivan de forma directa (biológicas) o indirecta del proceso humano de procreación.

W.H.R. RIVERS, “ El método genealógico de investigación antropológica”.

Es de sobra conocido que muchos pueblos conservan largos pedigrís de sus antepasados que se remontan a muchas generaciones y a menudo se funden en lo mítico. Lo que quizás no sea tan conocido es que la mayoría de las personas de baja cultura conservan oralmente sus pedigrís durante varias generaciones en todas las líneas colaterales, así que pueden enumerar en forma genealógica a todos los descendientes del bisabuelo o del tatarabuelo.
Es este tipo de genealogías el que usa el método que propone y analiza en este artículo Rivers.
En la explicación del método distinguimos tres partes:
  1. La primera se refiere a la forma o el método de obtener y organizar y registrar la información, en este caso seria como reunir los pedigrís que suministran la base del método.
  2. La segunda a las explicaciones sobre la utilidad del método:
    • elaboración de los sistemas terminológicos de parentesco
    • estudio de la regulación del matrimonio.
    • investigación de las leyes que regulan la descendencia y la herencia de propiedad
    • estudio de las migraciones
    • estudio de la magia y la religión
    • estudio de problemas demográficos
    • ayuda a la antropología física.
  3. la tercera sobre las ventajas del método:
    • el método genealógico permite investigar problemas abstractos sobre una base puramente concreta.
    • mediante el método genealógico es posible, sin conocer la lengua y con interpretes muy inferiores, deducir con suma precisión sistemas de parentesco.
    • facilita los medios para comprobar la precisión de los testigos
    • permite entender los rasgos de la psicología de los salvajes y destaca :
      • el mayor mérito de método genealógico es que a menudo nos devuelve a una época anterior los efectos de la influencia europea.
      • Aporta el medio no solo de obtener información sino de demostrar la verdad de esa información
.M. SCHNEIDER, “Crítica al estudio del parentesco”

La Doctrina de la Unidad Genealógica de la Humanidad, punto clave de la obra de Scheffler y Lounsbury, al igual que lo ha sido de Morgan, Rivers. Esta doctrina se basa en tres supuestos:
  1. todas las culturas humanas tienen una teoría de la reproducción humana o creencia similares sobre las relaciones biológicas.
  2. todas las categorías definidas genealógicamente en su significado primario, son comparables entre sí prescindiendo del contexto más amplio de las culturas en que se enmarcan. Pj: una madre es una madre en todo el mundo, aunque las madres varíen en ciertos aspectos secundarios.
  3. las diferencias de detalle entre diferentes teorías de la reproducción no afecta al hecho de que se pueda postular una genealogía abstracta que tiene validez pata todas las culturas humanas.
La crítica de Schneider

Sobre el primer supuesto, critica a Scheffler y Lounsbury por asumir que todas las culturas tienen una teoría de la reproducción humana. A primera vista parecería que, puesto que la reproducción humana es universal, es probable que todos los pueblos tengan una teoría al respecto. Pero Scheffler y Lounsbury piensan que la mayoría incluirán sus criterios: relaciones sexuales, compartir rasgos físicos y las relaciones indisolubles.
El segundo y el tercero sobre la comparabilidad de sistemas genealógicos son incorrectos.
Analiza la cultura Yap, lo que le sirve para fundamentar la crítica al método.
El supuesto implícito en todas las discusiones de todas las discusiones era que la genealogía es igual en todas partes del mundo, al menos en algún nivel, que el parentesco significa lo mismo en todas y daca una de las culturas, que el parentesco tiene la misma significación en todas las culturas.. lo que ha defendido Schneider es que en general estas afirmaciones son a todas luces falsas y ha intentado demostrar que es falso en el caso concreto de las Yap

TERMINOLOGÍAS DEL PARENTESCO

Las terminologías del parentesco, es decir, el conjunto de términos con que se designa a las distintas categorías de parientes (en castellano: “padre”. “madre”, “hermana”, “tío”, “abuela”, etc.), constituyen una parte del léxico de las distintas lenguas. Así, y en tanto fenómenos lingüísticos, las terminologías para parientes son susceptibles del mismo tipo de análisis lingüísticos que el resto del léxico; con independencia de que se estudie además su relación con otros aspectos conductuales, sociológicos o estructurales del parentesco.

Términos de apelación y términos de referencia.

