Jefaturas, Reinado Y Poder Colonial: Evolución De La Estructura Política De Los Bubis En La Isla De Bioko. Nuria Fernández Moreno.

Esta etnografía relata la transformación que experimentó una estructura política local relativamente acéfala al tomar contacto con otras poblaciones. El trasvase de poderes que tuvo lugar en esta población a finales del s. XIX es un ejemplo más de lo que le ocurrió a numerosos pueblos del África subsahariana. La centralización de jefaturas dispersas, la formación de monarquías o de incipientes estados, y finalmente el traspaso de poderes a instituciones políticas coloniales, ha sido una constante en la construcción de los estados-nación que se crearon tras la independencia de las colonias africanas.

El caso bubi de la isla de Bioko se desarrolla en un periodo de tiempo muy breve pero muy intenso, pues en pocos años se configuró una jefatura centralizada que culminó con la formación de un reinado. Este periodo discurrió paralelo al avance colonial, que en aquellos años era lento. Inmediatamente después de este apogeo de liderazgo local, durante el reinado sucesor, los dos procesos, el de centralización y el de colonización se entrecruzan y es cuando se produce la pérdida de autonomía política bubi al tiempo que culmina una acelerada expansión colonial.

LOS BUBIS

La etnia bubi es la población autóctona de la isla de Bioko, que forma parte de la región insular de la República de Guinea Ecuatorial. Actualmente los bubis representan sólo el 9% de la población. Su procedencia es incierta (diferentes migraciones, de pueblos con una agricultura basada en el cultivo del ñame y de la palmera de aceite; la única evidencia la ofrecen los restos arqueológicos que revelan una primera ocupación paleolítica en torno a los 4 mil años a. c.) Los primeros pobladores bantús de la isla no pueden considerarse antecesores de los actuales bubis que debieron arribar a la isla en el neolítico, este periodo se inicia en la isla de Bioko hace unos 2 mil años prolongándose hasta el s. XIX.

Durante la primera etapa de este poblamiento neolítico que se extiende hasta el s. XI, los pobladores se establecieron fundamentalmente en la costa, formando poblados estables dedicados a la pesca y al cultivo del ñame. A lo largo de la siguiente etapa neolítica, hasta el s. XVIII comenzó el poblamiento del interior de la isla y el inicio de la agricultura intensiva. Ello daría lugar a dos tipos de economía: la agrícola y la pesquera (población interior y la de la costa). Los pescadores harían el trueque por productos agrícolas de los pobladores del interior, a cuyos jefes debían rendir vasallaje. Durante la última etapa neolítica, siglos XVIII y XIX, desaparecen progresivamente la industria de la piedra y de la cerámica; la economía bubi sufre cambios trascendentales como consecuencia de las primeras transacciones comerciales que entablan con extranjeros africanos y europeos quienes les proporcionan las primeras piezas de metal (también a partir de aquí comienzan las primeras referencias escritas de los bubi).

La ausencia de la industria metalúrgica en la isla es para los investigadores la anomalía más destacada del registro arqueológico de Bioko y el argumento principal para haber caracterizado la evolución cultural bubi como un desarrollo exclusivamente insular y un ejemplo excepcional de permanencia en una fase neolítica hasta la llegada de los europeos a sus costas.

La abrupta topografía de Bioko dificultó el contacto con las poblaciones foráneas y propició cierto aislamiento dando lugar a diferentes dialectos bubis que hoy todavía perviven.

LOS PRIMEROS CONTACTOS CON LOS EUROPEOS

Fue en el s. XIX cuando se establecen los primeros europeos, los intereses comerciales se centraron en la demanda de aceite de palma, de vital interés en aquel tiempo para el progreso de la industria en Europa.

En el año 1827 los ingleses fundan en el extremo septentrional de la isla de Clarence (hoy Malabo, su capital). Una década más tarde, España emprende la empresa colonizadora con visos de permanencia junto con las primeras misiones claretianas que fueron los artífices de la evangelización en la isla. La colonización española se prolongó a lo largo de un siglo, hasta que en 1968 la colonia adquiere su independencia.

