El Paleolitico Medio

Concepto del Musteriense y sus facies

En el desarrollo del interglaciar Riss/Würm se produjo una situación climática de pulsaciones frías y recalentamientos sucesivos: se va asentando entonces el paleolítico medio, con el musteriense como conjunto cultural mejor reconocido en el SO. de Europa. El musteriense más antiguo remonta el interglaciar Riss/Würm (a fines de la glaciación Riss en algún sitio), hace + de 125.000 años; y alcanza su plena expresión en las oscilaciones Würm I y Würm II, que ocupan en su conjunto unos 40.000 años (aprox. desde 75000 hasta 35000 a. C.). Durante este espacio de tiempo tiene su desarrollo el Musteriense, que está constituido por un vasto conjunto industrial, dentro del que se han distinguido varias facies que se caracterizan por la utilización de técnicas de trabajo diferentes.

A diferencia del Achelense, que es una cultura con instrumentos de gran tamaño (bifaces, hendidores, triedos y cantos tallados) asociada a lascas, el Musteriense se caracteriza por el empleo masivo de las lascas, con las que fabrican conjuntos instrumentales de tipo medio (raederas, puntas, denticulados, muescas, cuchillos de dorso), de los que desaparecen total o parcialmente, según las facies, los bifaces. En los años 50, M. Bourgon y F. Bordes dedujeron del cómputo de las industrias musterienses del SO. francés (Périgord y zonas próximas) la existencia de algunas asociaciones reiteradas entre determinados grupos de instrumentos. El valor porcentual del grupo de las raederas sirvió en especial para definir las facies de ese complejo industrial. Son 4 grupos generales, con subdivisiones y matices, que se vienen utilizando para clasificar las colecciones líticas del musteriense de Eurasia y N. de África. Las facies identificadas básicamente en el modelo de referencia son:
  1. Musteriense típico, de acuerdo con el efectivo industrial del yacimiento epónimo (Le Moustier, en Dordogne), en que se aprecia un significativo peso de la tradición tayaciense y levalloisiense, abundando las raederas sobre lasca de diversos tipos y siendo muy habituales las piezas apuntadas (puntas musterienses y levalloisienses, por ej.).
  2. Musteriense charentiense, caracterizado en su conjunto por la proporción dominante de raederas. Se subdivide en 2 grupos –La Quina y La Ferrassie, por los 2 yacimientos de referencia- según que las lascas obtenidas mediante técnica levallois hayan sido empleadas o no. En el tipo La Quina, de carácter no levallois, supone el efectivo de raederas (50-80%), siendo piezas de trabajo muy cuidado sobre soportes altos, como tipos carenados de retoque escaliforme con un frente bastante convexo. Los conjuntos del tipo La Ferrassie se caracterizan por el uso muy frecuente como soportes de las lascas levallois; siendo también alta la proporción de raederas presentes, han disminuido las de tipo carenado y aumentan las de filo denticulado.
  3. Musteriense de denticulados, con un fuerte porcentaje de lascas denticuladas y con muescas (35-50%), pocas raederas y apenas bifaces y puntas de dorso. El índice de lascado levallois varía según los yacimientos.
  4. Musteriense de tradición achelense, estructurado en 2 subgrupos . La más antigua, fase A, ofrece un índice de bifaces del 8-10%, un nº discreto de raederas y de cuchillos de dorso y una cierta cantidad de denticulados; aparte de proporciones variables de instrumentos propios del paleo. sup. (buriles, perforadores, raspadores, etc.) y de lascas de técnica levallois. La fase más reciente, la B, ofrece una disminución del nº de bifaces (2-8%) y de raederas y el proporcional aumento de los instrumentos más propios del paleo. sup., de los cuchillos de dorso y de los denticulados.
Esos grupos de combinaciones de tipos de instrumentos no responderían, según la opinión de sus definidores, a una evolución unilinear y en etapas sucesivas sino que se integrarían en un “complejo cultural en ebullición”. Algunos prehistoriadores piensan que esas facies acaso representen otros tantos conj. de utensilios de carácter funcional común serían los lotes de instrumentos que los diversos grupos humanos debían tener a su disposición, según la situación de los territorios y las variaciones que posibilitan determinadas labores de explotación. De forma que aquellos grupos de utensilios podrían servir preferentemente para trabajar la madera, el hueso y las pieles (equipamiento musteriense típico), para tareas relacionadas con el descuartizo y carnicería de las piezas cazadas (facies charentiense) o para el tratamiento de materias vagetales (de denticulados), etc.

