Meseta

En el arte post-paleolítico se ponen de manifiesto de nuevo las dos tendencias, una naturalista y otra esquemática, en dos ciclos distintos y con diferentes finalidades.


Arte Levantino


Las representaciones naturalistas del Arte Levantino, con las características propias de este arte vistas en la región valenciana, tienen conjuntos en las provincias de Cuenca (Villar del Humo) y Albacete (Alpera, Minateda y Nerpio), adentrados en la cuenca del Segura.

Arte Esquemático


Del conjunto de ciclos que tradicionalmente se incluyen en el arte esquemático, el mejor conocido y más ampliamente representado en la Meseta es la pintura rupestre Esquemática. Bajo este término se vienen agrupando una serie de representaciones que tienen características comunes:

  • Claro predominio de la técnica de la pintura, predominando el color rojo y ocre, y en algunos casos el negro, amarillo o el blanco, aunque éstos en menor medida.
  • Acentuado esquematismo de sus representaciones, lo que plantea problemas a la hora de su interpretación, si bien en algunos casos se aprecia una reducida tendencia al naturalismo.
  • Su contenido temático en toda la Península puede agruparse en torno a un centenar de tipos más algunas variantes, repartidos entre los siguientes grupos: antropomorfos (los más comunes), zoomorfos (cuadrúpedos), ídolos, ramiformes, pectiformes, soliformes, tectiformes, circulares, armas y útiles, barras y puntos, y motivos varios (ángulos, triángulos y serpentiformes).
  • Localización predominante en covachos y abrigos al aire libre dispersos por toda la Península.

A nivel regional pueden apuntarse algunas características propias, como la ausencia casi total de ídolos al norte del Tajo, frente a una relativa abundancia al sur de los tectiformes rectangulares en abrigos de Badajoz , y una mayor tendencia naturalista en los conjuntos del Monte Valonsandero y de Las Batuecas, donde aparece además la pintura blanca como complemento de la roja, práctica no conocida en el resto de la Península.
La cronología más aceptada defiende su origen en las etapas finales del Neolítico peninsular, apoyándose en materiales muebles de Andalucía (Cueva del Agua) y Levante (Cova de L’Or), una vez que las teoría difusionistas, que lo hacían proceder del Mediterráneo oriental, han sucumbido, abandonándose igualmente su derivación del Arte Levantino. Su período de apogeo corresponde al Calcolítico y su final suele llevar hasta las últimas etapas del Bronce e incluso a la Edad del Hierro.
Existen en la Meseta otras manifestaciones rupestres, incluidas genéricamente en el Arte Esquemático, que difieren substancialmente de la pintura rupestre esquemática. El primero de ellos agrupa una serie de manifestaciones frecuentemente más abstractas que esquemáticas, existentes en cuevas profundas de Segovia, Soria y Burgos, prolongándose por la cabecera del Duero y parte oriental de la región cantábrica, en las que se pueden apreciar desde trazos sueltos grabados o pintados en negro, hasta grandes marañas de trazos paralelos, en zigzag o entrecruzados, junto a un reducido número de representaciones figurativas. el yacimiento más característico con este tipo de arte es la Galería del Sílex, en Atapuerca (Burgos). Su cronología parece corresponder al final de la Edad del Bronce y a la Edad del Hierro.
Otro de los conjuntos con personalidad propia en la Meseta es el de los Grabados de las Hurdes, realizados sobre rocas al aire libre, y la temática suele ser desde los tectiformes rectangulares, escaleriformes, especialmente, hasta los círculos, pies, armas y carros, apareciendo ocasionalmente inscripciones latinas. La cronología alcanza desde el Bronce final a la Romanización.
Existen otra serie de manifestaciones artísticas rupestres de menor entidad:

  • Grabados de la comarca de Santa Mª la Real de Nieva (escenas de luchas a caballo).
  • Grabados de las provincias de Soria y Segovia (herraduras, antropomorfos, zoomorfos).
  • Representaciones de caballos grabados del castro de Yecla de Yeltes.
  • Grabados de cruciformes en las Lagunas de Ruidera.

Compartir