La diversidad lingüística: primer nivel descriptivo. Las lenguas del mundo.

Las lenguas del mundo

La diversidad lingüística no puede explicarse sólo por la distancia física entre las sociedades. A veces dos lenguas habladas en sociedades relativamente distantes están relacionadas entre sí (Serbio-croata y lituano, por ej.), mientras que otras habladas en sociedades más próximas no guardan semejanzas.

Números significativos

El número de lenguas vivas actuales se sitúa entre las 4.000 y las 6.000. La divergencia en las cifras se explica porque algunos criterios de clasificación son discutidos y nos faltan datos en otros casos. A veces sucede que se confunde entre lengua y dialecto.

Se consideran lenguas distintas aquellas cuyos hablantes no llegan a entenderse mutuamente.

Desde la perspectiva temporal, las lenguas no pueden considerarse unidades con límites precisos y bien diferenciados. Tampoco es fácil establecer el número de hablantes de una lengua (monolingüismo, bilingüísmo). El concepto de lengua materna alude a aquella que es aprendida en primer lugar y sirve de base para el proceso primario de socialización. Las cifras revelan grandes desigualdades en cuanto a la extensión de las lenguas. El dominio político y económico, los imperios coloniales, la implementación tecnológica, la institucionalización educativa, la evolución demográfica, las direcciones de los desplazamientos de población, etc., son fenómenos que influyen en el número de hablantes de una lengua.

Hay en el mundo 150 lenguas con más de un millón de hablantes.

Un número menor de hablantes no significa necesariamente que la lengua considerada está en peligro de extinción. El factor determinante, a este respecto, es la presión exterior que se ejerce sobre la lengua.

Lenguas amenazadas, lenguas en peligro

Proceso de cambio cultural. “Libro rojo de la UNESCO sobre las lenguas en peligro”: en Europa se registran 94, entre ellas, el frigio, el gaélico escocés, el bretón, el aragonés, el asturiano, el leonés, el romaní, el ladino, etc. Otro ejemplo elocuente es el de Brasil, donde en los últimos años se han dejado de hablar 41 lenguas. Por otra parte, en Alaska, de 20 lenguas nativas, tan sólo 2 continúan siendo transmitidas generacionalmente.

La desaparición de una lengua es un fenómeno histórico que se ha producido incontables veces. Las causas del mismo pueden ser muy variadas: genocidios, catástrofes naturales, cambio lingüístico. No obstante, la situación actual tiene rasgos peculiares, debido a la industrialización, la influencia de los medios de comunicación de masas y la generalización de los procesos de aculturación.

Lenguas y territorios

Las lenguas están desigualmente repartidas en el espacio. Las menos son coextensivas con el territorio de un estado. Si se entendieran las lenguas como entidades diferenciadas, su distribución en el espacio vendría definida por un conjunto de “islas”. Esto no sucede en realidad. El desplazamiento poblacional provoca la alteración del espacio geográfico original de cada lengua.

En la Biblia encontramos el mito de la Torre de Babel, como explicación de la multiplicación de las lenguas.

Nichols: a partir de 300 agrupaciones troncales, sitúa en el mapa 220 lenguas, con el fin de representar espacialmente la densidad de agrupaciones de lenguas.

Construye así un mapa de la diversidad genética de las lenguas, tal como sería en tiempos precoloniales. Constata que la densidad de las agrupaciones de lenguas o su dispersión no obedece a factores intrínsecos a las lenguas. En la densidad alta influyen factores como la latitud tropical, vegetación de sabana, clima suave y no árido, tamaño de población reducido y estructura social simple. Los factores relacionados con la densidad baja serían el bosque contínuo, praderas o desiertos, clima estacional o árido, densidad de población alta y estructura social compleja. Tales factores se han dado en los grandes Estados y los Imperios. En todo caso, una baja densidad se produce siempre que se dé la difusión dominante de una sola lengua.

La imagen de la diversidad desde una perspectiva evolucionista

Tres etapas, asumiendo que la población humana se expandió a partir del continente africano, hace más de 100.000 años.
  1. Sociedades de pequeño tamaño, autónomas y afincadas en ambientes tropicales. Considerable diversidad lingüística.
  2. Gran expansión. Colonización de Europa, Asia interior, Nueva Guinea, Australia y América. Hace 60.000 – 30.000 años. En principio, aumenta la diversidad, aunque en algunas zonas se produce la extinción de muchas lenguas, a juzgar por la baja densidad que detectamos hoy en África y Eurasia.
  3. Desde el final de la última glaciación se produce la emergencia y el desarrollo de sociedades complejas y de economías a gran escala. Con ello se da una mayor reducción de la diversidad lingüística. Ej.: América. Procedentes de las llanuras nororientales de Liberia, entraron por Alaska muchos grupos de pequeño tamaño, en diversas oleadas. Estos grupos hablaban dialectos de una misma lengua. Así, de las lenguas del este de Asia derivan las lenguas americanas. Otra hipótesis postula la existencia de una gran área Circum-Pacífico de lenguas relacionadas entre sí. (Sin embargo, la agrupación troncal de lenguas esquimalo-aleutianas guarda semejanza con las lenguas de Liberia interior y Asia central y no con las del área Circum-Pacífico). Las dos subáreas más antiguas serían Australia y Nueva Guinea, cuyo aislamiento debió producirse entre hace 16.000 años y 8.000 años. Posteriormente, su influencia se fue haciendo notar a través de episodios de colonización no continuados, primero hacia el sudeste de Asia y luego hacia Melanesia.
Para una visión mundial de la diversidad lingüística sería útil distinguir entre zonas residuales (por ej.: el Cáucaso) y zonas de difusión (por ej.: estepas de Eurasia), basándonos en la diversidad relativa, la configuración centro-periferia y el grado de estabilidad interna.

Cuestiones de genealogía

Presupuestos básicos de una clasificación genética:
  1. Provenir de una misma lengua madre o ser ramas de un tronco común.
  2. Diagrama ramificado. Greenberg utiliza para establecerlo la comparación de un vocabulario básico perteneciente a distintas lenguas dentro de un área geográfica determinada, buscando semejanzas sistemáticas de sonidos y significados. Pero no hay que olvidar que, aunque las semejanzas son a veces sorprendentes, pueden deberse al azar ser fruto de la mera combinatoria fonética. Otra cuestión es que no todos los términos tienen una relación arbitraria con sus significados. Así sucede con las onomatopeyas (por ej.: tintineo, susurro, zumbido, chistar, etc.). En otros casos, la frecuencia de determinados términos en varias lenguas (por ej.: papá, mamá), puede estar relacionada con explicaciones anatómico-neurológicas.
Préstamos versus afinidad.

Son fuentes de semejanza en el léxico de las lenguas el préstamo y la afinidad genealógica. Suelen presentarse como alternativas. El préstamo se da entre lenguas contemporáneas en contacto, mientras que la afinidad genética sucede entre lenguas habladas en distintos tiempos.

Conclusiones
  1. La inteligibilidad mutua entre lenguas está sometida a la tensión entre un gradiente y una ruptura.
  2. Diversidad lingüística/diversidad genética.
  3. La clasificación, por sí misma, no es una explicación.

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