ORGANIZACIÓN POLÍTICO-SOCIAL

En la actualidad, la organización social bubi se articula en torno a dos grupos de filiación: el matriclan y el patriclan, de manera que la descendencia hereda ambos clanes. Cada matriclan y cada patriclan poseen tres tipos de espíritus: el principal que es venerado como espíritu protector o fundador, de éste proceden los espíritus de la creación y se canalizan por la línea paterna, mientras que los lazos de sangre se transmiten por la materna.

Los clanes bubis son exógamos y segmentados en linajes sin nombre. Tanto los patriclanes como los matriclanes tienen un jefe, asimismo la mujer de mayor edad del matriclan comparte jefatura con el varón.

Antiguamente también existía la poliginia, aunque era restringida a las jerarquías altas y en estos matrimonios se da el valor de la novia (conchas ensartadas en ristras que se empleaban como moneda de cambio y como adornos, símbolo de riqueza). La residencia posmarital era patrilocal. Actualmente el tipo de familia matrilocal es bastante frecuente, agrupando en la misma unidad residencial a tres generaciones: la madre, los hijos e hijas solteros y una o varias hijas con su descendencia.

En el pasado, existía una cierta autonomía de gobierno entre los diferentes clanes propiciado por el aislamiento y la dispersión.

La sucesión de las jefaturas es patrilineal y por orden de primogenitura entre los varones, mientras que la herencia es matrilineal, de forma que para mantener la propiedad dentro del matriclan, el hombre deja la herencia a los sobrinos uterinos.

Por lo que se refiere a la sucesión al cargo de abba, que representa la máxima autoridad religiosa y al trono de la monarquía, intervienen también los vínculos rituales; es decir, para que un individuo pueda acceder al trono su páter legal (el esposo ritual de su madre) y no su padre biológico es quien debe pertenecer al clan real; y lo mismo sucede con el abba. En el caso de monarquía, la madre también debe pertenecer al clan real. Únicamente el abba puede coronar al rey y viceversa.

Todos los patriclanes, a su vez se dividen en subpatriclanes con distinto rango social lo que evidencia la existencia en el pasado de una jerarquización social interna muy estructurada.

JEFATURAS BUBIS EN EL SIGLO XIX. LUCHAS INTERNAS: FUSIONES Y ESCISIONES DE LOS CLANES

Los procesos de fusión y escisión como mecanismo de adaptación en los sistemas de linajes es un problema recurrente en la historia de los pueblos. Esta dinámica ha sido muy frecuente en la isla de Bioko, lo cual provocó una continua reestructuración del sistema de jefaturas.

Entre los bubis los relatos de fundación de pueblos son relatos de guerras y huidas.

La supremacía de unos pueblos sobre otros desencadenó estas guerras fraticidas que duraron hasta finales del s. XIX, motivadas por litigios territoriales o por secuestros de mujeres.

La mayoría de las guerras tuvieron lugar entre comarcas vecinas, en ocasiones varias comarcas aceptaban la autoridad de un único jefe de gran prestigio.

MIGRACIONES DE LOS CLANES BUBIS EN EL INTERIOR DE LA ISLA

Todas estas guerras dieron lugar a numerosas migraciones de los diferentes pueblos bubis por el interior de la isla, lo cual, les obligó a establecer nuevos asentamientos a los que denominaron con los mismos nombres de los que procedían y de los que se escindieron. Por ello hay tantos nombres de poblados repetidos en la actualidad que presentan mayor interés para explicar las divisiones internas entre ellos.

El desplazamiento de patriclanes o segmentación de los mismos hacia otra parte de la isla, provocó también la división de los matriclanes al llevar consigo a las mujeres.

LUCHAS EXTERNAS CONTRA LOS ASENTAMIENTOS CRIOLLOS

A los enfrentamientos que se desataban entre los bubis, se vinieron a sumar los que mantuvieron con otros pueblos africanos que habían ido estableciéndose en la isla. Al fundarse Clarence, la armada inglesa la utilizó como base para el control y la represión del tráfico de esclavos, que eran liberados en la isla. Así, fueron poblando el norte de la isla con una población criolla de krumanes y con otros libertos, a sus descendientes se les llamaría fernandinos. A lo largo del s. XIX (primera mitad), la colonización del litoral de la isla estuvo protagonizada por estos criollos, cuya actividad principal fue la de comerciar con los bubis y con los barcos europeos que recalaban en la isla.

