Sociedades de cazadores recolectores

El enclave ideológico: los pueblos cazadores actuales no son ni prehistóricos ni un reducto ahistórico. Caza-recolección: la estrategia de subsistencia más antigua. Los entornos ecológicos. El territorio. Flexibilidad de la organización y género: la división del trabajo y la organización familiar. Tipos de intercambios: la reciprocidad. Los indios del noroeste americano: cazadores recolectores y jerarquías sociales. La polémica de las sociedades cazadoras como sociedades de la abundancia y del ocio.

RESUMEN DE LOS PROBLEMAS CENTRALES:
  • Caza recolección: la estrategia de subsistencia más antigua. Perspectiva histórica.
  • Organización social flexible: la banda. Tamaño y control demográfico. El territorio.
  • Diferentes estrategias de adaptación entre cazadores recolectores. La división sexual del trabajo.
  • Tipos de intercambios. La reciprocidad generalizada.
  • Cazadores recolectores, ¿son las sociedades de la abundancia y del ocio?. La igualdad y la diversidad de pueblos cazadores recolectores.
GUIA DE LECTURAS:

Dicotomía entre pueblos que recolectan alimentos, mediante caza, pesca y recolección (frutas, verduras, setas, tubérculos, huevos etc.) y pueblos productores que parten de técnicas de domesticación de animales y plantas. Además nos encontramos un modelo evolutivo, basado en la medida de la mayor o menor complejidad cultural, cuyo planteamiento es netamente evolucionista.

Los cazadores recolectores estarían organizados en bandas nómadas sin liderazgo fuerte, con adaptación notable a sus ambientes ecológicos, igualitarios (sólo distinciones de género y edad), con organización de parentesco flexibles y fluidas, con claro predominio de la reciprocidad generalizada y, mediante un comportamiento de resistencia, estarían aislados unos pueblos de otros y de la marcha de la historia desde hace unos 12.000 años.

Sin embargo esto no es tan simple: muchos reunen las características mencionadas, pero las conocidas en la actualidad han sido expulsadas por otros pueblos (agricultores, pastores o capitalistas) a las zonas más marginales (desiertos, tundras, montañas o selvas tropicales), por lo que no se puede extrapolar su ejemplo.

Las intersecciones con otros pueblos (vecinos horticultores, comerciales europeos o colonizadores) han sido constantes. Muchos han vuelto a la caza recolección después de abandonar otros modos de subsistencia (agrícolas o en minas).

Con todo lo dicho, debemos poner en su sitio las correlaciones y la rigidez de las tipologías, olvidarnos de presupuestos eurocéntricos del “buen salvaje” y tener en cuenta el amplísimo grado de variedad en las sociedades humanas, aunque utilicemos una serie de tipologías orientativas.

Los cazadores siempre han sido el prototipo de los primitivos de los humanos. Ideológicamente tanto podían encarnar el “buen salvaje” como “la lucha de todos contra todos” hobbesiana, siempre acuciados por la escasez, el hambre, las horas de trabajo y la penuria. Estereotipos que desaparecieron de forma progresiva según se iban estudiando. A partir de la obra MAN THE HUNTER, el debate dio un giro copernicano: lejos de la imagen Hobbesiana, el número de horas que la mayoría dedicaban a la subsistencia y la relativa falta de escasez de alimentos hizo proclamar a Sahlins que los cazadores, mejor adaptados al medio ambiente y social que nosotros, los occidentales, vivían en la auténtica sociedad de la abundancia y del ocio.

Las tendencias actuales se centran en dos temas de debate:
  • El debate “revisionista”, centrado en la negación del carácter prístino y que aporta como novedad una infinidad de datos sobre las relaciones históricas de los cazadores con otros pueblos, de tal forma que los nuevos estudios se centran en el análisis de estas relaciones interdependientes, así como en la constitución de algunos pueblos como cazadores-recolectores tras abandonar otras formas de subsistencia.
  • El debate de la “igualdad”. Centrado en el análisis de asimetrías entre los géneros. Dada la obsesión de los primeros tiempos en las calorías, los primeros enfoques sobre estas cuestiones se centraban en el estudio de la división sexual del trabajo en las bandas (hombre cazador/mujer recolectora) y quién aportaba más a la dieta (las mujeres), pero quién obtenía más “prestigio” repartiendo carne (los hombres)
TEXTOS COMPLEMENTARIOS:

El espacio social. Una de las críticas que se ha hecho a ciertos estudios que parten de la perspectiva de la ecología cultural para estudiar sociedades ce cazadores-recolectores, es la falta de reconocimiento de que el entorno es sobre todo el espacio social y cultural en el que transcurren las vidas.