Esta independencia en el desarrollo de las diversas facies musterienses ha de ponerse en relación, no sólo con la existencia de dif. tradiciones cuturales, sino también con la presencia de distintos grupos humanos. Hasta hace poco se había supuesto que el Musteriense, en gran parte, era la obra del hombre de Neandertal, tipo humano de pequeña talla y formas macizas, de cráneo reducido y aplastado, con la frente huidiza, robustos arcos superciliares y de mandíbula inf. prognata y sin mentón; pero parece que no fue éste el único hombre musteriense, pues se apunta la presencia de un nuevo tipo humano, los anteneandertales, cuyo origen se fija en el paleo. inf. a partir de algunos restos óseos que presentan evidentes rasgos humanos de carácter moderno. El hombre de Neandertal desapareció como un final de una estirpe, en tanto que los anteneandertales parecen haber perdurado, como señala la presencia de algunos de sus rasgos en los hombres del Paleo. Sup.

Durante los tiempos musterienses, a las formas tradicionales de vida al aire libre en las cercanías de los ríos se incorpora la ocupación de cuevas y abrigos, quizás en busca de una mayor seguridad y protección. Su antecedente en la Pen. se encuentra en los niveles achelenses de la cueva del Castillo (Puente Viesgo, Santander). Propio de las regiones con formaciones cárstico-calcáreas, este nuevo tipo de habitación se extendió rápidamente por todas las áreas con calizas de la Pen., asentándose principalmente en la cántabro-vasca, en la mediterránea y en las cordilleras surbéticas (en las restantes zonas continúa la vida al aire alibre). Más tarde, este género de vida cavernícola será básico durante los tiempos del Paleo. Sup. de Europa occidental.

Características regionales

Aunque el Musteriense parece encontrarse en la mayor parte del territorio pen., sin embargo, las distintas facies aparecen mejor definidas dentro de unas áreas que en otras. Los yacimientos del Musteriense de tradición achelense parecen mejor representados en Cantabria y en el valle del Manzanares. Dentro de la 1ª se cuenta con un grupo de 3 yacimientos en cueva, Castillo, Morín y Pendo, cuyas industrias, encuadrables en la fase B de dicha facies, presenta no obstante diferencias notables con la misma, ya que en ellos aparece un imp. nº de hendidores, faltando totalmente los bifaces, por lo que se les ha considerado como propios de una subfacies, Musteriense de hendidores. La Cueva del Castillo (Puente Viesgo) contienen un nivel musteriense, comprendido entre un Musteriense superior típico de tipos peq., y un claro Auriñacense. Los hendidores, de diversos tipos, son de talla cuidada y se hallan asociados a puntas, raederas, buriles, etc., y a una fauna de ciervos, rinoceronte de Merck y elefante antiguo. En Cueva Morín aparecieron varios niveles de Musteriense de denticulados. Los instrumentos recogidos son de tipo variado y su tallado es no-levallois. Estas mismas características ofrecen los materiales del nivel XIII del Pendo.

También en cueva, en el área levantina, se encontró un nivel con Musteriense de tradición achelense en Cova Negra (Játiva), intercalado entre niveles de facies Charentense, cuyos materiales ofrecen un índice levallois bajo, pero significativo, buen nº de raederas y denticulados y unas pocas bifaces.

El resto de los yacimientos de esta facies se encuentran situados al aire libre y repartidos por casi toda la Pen., siendo el núcleo más imp. el situado en el valle del Manzanares (Madrid), de los que proceden num. instrumentos, que se consideraron como propios del Musteriense de tradición achelense (necesitan revisión), suponen la mayor concentración de restos instrumentales de esta facies en la Pen.