Estos asentamientos, al principio, fueron aceptados por los bubis con resignación y cierto escepticismo, nunca aceptaron su presencia, pero tampoco los expulsaron. Poco después surgieron los conflictos por la tierra, demandada cada vez más por los nuevos colonos. Por otra parte, las disputas entre las poblaciones criollas por la función de intermediarios entre los nativos y los europeos provocaron numerosos enfrentamientos conocidos como “las guerras de Luba”. Los krumanes cometían continuos atropellos contra los bubis arrasando sus poblados. El comercio estaba marcado por la violencia y los abusos de los krumanes entre quienes también buscaban refugio las mujeres bubis repudiadas por adulterio.

Durante la 2ª guerra de Luba, en la primera etapa, los fernandinos se aliaron con los bubis para desbancar a los krumanes, para después luchar contra los bubis y extender así su mercado por todo el litoral (mediados del XIX). En este momento, los españoles inician tímidamente su expansión por el control de la colonia, y es entonces cuando se tiene conocimiento de la autoridad que ejercía el rey Moka sobre toda la región meridional de la isla.

LA MONARQUÍA BUBI

La monarquía llegó con la última migración a la isla de Bioko. En la zona montañosa interior del sur de la isla, se concentraron en un mismo lugar los dos grandes núcleos del poder: el religioso y el político. Y aquí es donde se inicia la centralización de las jefaturas dispersas por la isla.

EL REINADO DE MOKA: CENTRALIZACIÓN DE JEFATURAS Y APOGEO DE LA MONARQUÍA

En la 2ª mitad del s. XIX, las dificultades a las que se enfrentó España para colonizar sus posesiones derivaban de la ignorancia de aquellos territorios. El proceso de colonización se caracterizó por una precaria organización política y administrativa, debido a lo cual la soberanía de España únicamente era reconocida por los pueblos costeros, mientras que en el interior los jefes creían que eran independientes.

En el interior debió ocurrir una evolución social cuya consecuencia fue que los distintos estados que había se confederaron reconociendo la autoridad de Moka como jefe indiscutible. Representaba entre los bubis la línea más conservadora y distante con respecto a las relaciones que debían mantener con los españoles. Llegó a prohibir a todos los bubis ofrecer hospitalidad y víveres a cualquier extranjero que se aproximara a sus dominios. Según Baumann esta política era positiva para los bubis, ya que advertía el peligro que tendría su pueblo al contactar con los blancos. Moka se consideraba además el jefe de todos los extranjeros de la isla, y su permanencia en ella era una concesión que les hacía.

Moka vivía recluido en el valle, lo que originó con este aislamiento fue un gran misterio en torno a su persona, pero no le impidió conocer todo lo que ocurría bajo sus dominios, ni recaudar los tributos que exigía. Para lo cual existía una segunda dinastía, conocida como Bioko. Los reyes de esta dinastía se desplazaban por toda la isla ya que eran los responsables de mantener la paz entre los poblados, asimismo eran los intermediarios con el rey y le daban cuentas de todo lo que acaecía. El rey garantizaba protección y orden.

Una de las claves que contribuyó a reforzar el dominio de Moka sobre los jefes de otros poblados fue su superioridad militar. Moka instauró la lujúa para controlar todos los pueblos meridionales y acabar con las continuas luchas que mantenían entre ellos. Estas sociedades políticas guerreras se encargaban del gobierno y de la defensa de cada comarca. Cada tribu estaba organizada en 4 sociedades públicas que correspondían a 4 generaciones, pero sólo una de ellas gobernaba. Estas sociedades tenían un carácter supraclánico, pues sus miembros pertenecían a cualquiera de los patriclanes.

Moka reforzó también las instituciones relacionadas con la justicia, que junto con la lujúa desempeñaron un papel clave en la expansión y control del poder, y por tanto en la centralización. Moka desarrolló una forma de gobierno basada en una fuerza militar de nobles guerreros y en una asamblea compuesta también por nobles.

Con el paso de los años, el oscurantismo que rodeaba al rey Moka se fue desvaneciendo. Él conocía la llegada de los misioneros y finalmente transigió para ser visitado por los españoles. A partir de entonces se sucedieron una serie de encuentros entre el rey y los misioneros, aunque mantenía su actitud de no permitir establecer ninguna misión en el valle ni enviar niños a la escuela. Trataba de manipular la influencia europea sin que fuera abatido por ella.