M. Godelier (1989): Lo ideal y lo material:

Para los pigmeos la selva es amigable, hospitalaria y benévola. En ella se sienten seguros, en todas partes. La oponen a los espacios roturados por los bantúes, como hostil, con mucho calor, agua contaminada que mata, y donde abundan las enfermedades. Para los bantúes por el contrario, la selva es hostil, intrahospitalaria y mortífera, donde rara vez se aventuran y siempre con gran riesgo. La ven poblada de demonios y espíritus malignos de los que los pigmeos constituyen, si no la encarnación, al menos sus representantes. Esta oposición corresponde ante todo a dos modos de usar la selva, basados en dos sistemas técnicos y económicos distintos. Los pigmeos cazadores-recolectores se orientan bien en la selva, que ampara en su interior todas las especies animales y vegetales que explotan para sobrevivir. Para los agricultores bantúes sin embargo es un obstáculo, que es necesario abatir con el hacha, trabajo penoso, y suelo poco fértil, por lo que se ven obligados a desplazarse, obligando a enfrentarse de nuevo a selva virgen y a otros grupos de bantúes, con idénticas necesidades.

La reciprocidad generalizada.

E. Cashdan, plantea en dos breves textos la cuestión de la moral de la reciprocidad y el cambio que supuso desde que Sahlins lo planteara, la consideración de los cazadores recolectores como las “autenticas sociedades de la abundancia”.

E. Cashdan: Cazadores y recolectores: el comportamiento económico en las bandas.

Un cazador eficaz está dispuesto a compartir las ganancias, esta estrategia posee un buen sentido económico. Es capaz de confiar en que los demás compartirán con él en caso de no correr con suerte.. La seguridad de la repartición es más importante que un exceso temporal de carne. La confianza en que los otros actuarán de forma recíproca no es automática, sino fruto de una sólida ética de compartir y de “reciprocidad generalizada”.

La mezquindad y el egoísmo son rechazados entre cazadores recolectores.

Los cazadores y el trabajo.

E. Cashdan: Cazadores y Recolectores: El comportamiento económico en bandas.

Podemos rechazar el viejo estereotipo de que cazadores y recolectores se veían obligados a trabajar todo el tiempo con el simple propósito de conseguir alimentos. Un corolario de esta concepción errónea era que la agricultura, más productiva, los liberó de su opresiva existencia y les permitió disponer de tiempo libre para “generar cultura” y ocio. Pero ese no es el caso. Aunque el origen de la agricultura es un problema complejo, la visión prevaleciente entre los antropólogos es que no iniciaron sus propios cultivos hasta que se vieron forzados a ello por la disminución del rendimiento en la caza y recolección, provocada quizás por un aumento en la densidad poblacional.

LOS CAZADORES-RECOLECTORES DE NIVEL FAMILIAR:

El crecimiento y dispersión de cazadores-recolectores sirvió de contexto a nuestra evolución biológica y como fundamento para todos los desarrollos culturales posteriores. Las economías cazadoras-recolectoras poseen la forma más simple de producción de subsistencia. A pesar de la variabilidad, tienen en común ciertos elementos de uso de los recursos, de tecnología, de propiedad y de organización.

Lo que Lee denomina modo de producción cazador-recolector se atribuye a una densidad de población baja, ante las cuales dicho modo de producción es probablemente el más eficiente; ha prevalecido hasta que densidades más altas lo hicieron inviable. La eficiencia de una estrategia de subsistencia está inversamente relacionada con su intensidad. En poblaciones bajas, la eficiencia es alta y la atracción relativa por la agricultura o ganadería se ve disminuida.

Sahlins sostuvo que las necesidades limitadas de los caz-rec pueden verse satisfechas en sólo unos pocos días de trabajo a la semana, dejando tiempo libre para actividades no económicas. Un amplio estudio transcultural de Hayden, que considera el tiempo dedicado a procesar alimento sumado al tiempo empleado en procurárselo, concluye que caz-rec necesitan ocupar sólo entre dos y cinco horas al día.

Viven una buena vida, y el cambio evolutivo desde esta economía simple no puede ser visto simplemente como un asunto de desarrollo tecnológico. Pero ¿por qué tan largo periodo (millones de años) de densidad poblacional baja?.

Al menos cuatro factores biológicos y culturales asociados con un modo de vida caz-rec, se combinaron para mantener la población baja. Primero una deficiencia calórica crónica disminuye la fertilidad, a causa de los ciclos estacionales de disponibilidad de alimentos y capacidades limitadas de almacenamiento, los periodos de escasez fueron comunes. Segundo, un largo periodo de lactancia retrasa una nueva ovulación, puesto que la mayoría de los alimentos silvestres no son indicados para el destete, la lactancia permanece como la principal fuente de alimento durante dos o tres años. Tercero, el intenso ejercicio físico necesario para una recolección móvil puede disminuir la fertilidad femenina. Cuarto, a causa de que los nacimientos poco espaciados suponen dificultad en sociedad nómada, el infanticidio puede haberse utilizado para espaciar los nacimientos.. A pesar de que estos factores operaron de manera diferente bajo condiciones medioambientales distintas, la fertilidad de los grupos móviles es baja.

Desastres periódicos como sequías, pueden provocar hambrunas reduciendo la población, que con tasas bajas de crecimiento tardarían en recuperar su volumen.

La eficiencia de caz-rec de baja densidad reside también en decisiones pragmáticas relacionadas con la dieta, la tecnología, el movimiento y la afiliación del grupo. Son conscientes del coste, y por ello usan sólo una porción de los recursos disponibles, y varían dietas de un lugar a otro para minimizar costes y riesgos de obtención. La dieta de muchos de ellos prioriza las plantas (más abundantes) por encima de animales. Cuando la caza es abundante se da el caso contrario. Las dietas son producto de un proceso de toma de decisiones que tiene en cuenta el coste de adquirir recursos.