Murdock comienza interesándose por los términos de parentesco como “elemento verbal” de la “conducta recíproca” entre parientes. Sin embargo, este interés inicial por los términos de apelación (los términos usados para interpelar y dirigirse a os distintos tipos de parientes en la comunidad interpersonal) desaparece ante la exclusiva a atención de los antropólogos hacía los términos de referencia ( los términos que se usan para designar a los parientes al hablar a cerca de ellos a una tercera persona).
Aparecen las corrientes estructuralistas de la Lingüística e imponen una atención a las relaciones de representación entre la lengua y el mundo por encima de las relaciones de comunicación entre el hablante y el oyente. Desde esta perspectiva, la totalidad de la lengua comparece como un elaborado sistema de clasificación fragmentado en “campos semánticos”, uno de los cuales seria el ámbito del parentesco, segmentado y estructurado de modo diferente en las diferentes lenguas.
Hay que esperar hasta las últimas décadas del s XX, con el auge de la Antropología Simbólica, para ver como se presta de nuevo atención a los términos de apelación e incluso se cuestiona que haya en todas las lenguas un “campo de parentesco” claramente deslindado y que pueda estudiarse el valor semántica de un término abstrayéndolo de sus funciones pragmáticas y de su uso en la comunicación interpersonal.
Algunos antropólogos posmodernos que reivindican la conveniencia de estudiar juntos y desde una misma perspectiva teórica los usos de los términos de parentesco y los usos de los nombres propios, podrían encontrar inspiración en las observaciones de Murdock sobre las relaciones entre los términos de apelación y los tecnónimos.
Los tecnónimos son una especie de intermedio lingüístico entre el nombre propio y término parental de referencia, pues consiste en la designación de una persona que ha tenido un hijo como “padre” o “madre” de Fulanito. Con anterioridad a ser designado por un tecnónimo, el sujeto era designado por u nombre propio o autónimo. En algunas culturas puede ser nominado a la muerte de su padre o madre como “hijo de Fulano difunto”, es decir, por un necrónimo.
Desde el punto de vista de la apelación lo habitual entre no-parientes es utilizar el nombre propio o autónimo. El tecnónimo se convierte en clasificatorio (de parentesco) cuando hace depender un termino de parentesco de un nombre propio, uniéndolos en una solo designación.

De lo expuesto cabe extraer dos consecuencias:
  1. Desde una perspectiva etnográfica conviene estudiar los usos lingüísticos de los términos parentales de referencia en el marco más amplio de los términos de apelación y de los nombres propios.
  2. La parcial significación clasificatoria de las tecnónimos y su frecuente uso como sustituto de autónimos en la designación de individuos, invita a la revisión antropológica (tesis lógico-lingüística) que considera que los nombres propios carecen de significado y solo tiene referencia.
Estructura lingüística y rango de aplicación de los términos de referencia.

Volviendo a Murdock, y limitando la atención a los términos de referencia, podemos clasificarlos con arreglo a dos criterios: su estructura lingüística y su rango de aplicación.

a) Por su estructura lingüística, los términos de parentesco pueden ser:
  • Elementales: es una palabra irreductible como “padre” “prima”, que no pude ser analizada en elementos léxicos con significado propio
  • Derivados: es aquel término que esta compuesto por uno elemental y algún otro elemento léxico que no tiene significado parental primario. “bis-abuelo” o “madr-astra”
  • Descriptivos: es aquel que combina dos o más términos elementales para denotar un pariente específico.
b) su rango de aplicación.
  • Denotativos. Es aquel que se aplica sólo a parientes de una categoría simple de parentesco, definida por generación, sexo y conexión genealógica. Esta categoría puede incluir solo a una persona ( “madre”, “padre”, “marido” “esposa”), o a mas de una ( “hermano” “hija”)
  • Clasificatorios: Es aquel que se aplica a personas de dos o más categorías de parentesco, definidas por generación, sexo y conexión genealógica. ( “tío”)
En todas las terminologías hay términos clasificatorios y por tanto, el termino clasificatorio es muy distinto cuado se aplica a un término que cuando se aplica a una terminología completa.

