El contexto teórico y socio-histórico de nacimiento de la antropología del parentesco.

LA COLONIZACIÓN BRITÁNICA DE LA INDIA, MANIE Y ANCIENT LAW

En el contexto de la problemática político ideológica suscitada por la colonización británica de la India, Henry Maine escribió su obra, Ancient law (1861), en la que invierte sistemáticamente la imagen de la sociedad basada en el mito liberal del contrato social que reproducía miméticamente en el pasado la imagen que la sociedad a él contemporánea tenía de sí misma: individuos libres, agrupados en familias monogámicas, propietarios de su tierra, de su trabajo y de la riqueza resultante, uniéndose mediante contrato voluntario (bien un solo contrato, bien dos: de Sociedad y de Gobierno) para formar un Estado sobre un determinado territorio.
Maine, en su obra “Ancient Law” (1861), al hablar del mito de la sociedad primitiva, sitúa en los orígenes de la comunidad humana una agregación de familias patriarcales extensas cuyos miembros viven sometidos al poder despótico del patriarca, los derechos y obligaciones de cada cual no derivan de un contrato entre el individuo y la sociedad, tal y como se postulaba en la ideología liberal de la época, sino que está determinados por el status en que se nace; las unidades sociales no se definen por el territorio sino por los vínculos de sangre.
A dicho tipo de familia, de padres e hijos que poseen la propiedad de la tierra en común la llamó la “familia asociada patriarcal”, que sería según Maine la forma original de la familia indoeuropea.
Según Maine una serie de procesos sociales serían los que provocan el paso del status al contrato, de sociedades basadas en la sangre, en las relaciones familiares, a sociedades basadas en el territorio y el estado. A la vez la evolución de las leyes habría ido paralela a ese proceso, siendo la propiedad privada un fruto tardío de la evolución histórica.

LA POLÉMICA SOBRE EL MATRIARCADO Y EL ORIGEN DE LA FAMILIA

En el mismo año 1861, J. Bachofen publicó su obra Das Mutterrech, en la que defendía que en su concepción originaria las sociedades estuvieron controladas por matriarcas, no por patriarcas.
Dicha posición fue defendida también por J.F. Mc Lennan, quien en su libro Primitive Marriage (1865) polemizó violentamente con Maine. El punto de partida que supone el inicio de su tesis es el problema de cómo explicar una costumbre primitiva, el infanticidio femenino.
En opinión de Mc Lennan el déficit de mujeres provocado por el infanticidio femenino había obligado a recurrir al rapto de hembras en el exterior. Esta primera forma de exogamia habría ido acompañada de poliandria.
Dicha poliandria habría generado la imposibilidad de establecer la paternidad en esas condiciones lo que sería la causa de que sólo se pudieran trazar las relaciones de sangre a través de las mujeres. Esa matrilinealidad habría evolucionado hacia la patrilinealidad por dos carriles paralelos: el nacimiento de la idea de fraternidad masculina y el aumento de la riqueza que habría impulsado a establecer reglas de transmisión de la propiedad.
Así pues Mc Lennan sitúa la familia y la propiedad al final de un proceso evolutivo que se inicia con el comunismo y la promiscuidad.
Todo este tipo de teorías evolucionistas hoy parecen ingenuas, al haber utilizado una documentación absolutamente insuficiente para llegar a las conclusiones a las que llegaron. Los sistemas de parentesco no están sujetos a una evolución acumulativa, sino que son modos alternativos de hacer las cosas. Toda la humanidad no necesita pasar por la misma serie de fases, sino que es posible la existencia de caminos alternativos para las distintas sociedades.

TERMINOLOGÍA DEL PARENTESCO Y EVOLUCIONISMO EN MORGAN.