La tecnología empleada es, de manera característica personal, a pequeña escala, generalmente disponible para todas las familias, con muchos usos y portátil . Con poder limitado para transformar el ecosistema y con poca alteración de la disponibilidad de los recursos por la explotación humana. Sin embargo no es en absoluto simple, en el sentido de carente de inteligencia. Se trata de soluciones apropiadas y a menudo ingeniosas a los problemas de la obtención de recursos al mínimo coste.

Siguen un patrón cíclico de agregación y dispersión que responde a la disponibilidad de comida.

Se han ofrecido distintas explicaciones de la organización social cazadora-recolectora.

El nivel familiar de los caz-rec de baja densidad se presenta como un modo efectivo de vivir en unas condiciones medioambientales y económicas particulares. Con tecnología personal, división del trabajo elemental (por sexo y edad) y el trabajo preciso para una actividad de obtención raramente sobrepasa el ámbito de la familia. Con poca territorialidad y un movimiento libre de la población a través de una región, los recursos necesarios están disponibles de manera mas o menos directa para todos los hogares. Sin embargo este nivel elemental de organización es siempre parte de un sistema social más complejo que reúne a las familias en campamentos y redes regionales.

Las causas primarias de formación de grupos es la gestión del riesgo, la tecnología, la guerra y el comercio.

La gestión del riesgo es muy importante y promueve la formación de lazos sociales informales y flexibles entre familias.

El problema crítico del riesgo se genera a partir de dos circunstancias económicas de alguna manera diferentes. Primero de manera más general existe el riesgo asociado a la recolección de plantas. En lo cotidiano recolectar es bastante predecible, ya que las plantas son sésiles, y una vez localizadas se hallan disponibles hasta la cosecha . De año en año, los recursos vegetales son impredecibles. Para compensar esa variabilidad la población debe ser móvil, para explotar las mejores oportunidades. Pero para poder hacerlo las familias deben mantener amplias redes regionales de relaciones, a menudo con intercambio y matrimonios mixtos, que les den acceso tanto a la información de lugar de recursos como a los territorios propios de otros grupos. La flexibilidad en la composición del grupo y la ausencia de exclusividad territorial están en la base de la economía cazadora-recolectora y del uso de recursos silvestres fluctuantes.

Segundo, el riesgo asociado con la caza, la cual es impredecible día a día, y además con posibilidad de volver con las manos vacías, el campamento compensa estos altos riesgos diarios compartiendo carne. Compartir y cooperar están generalmente limitados a la carne y no disminuyen la independencia de la familia que se puede mover de un campamento a otro.

Por lo general el nivel familiar de organización está desestructurado. El ceremonial y el liderazgo existen (específicos del contexto y poco elaborados) para resolver dificultades particulares de cohesión del grupo.

Algunos estudiosos describen la banda como la forma básica de organización social humana, que evolucionó bajo condiciones de caza y recolección. Existe en caz-rec, especialmente cuando la caza exige un alto grado de colaboración. Sin embargo, como grupo corporativo territorialmente definido que regula los matrimonios y el uso de los recursos parece inapropiado , ya que restringiría la flexibilidad de movimiento del que depende su supervivencia.

Es poco razonable identificar una forma primitiva de organización social. Al contrario, como la caza y la recolección mismas, es de esperar que las instituciones sociales humanas hallan sido muy variables. Lo común a las sociedades humanas es su maleabilidad, la manera en que los humanos forman relaciones apropiadas a sus condiciones de vida.

Caso 1. Los shoshón de la Gran Cuenca:

La organización social de estos caz-rec no estuvo formalizada, las relaciones temporales y mínimas, por encima de la familia eran ad hoc. Las unidades familiares elementales se reunían y separaban según disponibilidad fluctuante de recursos silvestres. Su organización del trabajo, patrones de movimiento y asociación se adaptaron a la explotación de recursos dispersos e impredecibles con tecnología simple.

EL MEDIO Y LA ECONOMÍA:

Medio seco, con precipitaciones bajas que en meses de invierno caen en forma de nieve, vegetación escasa. El agua, en particular durante los calurosos y secos veranos, se halla restringida a pequeñas fuentes y arroyos. La topografía aparece quebrada. Tanto las precipitaciones como la temperatura dependen de la altitud.

La aguda variación en alturas y microclimas a nivel local tiene como resultado una disposición vertical de microclimas. Se encuentran distintas plantas y recursos animales dentro de estos microclimas distintos. En las zonas altas boscosas se hallan las económicamente importantes.

La estacionalidad es extrema. Los veranos seco e inviernos húmedos establecen unas condiciones difíciles para una sociedad tecnológicamente simple.

El medio natural de los shshón es severo. Los recursos son escasos, no están disponibles durante gran parte del año y su permanencia de un año a otro es poco fiable. Que unos caz-rec que usaban una tecnología simple pudieran sobrevivir aquí es un testimonio de su ingenio. La población, la economía de subsistencia y la organización social se entienden mejor como soluciones pragmáticas a tales condiciones severas.