Sistemas descriptivos y sistemas clasificatorios

Morgan ofreció la primera clasificación de terminologías de parentesco dividiendo los sistemas de parentesco del mundo en dos tipos: sistemas descriptivos ( aquellos que distinguen a los parientes lineales de los parientes colaterales) y sistemas clasificatorios (aquellos que agrupan en una sola categoría a parientes lineales y pariente colaterales)
Se le criticó el haber ignorado la existencia de términos clasificatorios en sistemas descriptivos como el castellano y el inglés, que podía llevar a confusión.
Pero Morgan dejó claro que la característica distintiva y definitorio de los sistemas a los que él proponía llamar clasificatorios, era la clasificación conjunta de parientes lineales y parientes colaterales en una sola categoría de parentesco.
Los sistemas terminológicos en los que no hay ningún término que designe una categoría que incluya parientes lineales y colaterales, son denominados por Morgan sistemas descriptivos,
aunque posean términos clasificatorios para parientes colaterales.
Ante la ambigüedad del termino “clasificatorio” hace aconsejable abandonar la taxonomía de Morgan y sustituirla por otra posterior, como la de Lowie y Kirchoff, basada en la terminología usada por EGO para los “germanos de su padre” (PG), o la de Spier y Murdock, basada en la terminología usada por EGO para sus “germanos” (G) y “primos” (FGC y MGC).
Antes, conviene detenerse en la explicación de Murdock ofrece de los términos clasificatorios en las termologías clasificatorias, (los términos que designan indistintamente a un pariente lineal y a un pariente colateral), porque está ligada a una tesis “familo-céntrica” sobre el parentesco en general, la llamada “tesis extensionista”, según la cual, los términos clasificatorios provienen de la extensión a parientes genealógicamente lejanos de términos de parentesco para parientes genealógicamente cercanos.

Malinowski, la terminología Trobriand y la tesis de la extensión

Para Malinowski todos las divisiones sociológicas, comunidades locales, subclanes y grupos de parentesco clasificatorio de los Trobriand están arraigados en la familia. Solo mediante el estudio de la formación de los lazos primarios entre padres e hijos, siguiendo su desarrollo gradual y su crecimiento, así como su extensión cada vez más amplia para formar lazos clánicos y de agrupación local, podemos captar el sistema de parentesco los nativos... Malinowsk ha distinguido intencionada y cuidadosamente el parentesco individual de los llamados lazos de parentesco clasificatorio, porque la mezcla de la relación individual y la “clasificatoria” , mantenida aparte por los nativos en sus leyes, costumbres e ideas, ha sido una de las más peligrosas y desorientadoras causa y error en antropología, viciando tanto a observación cono la teoría del parentesco y de la organización social....Al extender la genealogía más allá del circulo familiar, podemos ver que algunos términos del interior del círculo se repiten fuera de él. En la historia de la vida de cada individuo la mayoría de al gente que entra en contacto con el niño en desarrollo es, por una u otra vía, parcialmente asimilada o comparada con los parientes primarios del niño dentro del circulo domestico, y los términos usados para los padres, hermanos y hermanas se van extendiendo gradualmente.

Evasn-Pritchard hace suyo lo esencial de las tesis “extensionistas” de Malinowski pero centrando su atención en la “extensión” de las actitudes. Es decir, tanto los términos clasificatorios como las actitudes y sentimientos hacia las personas fuera de la familia nuclear designados con esos términos serian “extensiones” de las denominaciones, actitudes y sentimientos aprendidos por el niño durante la socialización en el seno de la familia.
Esta tesis “expansionista” la desarrollaron y formularos con pretensiones de generalidad Radcliffe-Brown y Sol Tax, para quienes hay una correlación necesaria entre actitudes y terminologías, de tal forma que EGO se comporta igual con aquellas personas a las que designa con el mismo término de parentesco.
Murdock, en 1949, ofreció varios desmentidos etnográficos a la supuesta universalización de esta tesis, que descansa teóricamente en lo que Buchler y Selby han calificado como falacia genética. Y Hocart, critica las “definiciones extensionistas”, esa diferencia entre la interpretación de los términos de parentesco como categorías semánticas especificas de cada lengua o como mera agregación de tipos de parientes genealógicamente definidos.