Al final del reinado de Moka, los misioneros introdujeron el cultivo de la patata en el valle, lo que facilitó rápidamente la misión evangelizadora de aquel foco de resistencia que tanto empeño había tenido en vencer. Moka fue ampliando sus concesiones desde el momento en que la misión se estableció en el valle. A partir de entonces el gobierno colonial se abre paso hasta lograr el control político de los nativos durante el siguiente reinado.

El 23 de febrero de 1899 murió Moka, al año Sas Ebuera que había sido su lugarteniente, usurpa el trono al legítimo heredero (Malabo), Sas era un hombre poderoso, miembro de la corte y el ejército pero no era de la monarquía, y la política conciliadora de Moka en sus últimos años contrastaba con la de él, que prohibía a sus súbditos que trataran con los españoles. Se negó a recaudar los tributos y a reglamentar la propiedad la propiedad según dictaba el gobierno colonial, con lo que fue arrestado y trasladado (murió en el hospital al negarse a comer por creer que le iban a envenenar).

REINADO DE MALABO. DECLIVE DE LA MONARQUÍA Y TRASPASO DE PODER A LA AUTORIDAD COLONIAL

En 1904, año de la muerte de Sas Ebuera, Malabo es coronado como legítimo heredero. Su reinado se caracterizó por la apertura hacia los españoles y la buena relación con los misioneros, este periodo estuvo marcado por el sometimiento a la autoridad colonial.

Durante su mandato concurrieron una serie de sucesos:
  • se disuelve la lujúa
  • el sumo sacerdote abba muere sin dejar sucesor
  • las revueltas iniciadas por Sas desencadenó la llamada guerra del bubi (se negaban a realizar los trabajos forzosos)
Todo esto desencadenó un giro en la estructura del poder centralizado.

En 1917 los bubis ya estaban completamente desarmados, y en los años 20, la autonomía bubi estaba aplastada. El gobierno y las misiones comenzaron el proceso de reunificación de las aldeas y poblados en las llamadas rancherías, desde donde resultaba más fácil llevar a cabo la evangelización y el control de la población. Esto trastocó la sociedad bubi, supuso una reestructuración de los hábitos de los bubis en todos sus ámbitos: político, económico y en la convivencia de la vida cotidiana, pues les obliga a un modo de vida más sedentario y gregario. Las jerarquías políticas se vieron modificadas y con ellas las jefaturas de los clanes. La adjudicación de los pequeños terrenos para cultivo estaba en manos del gobierno colonial. Así consiguieron reunir a la población en torno a las iglesias y misiones que iban construyendo. Pero no lograron conseguir la mano de obra suficiente para trabajar las fincas.

En 1937 murió Malabo, le sucedió su hermano Oriche, pero en estos dos últimos reinados lo que quedó patente fue el declive de la monarquía bubi, limitándose a ser una autoridad simbólica. Aunque los consejos de poblado poseían un cierto margen de autoridad en materia de asuntos locales.

ARGUMENTOS SOBRE LA EVOLUCIÓN DE JEFATURAS A MONARQUÍAS

La centralización durante el proceso de formación del estado bubi nunca fue completa. La isla nunca fue totalmente gobernada por un solo jefe, pues cada poblado tenía su jefe, y varios poblados formaban un distrito con un jefe al frente. También existían jefaturas sobre varios distritos que se agrupaban en comarcas o regiones. El hecho de que Moka consiguiera imponer una paz entre todos ellos no significa que gozara de un poder absoluto sobre toda la isla; el final de su reinado es un claro ejemplo del riesgo de fragmentación.

¿Por qué surgió una monarquía centralizada en aquel momento concreto y en aquel lugar? ¿por qué esa dinastía fue capaz de mantener y expandir su supremacía en gran parte de la isla? La supremacía emergió en el contexto del s. XIX, donde existía un comercio marcado por la violencia de los conflictos tanto entre los bubis como entre éstos y las otras poblaciones africanas asentadas en la isla. Como consecuencia de esto las jefaturas bubis experimentaron numerosas escisiones provocando una estructura social de “bola de nieve” (Barnes): cada subordinado acaba actuando como un superior y los jefes menores al escindirse van formando su propia organización política.