La densidad de población fue baja.

Fueron cazadores-recolectores de amplio espectro, hicieron un uso limitado del riego. La caza fue importante aunque secundaria en la dieta.

La tecnología incluía objetos simples portátiles (palos para cavar, bastones para extraer semillas, canastos y arcos y flechas, que podrían ser manufacturados por cada casa. La obtención de alimento, incluía toda la recolección de plantas y larvas y algo de caza, no requería otra cooperación que la propia familia individual. Los hombres cazaban y construían las estructuras necesarias para la familia y el campamento. Trabajaban a menudo en grupos.

La guerra era algo raro o inexistente. Se producían actos individuales de violencia, pero la agresión entre grupos era poco frecuente.

El comercio existió. Lo más importante fue el intercambio de alimentos por materias primas como la obsidiana, para la cual no había en su territorio sustitutos satisfactorios.

En resumen, los caz-rec shoshón tuvieron que resolver algunos problemas fundamentales de producción y reproducción. Tuvieron que recoger suficiente cantidad de alimentos vegetales, que completaban con la caza. Hubieron de lidiar con un clima extremo y un importante riesgo de falta de comida. Tuvieron que desarrollar patrones de aparejamiento apropiados y encontrar maneras fiables para obtener las materias primas necesarias. La organización familiar, con formación de grupo ad hoc, liderazgo y ceremonial, fue la manera efectiva de conseguir estas cosas.

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Recolectar era actividad individual. El riesgo diario es en general bajo. La caza individual era común, pero la caza en grupo era quizá más importante en términos de contribución en el abastecimiento alimentario. Las batidas de liebres eran batidas impresionantes que requerían la coordinación de grupos bastante grandes. Con menos frecuencia (quizás una sola vez cada 12 años) se organizaban batida de antílopes.

La distribución y organización de los grupos estaban adaptadas a los patrones medioambientales y corresponden a problemas de obtención de recursos. El movimiento anual de la población respondía al ciclo estacional de la disponibilidad de recursos. La verticalidad del medio y la estacionalidad conducían a un movimiento muy definido, llamado a menudo migración estacional.

Así, la mayor parte del año se movían como unidades familiares individuales (padre, madre, hijos y a menudo un yerno, abuelos y otras personas estrechamente emparentadas). Esta unidad llamada por Fowler “camarilla familiar”, corresponde a la familia elemental de Steward. Cada familia era una unidad económica y de toma de decisiones separada.

Durante el otoño e invierno se reunían en campamentos de distintas unidades familiares en torno a recursos comunes. Estos campamentos no tuvieron un sentido de integración comunal ni un líder de grupo. La razón fue la proximidad al agua y las piñas, y también por la escasez del invierno, de manera que cobraba sentido juntar los recursos y compartir riesgos.

En momentos de abundancia, muchas familias se reunían para un festival bullicioso.

La diversión del bullicio, marcaba un grupo suprafamiliar temporal, que además del ocio, tenía un número importante de relaciones económicas:
  • La reunión juntaba el trabajo de muchas familias, sin el cual la caza cooperativa habría sido imposible.
  • Llevaba al uso más eficaz posible de los animales cazados.
  • Permitía compartir información sobre lugares de alimentos (reducción de costes de búsqueda).
  • Oportunidad para el comercio de materias primas, y para tejer una red de amistades a través del intercambio.
  • Momento excelente para encontrar mujer y marido.
El ceremonial ac hoc ejemplifica una característica importante de los caz-rec dispersos. El desarrollo del ceremonial se intensificó cuando los territorios empezaron a definirse y diferenciarse. La ceremonia es una invitación oficial a los vecinos a entrar en el territorio de un grupo sin miedo a un ataque.

Estas reuniones infrecuentes, pero importantes desde el punto de vista económico y social, subrayan tres puntos:
  • Que el aumento de población depende de recursos localmente densos que con frecuencia son efímeros e impredecibles.
  • Que el liderazgo resuelve problemas específicos a la hora de organizar las actividades de un grupo, aunque, como el mismo gran grupo, este liderazgo es efímero y especifico del contexto.
  • Que las actividades festivas están muy ligadas a patrones estacionales e irregulares de disponibilidad de recursos, que animan la formación de los grandes grupos por razones económicas.
Hubo también una ausencia aparente de territorios fuertemente marcados. Los territorios del grupo eran vagos en la mayor parte de los casos. Por el contrario los derechos flexibles y no exclusivos para usar los recursos vegetales y animales parecen haber sido la norma. La guerra no tuvo gran importancia y no estuvo organizada con anterioridad a los tiempos de contacto.

La descripción de Steward de los pragmáticos y flexibles shoshón constituye la base para nuestro modelo de sociedad de nivel familiar en la que el ceremonial, el liderazgo, la guerra y la territorialidad tienen poca importancia. Service, por el contrario argumentó que el nivel familiar de los shoshón era simplemente el remanente etnográfico de una sociedad de “bandas” suprafamiliares, las cuales habían sido llevadas a hábitats marginales por grupos que usaban caballos y pistolas. Sólo la arqueología puede decidir que modelo se adapta mejor a los shoshón prehistóricos, la cual dice que en una zona de recursos dispersos e impredecibles, el patrón se ajusta al pronóstico de localización de Stewuard, y constituían una sociedad de nivel familiar.