Criterios lingüísticos relevantes en las terminologías

La terminología castellana y la inglesa (descriptivas según Morgan) reconocen cinco de los seis criterios que Murdock considera principales. La terminología de Trobiand (adoptada como ejemplo de contraste) no reconoce alguno y reconoce otros que Murdock califica de subsidiarios).
El código de parentesco, en la medida que aspira a ser capaz de “traducir” cualquiera de los sistemas terminológicos de parentesco posibles y/o empíricamente existentes, tiene en cuenta los nueve criterios.
  1. Tienen en cuenta el criterio de generación todas aquellas terminologías que evita utilizar un mismo término para parientes de distinta generaciones.
  2. Tienen en cuenta el criterio de sexo las terminologías que evitan utilizar un mismo término para tipos de parientes de distinto sexo. La mayoría de los sistemas de parentesco reconocen lingüísticamente las diferencias sexuales y designan, por lo general, con términos de distinto género gramatical a individuos de distinto sexo biológico.
  3. Tienen en cuenta el criterio de afinidad las terminologías que evitan utilizar un mismo término para parientes consanguíneos y parientes afines
  4. Tienen en cuenta el criterio de colateralidad las terminologías que evitan utilizar un mismo término para parientes lineales y colaterales.
  5. Tienen en cuenta el criterio de bifurcación las terminologías que designan con términos diferentes a parientes secundarios o más lejanos en función del sexo relativo de los parientes primarios intermedios que conectan a Ego y Alter. Este criterio introduce una diferenciación entre parientes paralelos y parientes cruzados que nuestro sistema de parentesco desconoce.
  6. Tienen en cuenta el criterio de polaridad o reciprocidad las terminologías que dispones de dos términos diferentes para los dos tipos de parientes que se hallan vinculados en cada relación de parentesco (“tía-sobrina”)
  7. Tienen en cuenta el criterio de edad relativa las terminologías que disponen de términos diferentes para tipos de parientes que perteneciendo a una misma categoría de parientes, solo se diferencian entre sí por ser de mas o menos edad que Ego.
  8. Tienen en cuenta el criterio de sexo del hablante las terminologías que dispones de diferentes términos para un mismo tipo de pariente en función de que Ego sea varón o hembra.
  9. Tienen en cuenta el criterio de mortandad (decedence) aquellas terminologías que dispones de dos términos diferentes para un mismo tipo de pariente secundario en función de que el pariente esté vivo o muerto.
Para Murdock, aunque los criterios son fundamentales para el análisis, no explican por si mismos las diferencias entre las terminologías de parentesco. El problema científico es el de descubrir los factores que han llevado a pueblos diferentes a seleccionar o rechazar determinados criterios como base para diferenciar parientes de ciertas categorías y equiparar a otros, llegando a practicar un numero de categorías culturales reconocidas a partir de cientos o miles de tipos potencialmente distinguibles.

Tipos de sistemas clasificatorios del parentesco

Los dos factores sociológicos principales que la mayoría de los antropólogos han considerado que influyen en las diferencias entre terminologías son las reglas matrimoniales y el principio de descendencia. Estos dos factores son los que subyacen en las distintas taxonomías de terminologías clasificatorias ofrecidas como alternativa a la de Morgan.
Lowie y Kirchoff propusieron clasificar las terminologías de parentesco en función de los términos usados por EGO para sus parientes de la primera generación ascendente, especialmente para los germanos de sus padres.
Con arreglo a este criterio, podemos distinguir cuatro tipos de terminología: lineal, generacional, bifurcada colateral y bifurcada fundida.
Estos cuatro tipos se diferencias por el uso que hacen de los criterios de generación, sexo, colateralidad y bifurcación, aunque las diferencias las marcan los dos últimos.
  1. La terminología bifurcada colateral hace uso de los cuatro criterios. El resultado es que cada uno de los tipos de parientes de la primera generación ascendente es designado por un término diferente.
  2. la terminología lineal hace uso de los criterios de generación, sexo y colateralidad. El resultado es que los términos para los parientes lineales de la generación ascendente ( para F y para M) no se utilizan para ningún otro pariente colateral.
  3. La terminología bifurcada fundida o mezcladora hace uso de los criterios de generación, sexo y bifurcación. El resultado es que hay un mismo término para los parientes lineales de G +1 (F y M) y para sus parientes colaterales y germanos del mismo sexo relativo y términos distintos para los germanos de distinto sexo relativo.
  4. La terminología generacional hace uso de los criterios de generación y sexo. El resultado es que los términos para los parientes lineales de la generación ascendente (para F y para M) sean los mismos que para sus germanos colaterales de ambos lados, paterno y materno.
Un refinamiento de esta taxonomía, ampliamente utilizada por Spier y Murdock, se concentra en el análisis de la designación de los tipos de parientes cercanos de la mismo generación que EGO, es decir, de los términos para germanos y para “primos”. Ese análisis de pende de una diferenciación fundamental en antropología del parentesco: la oposición entre primos paralelos y primos cruzados.

El criterio de bifurcación: primos paralelos y primos cruzados

Dentro de la aplicación general entre parientes paralelos y parientes cruzados es importante la distinción resultante de la aplicación del criterio de bifurcación a la generación de EGO (GO), que también es la generación de sus germanos (F y Z) y de sus “primos”, escindidos o bifurcados en dos categorías distintas de parientes: primos paralelos y primos cruzados.