La facies Musteriense típica está poco representada en la Pen. En la Meseta S. se encuentra la cueva de Los Casares, en Riba de Satelices (Guadalajara), que presenta una sucesión de 4 ocupaciones, que han sido consideradas como propios del Musteriense típico de formas peq. con un bajo índice técnico levallois, abundantes raederas y elementos facetados y escasos cuchillos de dorso, que los aproximan un tanto al Charentense de tipo Ferrassie. La fauna presenta el conejo, la cabra montés y el caballo, como animales dominantes, junto con ciervos, grandes bóvidos, corzos, sarrios, osos, panteras, leones y un rinoceronte (interestadio Würm I/II).

En el valle del Manzanares se señalaron, hace años, varios yacimientos en terraza con Musteriense de tipos peqs. En Cataluña, el Musteriense típico señalado en la cueva de En Mollet (Serinyá, Girona), con instrumentos de cuarzo de talla no-levallois, muy abundantes, mientras que los de cuarcita y sílex presentan un mayor índice de talla levallois, con fauna de ciervo, bóvido, caballo, rinoceronte de Merck, elefante antiguo, hiena,…

En el área andaluza se conocen como propios de esta facies pocos yacimientos. La cueva de la Carigüela, de Piñar (Granada), ha proporcionado interesantes niveles musterienses típicos, ricos en raederas y con imps. hallazgos de huesos humanos. Aunque, sin duda el yacimiento más imp. es el de Gorham’s Cave (Gibraltar) con 4 niveles, separados por estratos estériles. El más antiguo presenta una pobre y escasa industria de técnica levallois, con conejo y ciervo, como dominantes, que se ha situado en el interestadio Würm I/II. Los 2 niveles intermedios, también con notable índice levallois y abundantes raederas de varios tipos, escasos cuchillos de dorso y algunos tipos laminares, asociados a una fauna de conejos, cabras y ciervos, como dominantes, seguidos además de bóvidos, caballo, hiena, rinoceronte,…, que responden a un clima templado propio del interestadio de Würm I/II.

La facies del Musteriense de denticulados se encuentra en las zonas del N. pen. y en cuevas, aunque también se proyectó hacia las zonas meridionales. En Santander, las cuevas de Morín y del Pendo contienen 2 estratos de denticulados separados por un nivel del Musteriense de hendidores, dominando en áquellos las raederas y las lascas con muescas. La fauna dominante es de bóvidos, ciervos y caballos, habiéndose situado estos niveles dentro del Würm I en sus inicios, para los niveles más antiguos, en tanto que los posteriores al Musteriense de hendidores se sitúan en la fase Hengelo del interestadio de Würm I/II. En Asturias, en la cuenca del Nalón, se conoce desde hace años, la cueva del Conde o del Forno (Tuñón), en la que aparecieron 2 niveles atribuidos a las facies denticulada, aunque el inf. contiene un bifaz de forma trianguloide que supone contactos con el Musteriense de hendidores.

En Cataluña, en el Abric Romaní y en el Abric Agut (Capaelladas, Girona), se han encontrado restos de facies denticulada. En el 1º, apareció una industria de índice levallois poco imp., abundante en raederas, elementos denticulados, raspadores simples, cuchillos de borde y alguna punta pseudolevallois; mientras que el Abric Agut se han encontrado raederas y otros denticulados que se han supuesto del Würm II/III.

La facies del Musteriense Charentense, en sus 2 subfacies, La Quina y La Ferrassie, parecen, por el momento, abundar + en la parte oriental de la Pen. En la Meseta N. se conoce la cueva de la Ermita (Hortigüela, Burgos) con 2 niveles superpuestos, cuyos materiales (raederas, denticulados y algún cuchillo de dorso) presentan un débil índice levallois. En la región valenciana se encuentra quizás el yacimiento musteriense + imp. en Cova Negra (Bellús-Játiva). El bloque + antiguo presenta, en sucesivas ocupaciones, una serie de variantes en sus conjuntos líticos, entre los que se observa la abundancia en todos ellos de raederas, la oscilación en el nº de denticulados y un índice levallois muy bajo que en la última ocupación pasa a no-levallois, siendo además escaso el nº de puntas. En el bloque superior se observan análogas tendencias tipo Quina, con fuertes índices no-levallois y laminas, por lo que se le ha considerado como una especie de subfacies Para-Charentense. Todos los niveles se han encuadrado dentro de los Würm I y II.