El caso shoshón ilustra así dos tipos de organización de caz-rec:
  • Una población de baja densidad, resultado de recursos dispersos e impredecibles, que se organiza al nivel familiar, con una organización suprafamiliar en gran manera informal y ad hoc.
  • Una población de mayor densidad, resultado de recursos más ricos y seguros, que se organiza a un nivel superior, como grupo local con un territorio definido.
La base de recursos ricos y predecibles permitió la formación de un grupo suprafamiliar y lo obligó a defender sus recursos contra la usurpación por parte de poblaciones que habitaban en medios menos favorables.

Caso 2. Los ¡Kun del Kalahari:

El problema central es hasta qué punto se puede ver a los ¡kung etnográficos (los años 50 y principios de los 60) como grupos aislados útiles para construir modelos de las sociedades caz-rec que existieron en la prehistoria. En su trabajo original, Lee recalcó el aislamiento de este pueblo y creyó que proporcionaban el marco para la gestación de economías y sociedades caz-rec independientes, con anterioridad a la expansión agrícola y la dominación colonial. Denbow y Wilmsen atacaron esta postura argumentando que durante dos milenios los khoisan existieron como parte de una amplia economía regional en la que desempeñaron el papel de pastores clientes. Al mismo tiempo que reconocía que comerciaban con el exterior, Lee defendía que tal comercio era relativamente minoritario y que no justificaba una transformación de su sociedad; Wilmsen y Denbow contestaron que los khoisan eran parte de la pobre y rural Botswana, y que su economía caz-rec era una respuesta a los vínculos periféricos e inestables con la economía mundial. Con los datos arqueológicos, Sadr sostiene que los ¡kung eran cazadores recolectores (no ganaderos) y que hasta hace poco no se vieron inmersos en economías regionales ni mundiales.

Aquí se considera que fueron caz-rec independientes en gran medida y que su etnografía puede ayudar a explicar las dinámicas de las sociedades a nivel familiar.

Sin tener lazos históricos con los shshón, sin embargo son similares en muchos elementos culturales, y las diferencias pueden responder a condiciones económicas y medioambientales opuestas.

También son caz-rec que dependen ante todo de recursos vegetales en un medio seco. Las densidades de población son bajas, con un nivel de organización familiar que permite flexibilidad máxima de movimiento y matrimonio, mientras que la organización suprafamiliar es informal y cambiante. La territorialidad, el liderazgo y el ceremonial son sd hoc y poco desarrollados, y la guerra inexistente.

Las decisiones sobre la dieta las toma la familia sobre la base de evaluaciones sencillas de costes y beneficios.

A pesar de ello no viven en familias aisladas, sino en campamentos unidos por redes personales de intercambio que interconectan familias y sus campamentos a través de amplias regiones, para manejar los riesgos diarios de la caza y los riesgos a más largo plazo.

EL MEDIO Y LA ECONOMÍA:

Los ¡kung, el grupo lingüístico septentrional del pueblo khoisan, comprende más de 15000 personas que viven en lo que actualmente son los estados de Botswana, Namibia y Angola. Están en el desierto del Kalahari, gran cuenca seca que da la impresión de una inmensa meseta. Con roca subyacente cubierta por arena salvo en los infrecuentes afloramientos y lechos erosionados de los riachuelos. El principal relieve topográfico son dunas.

El ciclo estacional se caracteriza por un invierno seco y verano lluvioso y caluroso. Reconocen 5 estaciones basándose en las diferencias de temperatura y lluvia, y en las cuales se va de época de plenos recursos (precipitaciones y temperaturas cálidas), bajos... hasta las nuevas lluvias que reverdecen el campo con rapidez y una nueva disponibilidad de recursos vegetales. Existe una estacionalidad definida por tanto.

De un año a otro las precipitaciones son variables y los años secos con recolecciones pobres de plantas no son infrecuentes. Hay sequía dos años de cada cinco, y una sequía severa un año de cada cuatro. Y los patrones de precipitaciones tienen un carácter muy localizado y pueden producir una marcada variación local en el abastecimiento de alimentos.

El medio es plenamente natural, apenas lo han alterado.

El agua está limitada, las fuentes permanentes son bastante raras. Hay unas 100 plantas comestibles, entre ellas unas cuarenta especies que producen raíces y bulbos utilizables y treinta bayas productivas de frutos.

Los vegetales suponen aproximadamente el 70% del consumo calórico.

En la descripción de Lee se observa que la gama de recursos vegetales consumidos es impresionante, que además muestra una selectividad considerable y una flexibilidad para minimizar los costes de obtención y responder a la variabilidad para minimizar los costes de obtención y responder a la variabilidad del entorno en el espacio y en el tiempo. Tanto Lee como Tanaka registraron una jerarquía de alimentos preferidos, clasificados según los costes de obtención y lo apetecibles que sean.