Es muy probable que todas estas teorías sobre el mito de los orígenes de la humanidad no hubieran tenido mayor trascendencia de no haberse producido dos fenómenos complementarios:
  • Su fusión con la problemática del totemismo, con la cuestión del origen y la esencia de la religión.
  • Su confusión, a partir de la obra de Morgan con el problema de la significación de los sistemas terminológicos del parentesco.
El gran descubrimiento de Morgan gira en torno a la diferencia dentro de la terminología para designar a los parientes en las distintas lenguas, entre lo que él llamó sistemas descriptivos y sistemas clasificatorios.
  • Sistemas descriptivos: Aquellos en los que existe un término diferente para cada una de las categorías de parientes nucleares de Ego con distinción de sexo y de generación (padre, madre, hermano, hermana, hijo, hija) y sin que ninguno de estos términos se aplique a cualquier otro tipo de pariente fuera de la familia nuclear.
  • Sistemas clasificatorios: En los que un mismo término se aplica indistintamente a parientes de entro y de fuera de la familia nuclear y sirve para designar de forma común a parientes de diferente línea o grado, de distinta generación e incluso sexo, cuya relación con Ego puede ser de muy distinto género y proximidad desde el punto de vista tanto genealógico como biológico (la misma palabra puede referirse por ejemplo al “padre”, al “hermano del padre y al “hijo del hermano del padre del padre” de Ego).
Dentro de los sistemas clasificatorios Morgan se ocupó sobre todo de dos tipos:
  • Sistema Malayo: Utiliza las distinciones de sexo y generación, pero no las de línea o grado. Clasifica por tanto juntos a los primos con los germanos, a los padres con los germanos de los padres y a los hijos con los sobrinos.
  • Sistema Turanio: Que identifica con los germanos, llamándolos hermano y hermana a una categoría de primos (los hijos del hermano del padre y de la hermana de la madre), a los que distingue terminológicamente de los hijos de la hermana del padre y del hermano de la madre. Esa distinción se bautizará más adelante como distinción entre primos paralelos y primos cruzados.
Morgan llevó hasta sus últimas consecuencias la tesis de que estos sistemas clasificatorios también eran también descriptivos, reflejando una realidad biológica pasada, que había dejado la terminología como reliquia.
De esta forma Morgan sitúo en los orígenes el matrimonio colectivo de un grupo de hermanos con sus propias hermanas, lo que dejaría como residuo el sistema malayo. El paso siguiente había sido la prohibición del matrimonio entre germanos, con el consiguiente imperativo de exogamia, el matrimonio seguiría uniendo un grupo de hermanos con un grupo de hermanas, pero éstas serían las hermanas de otros, esta fase sería el descrito por el sistema turanio.
Otros sistemas clasificatorios los explica Morgan de forma similar, remitiéndolos a diversas formas de matrimonio grupal hasta alcanzar en la cúspide evolutiva lo que llama “familia civilizada”, es decir la familia monogámica detentadora de la propiedad privada de los bienes que produce con su trabajo.
Morgan inaugura un método de estudio, el de la investigación de la terminología del parentesco, señalado que la sociedad primitiva puede ser comprendida en términos de una nueva disciplina técnica, los estudios de parentesco. Australia y sus sociedades aborígenes serían el lugar adecuado para ese estudio.

LA INTERPRETACIÓN “ECONÓMICA” (FRAZER) Y “POLÍTICA” DE LA EXOGAMIA “PRIMITIVA”

Morgan mismo fue quien se encargó de orientar la primera investigación sobre parentesco en el laboratorio australiano, dirigiendo las investigaciones de Fison y Howitt. Fue el primero quien advirtió, sobre bases puramente formales, que una sociedad en la que dos grupos de hermanos intercambian hermanas, arroja como resultado una serie de matrimonios con los hijos de los germanos de sexo opuesto.

Tylor encontró que la pauta matrimonial aislada por Fison, a la que bautizo como matrimonio entre primos cruzados, se daba en numerosas sociedades primitivas como resultado de la división de la población en dos clases o secciones que practicaban la forma más simple de exogamia, por la que un hombre que pertenezca a la clase A solo podrá casarse con una mujer que pertenezca a la clase B.
A ello añadió una hipótesis sociológica, la endogamia es una política de aislamiento, la exogamia una política de alianza de grupos enfrentados a la alternativa que se plantea entre casarse fuera o que te maten fuera.
Las dos razones mencionadas, la organización dualista, más la exogamia produce el matrimonio entre primos cruzados, que permanece como regla aunque las dos clases primitivas desaparezcan o se multipliquen.
Frazer, por su parte, tras constatar la difusión del matrimonio entre primos cruzados en todos los continentes, da una explicación económica del mismo al indicar que en las sociedades australianas la mujer es un preciado bien económico que añade a su capacidad productiva y reproductora la posibilidad de actuar como artículo de trueque, como medio de cambio.
El éxito económico del intercambio comercial de mujeres y su consiguiente repetición en sucesivas generaciones habría adoptado la forma institucional de intercambio de hermanas, con la consecuencia inevitable del matrimonio entre primos cruzados por partida doble, pues los hijos del hermano de la madre serían al mismo tiempo hijos de la hermana del padre.
En cualquier caso ya sea el móvil de la exogamia económico, según Frazer, o político, según Tylor, en ambos casos ésta tiene como prerrequisito y como condición de posibilidad, la exclusión del matrimonio entre germanos, es decir la prohibición del incesto.

EL FUNCIONALISMO BRITÁNICO Y EL INDIRECT RULE

El funcionalismo británico puede ser llamado también funcionalismo estructural, teniendo sus bases en el concepto de “función”, efectuado en primer lugar por Emile Durkheim, conectado con el concepto fundamental de “estructura”, pilar fundamental de los trabajos de Radcliffe-Brown.

La estructura social de la que hablamos podría definirse como el conjunto de todas las posiciones sociales diferenciadas o status derivados de una consideración de pertenencia a agrupaciones sociales, siendo ésta estructura el conjunto central de variables que han de orientar el trabajo de los antropólogos sociales.
En este contexto la única definición aceptable de función para R-B es la de contribución que una institución hace al mantenimiento de la estructura social.
El estudio de las funciones y de la estructura en la que se engloban iba encaminado por los funcionalistas a intentar encontrar cómo y porqué, es decir, según que leyes ocurren las cosas, trascendiendo de los métodos únicamente históricos o descriptivos.

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