ARGUMENTOS A PROPÓSITO DE LAS ESCISIONES

A lo largo de la historia de los pueblos se ha comprobado la existencia de un problema recurrente de adaptación en los sistemas de linajes; se trata de los procesos de fusión y escisión. Según la teoría de la Circunscripción de Robert Carneiro (1970), estos problemas de adaptación se generan a partir de fluctuaciones, debidas bien a la escasez de los recursos, bien al descenso o al aumento demográfico, es decir, cuando se produce un desequilibrio insostenible entre recursos y densidad de población. Las escisiones de los grupos según Harris (1988) forman parte de una estrategia para dispersar las poblaciones, reducir el crecimiento dentro de una misma aldea y evitar explotar conjuntamente un mismo territorio compartiendo beneficios. En estos casos donde la población está sometida a una presión demográfica ciertos segmentos de la población tienden a desplazarse geográficamente.

Volviendo al caso bubi, uno de los desencadenantes principales de los enfrentamientos tanto entre los bubis como contra los krumanes, era el rapto de mujeres. La población bubi padeció un descenso progresivo desde finales del s. XIX coincidiendo también con el periodo de centralización y se prolongó durante la colonización. Por el contrario, los asentamientos de los extranjeros africanos fueron aumentando desde mediados del s. XIX relegando a la población bubi a un segundo lugar.

En consecuencia, las escisiones de los clanes bubis que configuraban aquel panorama de jefaturas relativamente independiente, podrían ser atribuidas más que a las condiciones del entorno al ámbito político de las relaciones de poder, a luchas internas por el liderazgo de jefaturas.

ARGUMENTOS SOBRE LA CENTRALIZACIÓN DE JEFATURAS

Los argumentos más comunes para explicar la aparición de los reinados o la centralización de jefaturas, se basan en la acumulación de suficiente riqueza y poder en la defensa frente a las intrusiones extranjeras. Otro factor fue el aislamiento inusual de los bubis, pues a pesar de la temprana presencia europea siempre trataron de mantenerse aislados, trasladando incluso, sus asentamientos a lugares inaccesibles.

El liderazgo de Moka no estuvo basado en la riqueza sino en la legitimación espiritual. La dimensión sagrada de esta monarquía, expresada en las complejas normas de sucesión al trono, de rituales de coronación y en la intervención ritual y jerárquica de los ceremoniales agrícolas, estaba reforzada por la presencia y participación conjunta con el abba, que era la máxima autoridad religiosa.

La necesidad de defenderse frente a las intrusiones extranjeras fue una de las causas que impulsó los procesos de unificación y centralización.

La población bubi se sometió bajo un mismo mando, no por un problema de subsistencia, sino porque la inseguridad y la amenaza a la que estaban sometidos hacía más necesaria la unión. Inseguridad debido a los continuos enfrentamientos internos, y amenaza en un doble frente: la que suponía el imparable avance colonial y las que sufrían con las continuas luchas contra los comerciantes africanos. Todo ello sin olvidar su condición de población minoritaria en la isla. El control extranjero del comercio en la costa fue debilitando su estructura socio-política, las fuerzas económicas y sociales remodelaron radicalmente la sociedad bubi.

¿Por qué surgió en un solo lugar y en esa región en concreto? ¿Por qué se materializó en la figura de Moka en ese preciso momento?: la situación socio-política bubi de entonces era suficientemente propicia para unirse y someterse bajo un mando que surgiera con suficiente carisma. Había también una disposición por parte de la población a aceptar la idea de una jefatura suprema como gobierno deseable. Los elementos que confluyeron para la aparición del reinado en el valle son evidentes: este lugar reúne todas las condiciones favorables:
  1. la monarquía ya residía en esa región que se encuentra entre las montañas del interior meridional de la isla, un lugar de difícil acceso, donde la colonización no llegó hasta el final, ya que se inició en los poblados septentrionales cuyos asentamientos están en el litoral;
  2. en el valle de Moka también residía la jerarquía religiosa que contribuía a legitimar la dimensión sagrada de la jefatura política y reforzaba la idea de centralización;
  3. lo que diferenció a Moka de otros posibles líderes fue que logró implantar unas nuevas y eficaces instituciones militares y judiciales; pudo y supo reforzar el elaborado sistema de estratificación social que ya tenían los bubis.

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