Los animales también son importantes en la dieta. Más de 50 especies de mamíferos se registran en el área, con varios ungulados. La quebrada topografía, sin embargo, restringe el tamaño de las manadas a grupos pequeños o animales sueltos, y la escasez de agua limita las poblaciones animales. Los cazadores clasifican a estos según su abundancia y biomasa individual. Los ungulados, más abundantes, son los más comúnmente cazados. Otros animales comestibles, como lagartos, ratones, avestruces, búfalos africanos y elefantes se evitan por su baja biomasa individual, su gusto desagradable, alto nivel de peligro o alto coste de obtención.

La intensidad del uso del suelo disminuye al aumentar la distancia a una fuente permanente de agua. Ocupan normalmente un campamento durante unas semanas y sacan todo lo que pueden de éste.

La dieta es variable por estacionalidad y coste. Los años malos causan una ampliación significativa de la dieta. El movimiento anual a través del medio, como el de agruparse en torno al agua limitada en invierno y dispersarse luego hacia los recursos vegetales, está concebido para minimizar los costes de obtención. Lee lo denomina “dialéctica de concentración y dispersión”. Distintos campamentos (de dos a seis) se agrupan en torno a una sola charca. Con las lluvias primaverales se dispersan rápidamente hacia campamentos temporales en los bosques de mongongo, donde usan el agua que se deposita en los huecos de los árboles. Son campamentos más pequeños (una decena de personas), y únicamente s ocupan durante unos pocos días cada uno. Al verse llenos estos depósitos estacionales con las lluvias de verano la población se dispersa al máximo, aunque permanecen cerca tanto del agua como a los recursos. Con la llegada del otoño, los depósitos empiezan a menguar, la población retorna a las charcas mayores y finalmente a las fuetes permanentes. El objetivo es mantener la máxima dispersión posible de campamentos manteniendo la disponibilidad de agua. Objetivo que corresponde a la estrategia de minimizar costes de obtención en términos de desplazamientos desde y hacia el campamento, y es otro ejemplo más del principio de asentamiento que Steward describió como “competitivo” entre los shoshón.

Los patrones de dieta y movimiento muestra hasta qué punto se considera el coste a la hora de decidir qué recursos se explotan y cómo. Su alta selectividad y flexibilidad (en espacio y tiempo) corresponden a la disponibilidad cambiante de los recursos y a los costes de obtención.

Las condiciones del medio, a causa de su efecto directo sobre la obtención, determinan en gran medida la naturaleza de la economía de subsistencia y características sociales y culturales a ella asociadas. Ecología, economía y sociedad (Steward) de “núcleo cultural.”

El orden en la densidad de población por tanto, corresponde aproximadamente con la disponibilidad de fuentes de agua permanentes. La población no se distribuye de manera uniforme en una zona dada, sino que es más alta hasta una distancia de un día de viaje de las fuentes de agua permanente.

¿Qué limita la población a estas densidades bajas en una sociedad caz-rec como esta?. La explicación obvia es la escasez de los recursos y la correlación de la densidad de población con la disponibilidad de agua parece corroborarlo. No obstante para Sahluns, no vivían en la abundancia y Lee deja claro que raramente tienen problemas para conseguir lo suficiente para comer.

Quizá, en lugar de la escasez media, deberíamos centrarnos en la escasez periódica.

La dieta, generalmente bien equilibrada, puede en ocasiones ser baja en calorías, con el resultado, según Howell de que las tasas de fecundidad en las mujeres son bajas. Además las sequías periódicas devuelven a la población a niveles muy por debajo de la capacidad media de sostén.

Otro factor que limita el crecimiento poblacional es el largo periodo entre nacimientos, que quizás el motivo sea la productividad potencial de la madre como recolectora, que puede verse mermado por el número y peso de los hijos. Para mantener el espaciamiento deseable Birdsell ha propuesto que el infanticidio puede ser usado por caz-rec. Aunque también se puede pensar en deficiencias nutritivas, y el largo periodo de lactancia, hecho éste determinante por la falta de un alimento de destete apropiado (ambos factores inhiben la ovulación).

En resumen, se piensa que cierta combinación de factores biológicos y económicos, junto con los ocasionales años desastrosos, actúan para mantener la población baja, y que esta densidad de población permitió a los caz-rec continuar al margen de la economía basada en el pastoreo. No obstante, en la década de 1920, los ganaderos herero ya se estaban introduciendo en la zona y a finales de los 60, la ganadería en expansión creó una fuerte demanda de trabajo para cuidar el rebaño herero, cuyo tamaño estaba degradando el ecosistema y su capacidad para sostener la subsistencia de los caz-rec. Los ¡Kung se han convertido en ganaderos sedentarios.

La tecnología ¡Kung consiste en unas pocas herramientas multiusos hechas de materiales que se pueden conseguir localmente. Los útiles normales se fabrican con materias naturales que precisan de pocas modificaciones. Durante algún tiempo el metal recogido o comerciado ha sido repicado en frío hasta conseguir la forma deseada para puntas de flecha y cuchillos, y los bienes importados como la cerámica y los cazos de metal occidentales son cada vez más importantes. Pero las herramientas tradicionales se manufacturaban individualmente a partir de materias para el propio uso del que los hacía.