Términos para “primos” y tipos de terminología del parentesco

Utilizando como criterio diferenciador la terminología para “primos”, podemos distinguir varios tipos de sistemas terminológicos para parientes, bautizados con cada uno de los pueblos que lo posee y que se considera representativo de ese tipo: eskimal, hawaiana, sudanesa, iroquesa, crow y omaha.
  1. En la terminología Eskimal todos los tipos de primos, paralelos o cruzados, son designados por el mismo término (en castellano primos-primas) que es diferente del que se utiliza para designar a los germanos (en castellano hermanos-hermanas). El castellano y el inglés tiene una terminología de parentesco eskimal.
  2. En la terminología Hawaiana todos los tipos de primos son designados por el mismo término, que es además el mismo que se usa para designar a los germanos.
  3. En la terminología Sudanesa hay términos separados para cada uno de los tipos de primos, distintos a su vez de los términos para germanos.
  4. En la terminología Iroquesa se utiliza un mismo término para los germanos y los primos paralelos y un término distinto para ambos tipos de primos cruzados
  5. La terminología Crow y la terminología Omaha tiene en común con la Iroquesa el ignorar el criterio de colateralidad y tener en cuenta el de bifurcación. Las tres son del tipo bifurcado mezclador, las tres mezclan parientes lineales con parientes colaterales y las tres diferencias terminológicamente a los parientes paralelos y a los parientes cruzados.
Terminología Crow-Omaha y la descendencia unilineal

Crow: En principio, la descendencia es matrilineal, generalmente, por vía de la madre. Se da predominio a los linajes y a los clanes matrilineales. Este sistema diferencia entre primos cruzados y paralelos. La madre y la tía materna son clasificadas y tratadas con el mismo término.
Omaha: Privilegia la descendencia patrilineal, por vía de varón. Es el correspondiente patrilineal de sistema CROW. Los primos paralelos se confunden aquí con los hermanos.
Al supeditar a la patrilinealidad o la matrinealidad(es decir, a la clasificación de los parientes por su pertenencia a un linaje patrilineal o matrilineal) la clasificación de los parientes por la generación, las terminologías del tipo Crow-Omaha revelaría el peso determinante del principio de descendencia unilineal sobre los criterios clasificatorios que estructuran los distintos tipos de terminologías.

Terminologías del parentesco y reglas de matrimonio

Desde el origen mismo de la Antropología del Parentesco se estableció una estrecha relación entre las terminologías y las costumbres matrimoniales, tanto que Morgan tenia como principal objetivo teórico al recoger los distintos tipos de terminologías el de inferir a partir de ellas la evolución histórica de las formas de matrimonio y familia. Con esa perspectiva, la terminología hawaiana, p ejemplo, que dispone de un solo término para todos los varones de la generación superior, reflejaría un estado primitivo de promiscuidad incestuosa.
La crítica teórica del evolucionismo llevó al abandono de estos intentos, pero la tendencia al explicar el estado actual de los estados de parentesco siguieron recurriendo a las costumbres matrimoniales como factor explicativo de algunos rasgos terminológicamente extraños. Así, la designación de F y FB por un mismo término explica el levirato: a la muerte del padre (F), la madre de Ego se case con el hermano de aquél (FB). De modo similar se invoca al sosorato
Como explicación de la “mezcla” de M y MZ.
El defecto común a todas esta supuestas explicaciones era que, como mucho, solo explicaban aspectos aislados de las terminologías, por lo tanto no servía para explicar un sistema clasificatorio como se considera a la terminología en los sistemas de parentesco.
También, las tipologías de terminologías de parentesco que hemos visto sufren un defecto de parcialidad. Todas ellas tienen en cuenta, exclusivamente, los términos para parientes consanguíneos, pero ignoran por completo los términos para pariente afines.
Aquellas terminologías para las que es irrelevante el criterio de afinidad han sido bautizadas como terminologías prescriptivas. Estas suelen darse en sociedades caracterizadas por lo que Lévi-Strauss denominó sistemas elementales de parentesco, definidos por la presencia de reglas positivas de matrimonio que establecen la alianza prescriptiva o preferencial con una determinada categoría de pariente.
Aquellas terminologías para las que es relevante el principio de afinidad y que diferencias los términos para parientes afines y los términos para parientes consanguíneos, son denominadas terminologías no-presciptivas. Suelen darse en sociedades con sistemas complejos de parentesco, que solo tienen reglas negativas de matrimonio (que especifican únicamente con quien no puede casarse y deja que otras reglas ajenas al parentesco determinen la elección del cónyuge).
Las terminologías prescriptivas suelen ser de tipo simétrico o asimétrico, según el sistema de intercambio matrimonial al que corresponda sea simétrico (el intercambio de mujeres siempre se produce entre los mismos grupos o asimétrico (un grupo nunca da mujeres al mismo grupo del que las recibe).

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