La facies del Charentense, tipo Ferrassie, se encuentra establecida en el área mediterránea. De Cataluña se cita la Bóvila Sugranyes (Reus), el abrigo de la Pechina (Játiva), cuyo nivel superior contiene una industria muy semejante a la del nivel sup. de Cova Negra, de caracteres Para-Charentenses y otro inf., + antiguo, con un índice levallois no muy alto, abundantes raederas, excelente retoque tipo Quina y pocas láminas, raspadores y buriles.

En Portugal, en general, el Musteriense se encuentra al aire libre, especialmente en las terrazas del Tajo.

Los hallazgos antropológicos

El tipo neandertalense es bien conocido en Europa desde los hallazgos de mediados del siglo pasado en el S. pen. (Gibraltar) y en Alemania (Neanderthal). Destacan, entre sus rasgos, una elevada capacidad craneana (con una media de 1.450 cm3), una estatura en torno a los 1’55 m, unos brazos ligeramente alargados y, en ellos, un especial desarrollo del brazo con respecto al antebrazo. La cara tiene un notable prognatismo, con mentón mínimo en una mandíbula fuerte, y unos ojos aparentemente hundidos bajo salientes arcos superciliares; la forma de su cabeza, dolicocéfala, es ligeramente aplanada.

En la Pen. Ib. son relativamente abundantes los yacimientos de ocupación en cuevas y abrigos, o al aire libre, de aquel tiempo; pero es reducido el repertorio de restos óseos de esos hombres, sin que lo recuperado hasta ahora pueda referirse a disposición de enterramiento.

En la cuenca del Duero, formaciones calizas de la sierra de Atapuerca a orillas del Arlanzón (15 km Burgos) acogen un complejo aparato cárstico con cerca de 40 cuevas hasta ahora inventariadas. Tanto Cueva Mayor-Sima de los Huesos como Trinchera-Gran Dolina están aportando imps. conjuntos de huesos humanos.

En Sima de los Huesos, hasta la campaña de 1993 se habían recuperado + de 1.300 huesos humanos correspondientes a un grupo de al menos 29 individuos en su mayoría jóvenes. Su tipología antopológica se asimila con la de los anteneandertales del tipo europeo. Constituye éste un registro importantísimo de pob. del pleistoceno medio, de antes de los 250.000 años. Este conj. antropológico SH resulta ser el lote por hoy + completo de huesos poscraneales (paqrtes del tronco y extremidades) del registro mundial de ese tiempo.

Del depósito de travertino del lago de Banyoles (Girona) procede la mandíbula completa probablemente femenina (unos 50 años edad) hallada en 1887. El sitio del yacimiento se dataría en el pleistoceno sup. (interglaciar Riss/Würm o Würm I). Ofrece esa mandíbula varios rasgos arcaicos y otros modernos, y se la ha clasificado como de Homo erectus de tipo progresivo, con la caracterización de los anteneandertales europeos en proceso de neandertalización.

De Gibraltar proceden 3 lotes antropológicos distintos. En la cantera de Forbe se halló en 1848 un cráneo de adulto femenino, buen espécimen de Homo neanderthalensis acaso de su variedad mediterránea; poco después se recuperó un molar juvenil en la brecha fosilífera de la cueva de Genista. En la excavación de Devil’s Tower se encontraron varios trozos del cráneo de un niño de 5 años, en un nivel datado en fecha anterior a los 30000 a. C.

En niveles de ocupación del paleo. Medio de la cueva de la Carigüela (Granada) se han recuperado unos cuantos restos de neandertales. Las excavaciones de 1955 obtuvieron: el frontal de un niño (6 años) y 2 fragmentos de parietales distintos de adulto (niveles 7 y 6); y una mandibula de adulto masculino, un fragmento de parietal y una tibia, en el nivel 2. En excavaciones posteriores se consiguieron otros restos humanos en el nivel 4.

Un parietal derecho de adulto masculino, un fragmento de mandíbula de niño de 5 años y un incisivo de adulto se hallaron en el denso depósito musteriense de Cova Negra (Valencia). Pese a quienes han apreciado en el parietal caracteres arcaicos prevalece hoy la identificación propuesta por M. Fusté con el tipo de Neanderthal: su nivel de procedencia se formó probablemente a comienzos del Würm II.

Existen, además, otros restos procedentes de yacimientos del musteriense dispersos por todo el suelo peninsular.

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