A diferencia de los shoshón, no tienen instalaciones para el almacenaje de alimentos vegetales, presumiblemente por que la comida no almacenada está disponible en cantidades adecuadas durante todo el año. A pesar de que tampoco almacenan agua para prolongados periodos está documentado que los /gwi entierran cientos de cantimploras de huevo de avestruz rellenas y preparadas para la estación seca.

A pesar de su simplicidad, la tecnología es efectiva y a menudo ingeniosa.

La guerra en el sentido de agresión intergrupal organizada, no está presente entre ellos y se disuaden las señales externas de violencia. No se permite que ésta se expanda en un conflicto dentro del grupo, debido a la importancia decisiva de los lazos intergrupales, sino que las disputas se saldan con separación.

El intercambio, en especial de productos artesanos, y ahora especialmente de bienes occidentales, existe y, como en otras sociedades caz-rec, probablemente existió en pequeña escala en la prehistoria.

El comercio frecuente pudo no haber sido necesario, ya que la gama de objetos usados estuvo limitada y era de larga vida. No existió nada parecido a la especialización económica.

Para resumir brevemente, los problemas más importantes de producción y reproducción a los que se enfrentaron los ¡Kung fueron notablemente similares a aquellos que afrontaron los shoshón. Tuvieron que recoger un abastecimiento adecuado de alimentos vegetales de baja densidad y tenían un suplemento en la caza de animales dispersos e impredecibles. Sus problemas de estacionalidad y posible falta de alimentos, si bien, menos extrema que los que tenían que afrontar los shoshón, fueron ampliamente análogos, como fueron sus necesidades por un sistema de confianza para encontrar parejas y una manera de obtener bienes especiales de artesanía a través del comercio. No es de extrañar que el patrón general de la organización de los ¡Kung sea muy similar al patrón de los shoshón. El papel diferente de la caza y su aplicación en la organización del campamento es la mayor diferencia.

LA ORGANIZACIÓN SOCIAL:

Como en otras economías de subsistencia simples, la familia con su propia vivienda y hogar forma la unidad económica y social elemental. El individuo o la familia toma todas las decisiones económicas básicas.

La organización del trabajo es, como la tecnología una respuesta simple y directa a los problemas de obtención. La mayor parte de las actividades de subsistencia pueden ser desarrolladas por individuos que trabajen separadamente. Las mujeres son recolectoras, también realizan algo de manufactura, la mayor parte de la preparación de alimentos y se ocupan en exclusivo de los hijos. Los hombres son cazadores, también recolectan un poco y desarrollan una parte considerable de la manufactura, especialmente de las armas que utilizan para cazar.

La recolección se realiza generalmente de manera individual o en pequeños grupos. Estos trabajan en paralelo, sin división del trabajo y sin una ganancia obvia en la eficiencia con respecto a la obtención en solitario.

Al cazar, los hombres también trabajan solos o en pequeños grupos. Puesto que no existen manadas en el Kalahari, las partidas de caza grandes son poco prácticas. Una partida de caza para grandes animales está formada por entre uno y cuatro hombres. Una vez herido mortalmente a un animal, de tres a seis personas lo descuartizan y se llevan la cerne al campamento. Esta actividad precisa de un esfuerzo de trabajo cooperativo, puesto que un solo cazador no puede transportar una gran pieza él mismo y sin ayuda tendría que abandonar carne aprovechable para carroñeros.

Una organización suprafamiliar es esencial para la supervivencia de la propia familia. Los dos niveles de organización suprafamiliar son el campamento y la red regional entre campamentos y entre familias. A pesar de que estos niveles son muy flexibles e informales, son esenciales para manejar los problemas del riesgo de la subsistencia.

El campamento es el grupo local básico, un grupo de personas no corporativo, organizado bilateralmente, que vive unido durante al menos una parte del año. Tiene cinco o seis pequeñas cabañas de hierba. Cada una acoge a una familia nuclear, y un campamento está formado por distintas familias de parientes cercanos. Los grupos del campamento que incorporan y pierden miembros, se desplazan a través del medio para situarse cerca de recursos críticos. A veces, especialmente en invierno, se hallan cerca los unos de loas otros. En otros momentos se hallan dispersos y separados a través del vasto y despoblado territorio.

El límite superior del tamaño de un campamento se ve impuesto por disputas internas que lo fragmentan y por los costes de subsistencia más altos asociados a los grupos más grandes. El límite inferior se establece por el deseo de mantener una proporción entre productores y dependientes, de aproximadamente tres s dos, y por los requerimientos de la caza.

El acto de compartir, que es un valor cultural importante y que puede verse con claridad en la distribución de carne procedente de la caza de una gran pieza, une al campamento económicamente. Compartir de manera generosa la carne ataja dos problemas:
  • Distribuye la comida que posiblemente no habría podido ser aprovechada por una sola familia sin almacenarla.
  • Comparte el riesgo de cazas impredecibles, de manera que todas las familias obtienen una parte, sin tener en cuenta el éxito individual de un cazador.
El intercambio de carne elimina lo que de otra manera podrían ser momentos de envidia y fricción intensas, cuando la suerte de un cazador se ve confrontada con el fracaso de los otros. La caza crea la necesidad de un grupo de intercambio mayor que la familia nuclear y socializa a través de la reciprocidad generalizada.

A pesar de que el grupo tiene una importancia económica capital para los ¡Kung, su pertenencia no está definida de una manera rígida. Las personas se pueden afiliar a un campamento a través de ascendencia bilateral o matrimonio, de manera que una familia puede unirse a cualquier otra en distintos campamentos. Las normas de matrimonio son muy flexibles y ayudan a crear una red de relaciones familiares entre campamentos. Las visitas que implican una obligación recíproca, son tan comunes que el número de personas en un campamento varía de un día al siguiente. Los individuos forman redes amplias de intercambio, estas permiten a una familia desplazarse de manera relativamente libre a través del espacio, y un ajuste rápido a las oportunidades económicas cambiantes a través del territorio. Son fundamentales para la adaptación a los cambios en la disponibilidad de recursos.

Las redes regionales se crean cuando los campamentos se agrupan alrededor de charcas permanentes durante la estación seca. Este es el momento de realizar ceremonias y actividades entre campamentos. La estación seca es un periodo de actividad social, y el ritmo de vida cambia totalmente cuando la población se reúne. Lee insiste en que esta concentración población ofrece fuertes recompensas sociales además de económicas. Los lazos dentro del campamento y entre campamentos distintos se crean y se refuerzan con actividades como la negociación de matrimonios, socialización y el intercambio.

La concentración y dispersión dialéctica representa una ambivalencia humana muy real y básica hacia la vida en grupo. EL individuo autosuficiente y su familia disfruta de la independencia y habilidad para controlar su propio destino. El grupo ofrece recompensas sociales y asistencia económica en momentos críticos, pero también limitaciones, frustraciones y conflictos personales. El grupo social reducido satisface aquello que Goldschmidt llama “necesidad por el afecto positivo”. La tensión entre familia y grupo persiste, pero es secundaria respecto a las manifiestas ventajas económicas y sociales del grupo. Este finalmente se fragmenta cuando los recursos se hallan ampliamente distribuidos y son predecibles y solamente se reúne de nuevo cuando los recursos se encuentran localizados y son inciertos.

La movilidad regional requiere reducir el énfasis en la territorialidad.

El territorio de alcance propio es el área que usa de manera más frecuente, no delimitado, ni exclusivo y que no se define de manera activa. No se basa en fronteras reconocidas, sino que se centra en un recurso clave, la charca.

Reconocen regiones (n!ore) de entre doscientos cincuenta y quinientos kilómetros cuadrados, que se asocian con un grupo nuclear con una larga residencia en el área.

El acceso dentro de una región no parece restringido a los miembros del campamento asociado y sus visitantes. Un campamento distinto debe pedir permiso al grupo nuclear para usar los recursos regionales, especialmente el agua. Este derecho aunque puede ser rechazado, si es concedido, impone una obligación recíproca.

La falta de territorialidad es algo inevitable en un medio inestable, en el que la población debe distribuirse continuamente según los requerimientos de los recursos variables.

No defienden el territorio per se, sino que el acceso a los recursos está controlado por esos acuerdos recíprocos que excluyen a los extraños sin conexiones sociales.

En resumen, el campamento tiene una composición fluida y no una naturaleza corporativa clara. Aunque el intercambio omnipresente de carne entre miembros del campamento puede dar a éste la apariencia de un grupo claramente definido, en muchos otros aspectos no es más que una reunión oportunista de familias independientes.

Como insinúa esta valoración, no tiene un liderazgo establecido, este es mínimo e informal. Son sociedades igualitarias (actividades grupales, planes conjuntos, decisiones sin foco de autoridad o influencia).

Pero la edad y las capacidades especiales confieren respeto, y la opinión de una persona respetada influye a la hora de tomar una decisión. Este “liderazgo” es en gran medida específico de un contexto, como una partida de caza en concreto, y que no se extiende de manera general a los asuntos del campamento. La mayoría de las decisiones tomadas por el grupo se toman por consenso, son en gran medida informales y se alcanzan a través de una larga discusión que concierne a todos.

Los ¡Kung viven ahora en un mundo transformado por la invasión y la incorporación de sociedades y economías externas (ganaderos herero, que dan acceso al empleo y bienes externos, y que también cambian el medio externo). Se han sedentarizado. Lamentablemente algunas de sus habilidades, como seguir un rastro los ha hecho valiosos párale ejército, y su fama como resultado de la película de éxito “Los dioses deben estar locos” los convirtió en otra atracción turística.

Para ser culturas sin lazos históricos y en extremos opuestos de la tierra, los shoshón y los ¡kong son notablemente similares. Regiones marginales para la agricultura y ganadería, y como resultado la caza y recolección continuaron siendo el modo de subsistencia básico hasta el pasado reciente. En ambos casos la población es escasa y está muy dispersa, y ambas economías de subsistencia, esencialmente pragmáticas, seleccionan entre posibles recursos alimentarios.

Sin embargo existen diferencias que reflejan contrastes específicos en sus medios naturales.. Por ejemplo el almacenaje en los shoshón, acuerdos recíprocos en campamentos en los ¡kong. Los unos son una sociedad dicotomizada, desmembrada en familias que recolectan los recursos vegetales y que se concentran fugazmente para cazar en grupo. Los otros representan una posición intermedia más estable.

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